Zubiaurre e Iraizoz firman autógrafos

ÍÑIGO SALINAS ÍÑIGO SALINAS
Zubiaurre e Iraizoz firman autógrafos

El guardameta del Athletic de Bilbao, Gorka Iraizoz, e Ibán Zubiaurre fueron los dos jugadores que firmaron autógrafos a todos los aficionados que ayer se acercaron al hotel NH Ciudad de Valladolid.

Desde las 20.15 horas, el portero y el defensa firmaron pósters y cartulinas con sus fotos en una sala del hotel habilitada para la ocasión. Los niños fueron, como suele ser normal en estos casos, los más preparados. Casi todos iban con su camiseta rojiblanca, algunos con bufanda, otros con pañuelo y muchos con las fotos de sus ídolos. Y, cómo no, un rotulador negro «de esos que no se puede borrar».

Pero Iraizoz y Zubiaurre también firmaron a adolescentes (sobre todo chicas) y a aficionados más bien mayores.

Aunque es verdad que muchos se llevaron una pequeña desilusión cuando vieron que ni Ocio ni Aduriz eran los elegidos para estampar sus autógrafos, al final todos consiguieron la firma del jugador que quisieron.Alrededor de cien personas se acercaron ayer al hotel NH Ciudad de Valladolid para ver de cerca a los jugadores del Athletic. Pasadas las siete de la tarde, el autobús del conjunto rojiblanco paró frente a la entrada del hotel NH Ciudad de Valladolid y los jugadores fueron saliendo uno por uno. El primero en hacerlo fue Aitor Ocio, le siguió Joaquín Caparrós, Fernando Llorente, Aduriz y compañía.

«Ay Dios mío que me muero... me muero». Así de expresiva se mostró Inma, una joven de 15 años que nació en Valladolid pero que es del Athletic «porque está Ocio. ¿Está buenísimo! Pero, ¿le has visto bien? Me muero. Me tiembla todo», decía a sus amigas Paula y Elena mientras se abanicaba.

Y es que, claro, ver de cerca al jugador vasco no es un asunto baladí. Si no que se lo pregunten a Noelia, que vino con sus padres desde Talavera de la Reina para que el vitoriano le firme un autógrafo en un balón del Athletic. «El que más me gusta es Ocio... y como jugador Llorente, aunque Etxebe también es bueno».

Pero el defensa no era el único jugador requerido por la afición del Athletic que ayer se acercó al hotel, aunque sí el más solicitado, sobre todo por las adolescentes.

La vuelta de Aritz Aduriz a la ciudad que le vio crecer como futbolista no pasó desapercibida. Ni mucho menos. «Somos del Pucela, pero hemos venido para ver a Aduriz». Pablo, Juanillo, Diego, Juan, Carlos y Rodrigo tienen 12 años y, al menos ayer, un sueño: que el de San Sebastián les firmase en sus libretas. Y lo consiguieron.

Porque los jugadores del Athletic no escatimaron en sonrisas y favores. Todos se pararon para hacerse fotos o para firmar en los cromos de la Liga. Ninguno puso una mala cara. Nadie se quedó sin su premio.

«Súper emocionado»

Guillermo no cabía en sí de gozo. Y no era para menos. Cuando uno tiene siete años, la camiseta del Athletic, la habitación decorada con una «bandera gigante» y un pijama del club vizcaíno y ve acercarse a Markel Susaeta, la emoción se puede llegar a tocar.

«Estoy súper emocionado y muy nervioso», confesaba. Su afición al Athletic le viene de lejos, concretamente «de toda la vida. Nací aquí, pero mi padre y mi hermano me dijeron que sea del Athletic». Y claro, él obedeció y desde entonces es un seguidor incondicional. Y para colmo, hoy va a ir al Nuevo José Zorrilla. «Va a ser la segunda vez que voy a un campo de fútbol. La primera fui a ver a España contra no me acuerdo quién. ¿Papá!, ¿contra quién jugó España? Eso, contra Armenia en León».

Por allí también estaba Arianne, de 24 años, que no es del Athletic porque lo fuesen su padre y su hermano, sino «por Julen Guerrero». Aunque desde que el portugalujo dejó el equipo, ella sigue a Llorente, que «es el más guapo, sin duda, aunque los mejores son Yeste y Aduriz».

Pero no todos los que estaban pidiendo autógrafos y sacándose fotos con los deportistas eran del Athletic. Víctor, Carlos y Diego son unos asiduos a estas citas. «Venimos siempre con todos los equipos, pero somos del Valladolid, que quede claro. Hoy nos sacaremos fotos con Ocio, Aduriz y Etxeberria».

Y no sólo eran jóvenes los que rodearon a los jugadores vascos. Además de padres de niños, también había gente de cierta edad con una libreta y un bolígrafo en la mano. Josetxo tiene 46 años, una camiseta del Athletic más bien ceñida y una afición a los colores rojo y blanco «de toda la vida. Vivo aquí, pero soy de Barakaldo y, evidentemente, del Athletic».

Él será uno de los aproximadamente cinco mil aficionados que hoy acudirán al estadio para animar al equipo de sus sueños... y de sus pesadillas. «Ser del Athletic es un sinvivir, pero merece la pena».

Txetxu esperaba inquieto en la puerta del hotel. «Aunque viva aquí soy del Athletic». En su mano derecha sostiene un rotulador negro y un bolsa roja. «Mira, mira. Es una equipación para mi primo de Valencia, que va a cumplir un año. ¿Acaso hay mejor regalo que una camiseta firmada por los jugadores?»

Todas estas personas no son más que una muestra de las más de cien que ayer pudieron cumplir una ilusión, gracias, en parte, a la cercanía de los jugadores de una plantilla que no atraviesa un buen momento deportivo, pero que, sin duda, está arropada por una de las mejores aficiones de España.