Piden 22 años de prisión para el anciano que acuchilló a su expareja en Morales del Vino

: El acusado, durante su declaración en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zamora.
: El acusado, durante su declaración en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zamora.
  • El hombre de 88 años declaró que no tenía intención de matarla, mientras que la mujer asegura que le salvó la bufanda que llevaba al cuello

La Fiscalía Provincial de Zamora ha pedido hoy 22 años de prisión para el anciano de 88 años A. N. F. que acuchilló con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones en la mañana del 5 de octubre de 2015 a la que fue su pareja durante 26 años a las puertas de un supermercado de Morales del Vino. El fiscal de Violencia de Género solicita 14 años, 11 meses y 29 días de prisión por un delito de tentativa de asesinato a la mujer, cinco por lesiones graves a un agente de la Guardia Civil retirado al que propinó una cuchillada en la espalda tras intervenir en la agresión y dos años de cárcel por amenazas a una barrendera que le pidió que dejara el cuchillo.

En el juicio que se celebró en la Audiencia Provincial de Zamora, el acusado, que permaneció en prisión provisional en el centro penitenciario de Topas durante un año y que ahora reside en una residencia de mayores, declaró que la relación terminó porque su expareja le echó de casa y que se quedó con todos los muebles que él había comprado, lo que aseguró que le reclamó el día de los hechos a las puertas del supermercado. Tras reconocer que clavó el cuchillo a la víctima, aseguró que la intención no era matarla y que lo hizo «sin darme cuenta, no sabía lo que hacía». «La estaba mirando diciendo Dios mío que he hecho. La podía haber matado, pero no quería matarla», manifestó durante el juicio, en el que al final se limitó a decir: «Pido clemencia».

Además, explicó que cogió el cuchillo con la mano izquierda y que con la derecha, agarró a la mujer de la bufanda que llevaba.

La víctima, que sufrió siete heridas en el cuello, el abdomen y el tórax, una de ellas grave que le afectó al hígado, otra menos grave y el resto leves, según el forense, declaró que la relación se terminó porque el acusado «siempre quería que se hiciera lo que él dijera». Afirmó también que se sentía acosada por los celos que tenía y que tras dar por finalizada la relación el 19 de mayo de 2014, le llamaba todos los días y le seguía por todos los sitios a los que iba, «incluso estaba escondido».

Durante su declaración tras un biombo porque en la actualidad continúa en tratamiento psicológico, explicó que llevaba una bufanda, «que es la que me salvó, porque iba a cortarme el cuello». Afirmó además que temió por su vida.

Los agentes de la Guardia Civil que detuvieron al anciano explicaron que estaba muy nervioso y que en un principio, no reaccionaba a sus órdenes de soltar el cuchillo cuando lo encontraron de pie junto a la puerta del establecimiento.

El Ministerio Fiscal y la acusación particular pidieron la condena máxima por tentativa de asesinato, lesiones y amenazas, y además solicitaron el ingreso inmediato en prisión del anciano. Considera el fiscal que la única voluntad del acusado fue intentar matar a la víctima y que hay «ni más ni menos que siete cuchilladas y la tenía agarrada por una bufanda con la intención de ahogarle«. Entiende el Ministerio Fiscal que debe pedirle la máxima pena por los tres delitos y que ésta debe cumplirse en centro penitenciario y no en una residencia, «donde puede disfrutar de la vida como si no hubiera hecho nada». En este sentido, el fiscal aseguró que permitir que no esté en prisión, es «premiar a esta persona».

La acusación particular defendió que el acusado compró el cuchillo un mes antes «porque ya tenía intención de matarla» y que estuvo esperando a la entrada del supermercado «para atentar contra su vida».

Por su parte, el abogado de la defensa modificó la petición inicial de absolución y solicitó cuatro años y nueve meses de prisión por dos delitos de lesiones  a la mujer y al guardia civil retirado. Subsidiariamente y en el caso de que los hechos se consideren constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa, solicitó la pena de cinco años de prisión y dos años por lesiones.

Defendió el letrado de la defensa que no había intención de matar y sobre la petición inmediata de prisión, explicó que existen unos informes médicos de los facultativos de la cárcel de Topas que motivaron la salida del módulo de enfermería del centro penitenciario y el traslado a una residencia el pasado 6 de octubre.