El GCE INEC Villaralbo sigue sin encajar gol

EL NORTE
El visitante sufre un agarrón en un partido anterior. / NATI HERNÁNDEZ/
El visitante sufre un agarrón en un partido anterior. / NATI HERNÁNDEZ

Ya son cinco partidos en los que el GCE INEC Villaralbo no encaja un solo tanto. Ayer fue frente al Béjar Independiente con el añadido de estar jugando fuera del campo municipal de Los Barreros. Y es que con esta victoria ya son cuatro las que anota el conjunto que está a las órdenes de Jesús Benito en su casillero, que también suma dos empates ante la Medinense en la primera jornada de liga y contra el Betis, y una única derrota por la mínima ante el Atlético Tordesillas.

Ayer el primer gol que se pudo ver sobre el césped del Béjar llegó en el minuto 26 tras un saque de banda de Pablo. Fue Peli el que finalmente consiguió estrellar el esférico al fondo de las mallas una vez que Lorenzo lo peinó hacia atrás y Héctor Méndez contribuya a su colocación en las zapatillas de Peli, que no se lo pensó y lanzó a puerta.

Con la tranquilidad de ir por delante en el marcador, el GCE INEC Villaralbo siguió con la misma actitud que había mantenido durante los primeros 45 minutos, una actitud que, a juicio de Jesús Benito, «no fue buena porque apenas nos ayudó a crear intensidad». Pero el compromiso que no vio el entrenador salmantino se pudo solventar con los otros dos tantos visitantes que contribuyeron a incrementar el tanteo a su favor.

Héctor Méndez, máximo goleador de la categoría con ocho tantos, volvió a aparecer en una jugada clave. En el 73 Ansari empalma un balón que el primero toca tras una falta lateral y bate a Alberto para alegría de los zamoranos. Trece minutos más tarde el esfuerzo del máximo anotador del equipo se vería recompensado con un tanto propio, que corrió en el minuto 86, después de que alcanzara a tiempo el cuero que había quedado colgado en el área.

Aunque no fue un partido técnicamente bueno y no hubo un dominio claro por parte de ambos rivales, los de Benito se adueñaron de los tres puntos en un encuentro en el que predominó la incertidumbre por parte del Béjar en las acciones a balón parado y en el que la defensa visitante se mostró indecisa. Así que la diferencia entre ambos bloques estuvo en la calidad de los jugadores.