Un vino de 2.000 euros

Expertos enólogos participan en una exclusiva cata de catorce vinos en el restaurante Ramiro's

De izqda. a dcha., de pie, Alfonso Domínguez-Guilarte, Carlos Zúñiga, Peter Sissek, Federico Oldemburg, Ramón Roteta, Alberto García, José Gómez, Luis Miguel, María del Valle Alburquerque, Bartolomé Sánchez, y Juan Carlos Martínez. Sentados, Jesús Ramiro, Elisabet Checa, Jesús Tamayo y Luis Cepeda. / HENAR SASTRE/
De izqda. a dcha., de pie, Alfonso Domínguez-Guilarte, Carlos Zúñiga, Peter Sissek, Federico Oldemburg, Ramón Roteta, Alberto García, José Gómez, Luis Miguel, María del Valle Alburquerque, Bartolomé Sánchez, y Juan Carlos Martínez. Sentados, Jesús Ramiro, Elisabet Checa, Jesús Tamayo y Luis Cepeda. / HENAR SASTRE

«Éste es un vino que vale 2.000 euros». Así, Jesús Ramiro, 'chef' de renombre y propietario de Ramiros junto con su hijo, Jesús Ramiro Flores, definió el primer vino de una cata privilegiada celebrada ayer en su restaurante, en la que los invitados, entre los cuales se encontraba el director general de EL NORTE DE CASTILLA, Alfonso Domínguez-Guilarte, pudieron degustar catorce caldos muy especiales. De ellos, siete fueron añadas del prestigioso bordelés Petrus -a partir del 87-, proporcionadas por «un amigo» y siete, «grandes vinos, tres franceses, uno italiano y tres más de California».

El anfitrión, el propio Jesús Ramiro padre, hizo las presentaciones. Expertos enólogos y prensa especializada participaron en una cata ciega acompañada de un excelente jamón ibérico, en la que el primer acto fue la entrega de una placa a Jesús Tamayo,«un amigo que ha proporcionado los Petrus de la cata».

Según explicó Ramiro, «esta cata es muy particular porque los Petrus son vinos que, aparte de ser caros, son muy difíciles de conseguir, especialmente con añadas como la de ho (por ayer), de 1987, tienen que ser particulares que coleccionan». «Es un vino muy exclusivo».

Prensa especializada, expertos 'chefs' o bodegueros de prestigio compusieron el elenco de esta obra desarrollada en un escenario de lujo, la décima planta del Museo de la Ciencia, donde se ubica el pequeño restaurante.

Entre los presentes se encontraban Peter Sissek -holandés al que la prensa especializada llama «el rey Midas de la DO Ribera del Duero»-, de las bodegas Pingus; Alberto García, de las bodegas Mauro; Juan Carlos Martínez, de las bodegas Trus; y José Gómez, empresario de Jamones Joselito (Guijuelo, Salamanca).

Otros invitados fueron Bartolomé Sánchez, catador profesional, de la revista Vinum; Carlos Zúñiga, experto enólogo; Ramón Roteta, cocinero de un programa de TVE1; Javier Pérez Andrés, crítico gastronómico de EL NORTE DE CASTILLA y creador de la revista 'Argi'; Federico Oldemburg, crítico en Alemania y España; Elisabet Checa, periodista especializada argentina, Fernando Lázaro, crítico gastronómico; Luis Miguel, viticultor y «bodeguero incipiente»; María del Valle Alburquerque, técnico del departamento de viticultura de la Junta de Castilla y León; y Luis Cepeda, crítico gastronómico y director del Concurso Nacional de Pinchos de Valladolid.PATRICIA DURÁNTEZ