El PSOE reclamará la inhabilitación del alcalde de Santa Cristina

La oposición responsabiliza a Pablo Rubio de que Intanasa tenga que desmantelar la nave construida

I. REGUILÓN
Un momento del debate plenario, que fue seguido por medio centenar de vecinos. / SUSANA M. MADRID/
Un momento del debate plenario, que fue seguido por medio centenar de vecinos. / SUSANA M. MADRID

El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Santa Cristina de la Polvorosa anunció ayer en un pleno de carácter extraordinario que hará las gestiones necesarias para conseguir la inhabilitación de Pablo Rubio Pernía como alcalde de la localidad, una vez que este se negó a presentar su dimisión, tal como le pedía la oposición.

El proceso judicial en el que se ha visto inmerso el Ayuntamiento tras conceder una licencia de obras a Intanasa ha supuesto una serie de gastos, aún sin cuantificar, para el Ayuntamiento, que «ya por sí mismos son razón suficiente para que el alcalde presente su dimisión». Así lo exponía ayer el portavoz socialista, José Ignacio Primo, quien a este argumento añadió «es inmoral, aunque legal, que lleven el mismo abogado empresa y Ayuntamiento. Pueden coincidir intereses, pero no todos», por lo que criticó al alcalde «su actuación, que ha sido nefasta para vecinos y empresa. Que el alcalde dé marcha atrás porque algún día se verá el daño que les ha hecho. Ha sido un mal alcalde». El Partido Socialista pedía a Pablo Rubio que cesara en su cargo y que tomara las riendas otro componente de su equipo, porque consideran que el actual primer edil «ha sido la voz de su amo y ha demostrado su incompetencia».

Pablo Rubio se defendió recordando que ha ganado cuatro mandatos consecutivos y que si se ha personado en un proceso judicial es porque creía que tenían la razón, de manera que cerró su intervención en el pleno proponiendo a la oposición que presentara una moción de censura.

A lo largo de cinco puntos Partido Popular y Partido Socialista abordaron todo el proceso seguido desde la apertura de una pequeña carpintería en Santa Cristina de la Polvorosa, hace menos de veinte años, que fue creciendo hasta convertirse en ferretería y de ahí en la maderera que es en la actualidad.

Según la versión socialista, cada vez fueron mayores las molestias para los vecinos, de manera que si en un principio a nadie le pareció mal la ubicación actual en la avenida de la Constitución, el descontento fue creciendo hasta llegar a la situación actual, donde los vecinos sufren las continuas molestias de vehículos pesados, la contaminación de chimenea y central térmica o los efectos del humo y las cenizas en sus propios patios. El Partido Socialista insiste, por todas estas razones, en la necesidad de trasladar la fábrica actual y, para que se mantenga en el pueblo, que sea el Ayuntamiento el que ceda los terrenos necesarios para ello.

La propuesta del PSOE es que la Administración local adquiera suelo en la Cervilla y lo recalifique.

El equipo de gobierno, por su parte, hace memoria de los inicios de la empresa maderera y recuerda que el entonces gobierno socialista se dedicó a denunciar contínuamente y poner cortapisas a la empresa. Pablo Rubio culpa a los vecinos y la oposición, con el proceso judicial abierto, de haber paralizado la ampliación de la factoría y, por tanto, el traslado de la actividad, de manera que los inconvenientes actuales se habrían resuelto hace varios años.

A la sesión plenaria asistieron cerca de medio centenar de vecinos, entre los que se incluían trabajadores de Intanasa y algunos de los afectados por la ampliación de la factoría. En la sala también estuvieron simpatizantes de ambas formaciones políticas, entre ellos Carlos Hernández, portavoz socialista en Zamora, los diputados de este partido por la comarca benaventana y el secretario comarcal del PSOE.

Aunque la sesión plenaria solicitada por la oposición había causado expectación entre los vecinos, por temor a que en un momento dado los ánimos pudieran caldearse, lo cierto es que el pleno se desarrolló con toda normalidad y el público la siguió en completo silencio, de manera que en esta ocasión no ha habido enfrentamientos, como se temía en algún sector de la población, que considera que la polémica sobre la factoría de madera pone en peligro su permanencia en esta localidad.

El alcalde recordó en varias ocasiones que la maderera no ha propuesto ningún traslado, por el momento.

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