Un renovado CIC Rugby que mira alto

La mezcla de veteranía y juventud, claves de Miguelón para el éxito

JORGE SANTO TOMÁS
La plantilla del equipo al completo, posando minutos antes de que diera comienzo la presentación oficial del equipo para la temporada 2007-2008. / RICARDO OTAZO/
La plantilla del equipo al completo, posando minutos antes de que diera comienzo la presentación oficial del equipo para la temporada 2007-2008. / RICARDO OTAZO

El CIC Rugby Valladolid no quiso dejarlo todo para el último momento. Por ello, tras un largo verano preparando la nueva plantilla, celebró en la tarde de ayer su presentación oficial en un acto que se celebró en la Bodega Cepa 21, en Castrillo de Duero, un marco incomparable a la luz del ocaso. Un acto distendido al que asistieron directivos del club, patrocinadores, políticos y responsables de las instalaciones vinícolas. Además, también estuvieron presentes todos los jugadores del equipo, a excepción de la última incorporación, el tres cuartos argentino Juan Martín Berberián, cuya ausencia se convirtió en el tema recurrente de la tarde.

Aprovechando la luz del día, que a las siete de la tarde comenzaba a escasear, lo primero que tuvo lugar fue la foto oficial, que se tomó en la misma puerta de la bodega. A continuación, los invitados se dirigieron al vestíbulo del edificio, donde Javier Moro dio la bienvenida al club y comparó a los pupilos de Miguelón con un buen vino. «Sois un equipo estructurado, potente, con gran personalidad, calidad y nobleza. Seguro que vais a tener una buena añada».

Ilusión y expectativas

Tras él, habló Miguel Ignacio Sánchez, director general de Deportes de la Junta de Castilla y León, que fue muy escueto al desear a los jugadores «pasar buenos domingos en Pepe Rojo disfrutando de vuestros triunfos». Le siguió en el atril Juan Valentín Gamazo, director general de CIC, principal espónsor del equipo, que se limitó a expresar la ilusión que mantiene su empresa en esta segunda temporada como patrocinador.

Y es que hay mucha fe depositada en estos jóvenes. Unas palabras en las que reincidieron todos los oradores de la tarde y en las que hizo especial énfasis el presidente del VRAC, Miguel Pérez. «Este año, más que nunca, presentamos un gran equipo y la podemos liar», resumió Pérez, que manifestó una gran confianza en las nuevas incorporaciones de la plantilla: «Tenemos dos sudafricanos como dos armarios», bromeó.

Para poner punto y final a la presentación formal, el presidente entregó unos obsequios a Javier Moro para agradecer la disposición de la bodega para celebrar el acto. El regalo consistió en una pequeña escultura con el logotipo del club, una camiseta del mismo y un balón que los jugadores se afanaron por intentar firmar antes de que le fuera entregado pero que, con las prisas, no pudieron terminar.

Como colofón, qué mejor en una bodega que un vino español. Acompañado, eso sí, de algo de picar, que la talla de un jugador de rugby no se consigue al azar.