Con la cabeza bien alta en Europa

El Cetransa Dismeva mejoró notablemente su imagen pese a perder con el Brive francés Morate anotó el ensayo del equipo vallisoletano

ALFREDO J. GÓMEZ

Mejor cada día, mejor cada partido y mejor en todos los aspectos del juego. El Cetransa Dismeva El Salvador ofreció una imagen infinitamente mejor y salió con la cabeza bien alta, pese a la derrota ante el Brive en la cuarta jornada de la Challenge Cup. El equipo vallisoletano está tomando el pulso a la competición europea a base de experiencias enriquecedoras, de fuertes derrotas y de duros contactos con los grandes equipos profesionales del continente. En un momento decisivo para el futuro del rugby español, el Cetransa Dismeva ha tomado con energía la responsabilidad de mantenerse entre los mejores del deporte oval continental.

La intensidad y la agresividad con que los jugadores del equipo vallisoletano se emplearon en defensa fue uno de los factores decisivos para que los números no fuesen tan escandalosos como en los tres partidos anteriores. Si hace una semana, el Cetransa perdía por 71-0 en Brive, el resultado de ayer refleja a las claras la extraordinaria transformación de unos jugadores que necesitaban una semana de descanso para poder desconectar y centrarse en la competición más fuerte y poderosa de cuantas disputan esta temporada.

Aunque a los siete minutos de juego, el conjunto francés ya había anotado dos ensayos, la sensación que ofrecía el Cetransa hacía albergar esperanzas en una reacción inmediata, como así sucedió. Lewis Williams decidió dar las riendas del equipo al inglés Hunter como medio melé y al neozelandés Bradshaw, que debutaba con el equipo 'chamizo', en el puesto de apertura, pasando al sudafricano Van Eyk a la posición de centro, quizá su puesto más natural por sus condiciones físicas y su aplicación en los placajes defensivos.

El Cetransa pasó de la imagen de 'hermanita de la Caridad' de los partidos anteriores a un equipo muy duro, serio y concentrado en su labor. Un corte de balón de Bradshaw permitió a Stanley iniciar una carrera hacia la línea de ensayo que finalmente abortó el ala Bory, aunque el público ya comenzaba a sonreir tímidamente y a disfrutar con el juego del equipo.

Aunque Van Eyk falló un sencillo lanzamiento frontal a palos y el Brive anotaba inmediatamente después un nuevo ensayo, el Cetransa no se descompuso, apretó aún más las líneas defensivas, formó un muro impenetrable por el centro y tuvo la recompensa de abrir el melón galo con otro castigo que esta vez Bradshaw acertó a transformar.

Gran ensayo

Aunque la imagen del Cetransa Dismeva había sido excelente durante la primera mitad, lo mejore estaba por llegar en la continuación. El equipo vallisoletano no sólo mantuvo su concentración defensiva, sino que aumentó su agresividad en los placajes, su intensidad en repeler los arreones de los franceses y su fortaleza mental para salir de la línea de 22 propia e iniciar ataques en busca de un ensayo. El Brive no encontraba espacios y se desesperaba con feas acciones que acabaron con las expulsiones temporales de Bonvoisin y Mahe, pero también con la del apertura Bradshaw. La ausencia del neozelandés fue bien aprovechada por el equipo francés que anotaba dos ensayos prácticamente seguidos, después de 40 minutos sin conseguir anotar ni un solo punto.

Pero ni los dos ensayos en contra desmoralizaron al Cetransa, sino todo lo contrario. Con los dientes más apretados que nunca, con la mirada del tigre y con el corazón revolucionado por los gritos de ánimo de sus seguidores, los jugadores del conjunto vallisoletano forzaron un golpe a favor, lanzaron a touch y prepararon la jugada del partido.

Manu Serrano lanzó el balón desde el lateral, recogió Morate en el salto, todo el paquete delantero del Cetransa entró a muerte en la plataforma ofensiva que entró como un obús en la línea de marca francesa y Morate materializó el gran ensayo.

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