Tan solo un 5% de las personas con Síndrome de Down de Castilla y León tiene trabajo

Tan solo un 5% de las personas con Síndrome de Down de Castilla y León tiene trabajo

La Federación se vuelca en el programa de empleo con apoyo para buscar la inserción laboral en la empresa ordinaria

ALICIA PÉREZZAMORA

Tan solo un 5% de las personas que tienen Síndrome de Down en la comunidad, que son unas 1.790, tienen un empleo. Son las cifras facilitadas ayer por la Federación Síndrome de Down Castilla y León en el Día Mundial dedicado a las personas con un cromosoma extra, la llamada trisomía 21.

Las cuentas son claras. De cada cien, cinco personas trabajan y 95 no. Esto supone un problema muy importante para el colectivo, según explica el presidente de la Federación Síndrome de Down Castilla y León, Luis Mayoral, quien, entre todas las demandas del día de ayer, quiso incidir en el empleo.

Con el objetivo de conseguir la inserción laboral, las nueve asociaciones que pertenecen a la Federación, en todas las provincias salvo en Soria y dos en la provincia de León, trabajan en el programa de empleo con apoyo.

Es un programa que nació en Estados Unidos en los años 90 y que financian las familias de la Federación de Síndrome de Down en Castilla y León. Se basa en que el objetivo de la persona con Síndrome de Down con edad de trabajar sea tener un empleo y además, en una empresa ordinaria.

«Si la gente trabaja en empresa ordinaria, por qué ellos no van a poder hacerlo», se preguntaba ayer Luis Mayoral, quien además es gerente de la Asociación Síndrome de Down Burgos.

Para acercarse a la empresa ordinaria, un profesional de las asociaciones denominado preparador laboral se encarga de hacer un sondeo del mercado de trabajo. Estudia las empresas que hay en las diferentes localidades y se acerca a ellas para mediar, conseguir un primer contacto y hacer una propuesta de contratación.

El preparador laboral acompaña al trabajador con Síndrome de Down a la primera reunión con la empresa, una jornada en la que además le presenta a los que, a partir de ese momento, serán sus compañeros de trabajo.

El primer día en el puesto, el empleado también asiste acompañado de este profesional de las asociaciones, quien le explica y le enseña, junto al jefe de la empresa, las tareas a desempeñar y se retira cuando estas labores son asumidas por el trabajador.

Además, se mantiene un contacto permanente con la empresa y en aquellos momentos en los que aparece una nueva tarea que tenga que realizar la persona contratada.

El presidente de la federación de Castilla y León explica que esta iniciativa tiene éxito. En el caso de la asociación de Burgos, de 26 personas que están en el programa de formación, 12 están trabajando, la mayoría con contrato indefinido y en algunos casos, son personas que llevan diez años en el mismo empleo.

Los puestos que suelen ocupar son de auxiliar de oficina, administrativos y en servicios de comida, supermercados y hostelería.

Sin embargo, los datos facilitados apuntan a que en toda España hay unas 800 personas trabajando de las 8.000 que hay en edad de trabajar.

'Es un porcentaje tan bajo', lamenta Luis Mayoral, quien defiende que «la Administración no cree en esta metodología y prefiere apostar por lo fácil», en referencia, a los Centros Especiales de Empleo (CEE) y al empleo protegido, una opción por la que no apuesta la Federación de Síndrome de Down de Castilla y León.

«Estas personas aportan algo muy importante a la empresa, que es la diversidad, porque la sociedad es diversa y la empresa también tiene que serlo», manifiesta.

Las encuestas anuales del programa de empleo con apoyo reflejan que el clima laboral mejora con estas contrataciones.

La demanda respecto al trabajo en el Día Mundial es que «la administración entienda que, igual que la educación es inclusiva, el trabajo tiene que ser inclusivo y tiene que realizarse en una empresa ordinaria y eso necesita recursos y financiar los servicios de búsqueda de empleo y de inserción laboral que tenemos».

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