El Norte de Castilla

: Las alumnas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora Marina Manzano, Carmen Carrascal, Gloria Porto, Judith Alonso, Alba Galán e Irene Benito.
: Las alumnas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora Marina Manzano, Carmen Carrascal, Gloria Porto, Judith Alonso, Alba Galán e Irene Benito. / A. P.

Ellas tienen la solución: educar desde pequeños

  • Alumnas de Bachillerato del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora analizan la violencia de género, uno de los problemas más graves que creen que tiene la sociedad

Son jóvenes, tienen entre 16 y 17 años y son alumnas de 1º y 2º de Bachillerato del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora. Sabían que hoy se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género. Lo han visto en su agenda o por la red social Twitter. Muchos días, demasiados, se despiertan con la noticia de que una mujer ha sido asesinada a manos de su pareja o expareja. Pero consideran que no solo estos crímenes son violencia de género, también actitudes o comportamientos machistas con los que ellas mismas se topan en su día a día por ser mujeres.

Críticas o burlas de compañeros cuando quieren jugar al fútbol, chistes machistas, estereotipos sobre el uso de los juguetes o en la elección de los estudios y de la profesión, o el control que ejercen parejas jóvenes a través de las redes sociales son algunas de las situaciones que enumeran.

Carmen Carrascal, de 16 años y alumna de 2º de Bachillerato, abre el debate. Cree que todo tipo de violencia es un problema y que la machista es infravalorar al género femenino. "Es algo que lo vemos en todos los aspectos porque la violencia no es solo pegar un puñetazo. Es una violencia estructural porque nos está afectando por todos los lados a las mujeres", añade Gloria Porto.

Sobre esta idea agrega Judith Alonso que hay muchos tipos de violencia de género, como la violencia psicológica, las amenazas y las prohibiciones. La estudiante del Sagrado Corazón de Jesús asegura que en la sociedad se ve como algo normal tolerar este tipo de violencia. "Hay gente que lo da por algo natural y es algo que hay que erradicar desde los más pequeños porque las nuevas generaciones y gente de nuestra edad es muy machista y muy intolerante con las mujeres", defiende.

En este sentido, Alba Galán apunta que muchas jóvenes consideran normal la sobreprotección de sus parejas, los celos o que les pregunten constantemente dónde o con quién están. "Lo ven normal, creen que es porque les quiere mucho pero si te quiere, tiene que dejarte tu tiempo y no agobiarte ni preguntarte constantemente, o que no puedas salir con alguien o vestida de alguna manera", sostiene sobre una idea que también comparte su compañera Irene Benito. "Mucha gente piensa que es normal que su pareja le haga esas preguntas o le controle. Creen que será porque se preocupa pero no se está preocupando directamente por ti, sino que te está agobiando e intentando controlar", defiende sobre unos comportamientos que no considera normales en una sociedad racional.

Estas actitudes se deben, según Gloria Porto, a la educación y a la imposición en la sociedad del amor romántico y la monogamia. "Cuando surgen los celos, surgen esas situaciones y el 'te quiero para mí solo' y 'te quiero como un objeto'", manifiesta y dirige la conversación hacia lo que las jóvenes estudiantes entienden como la cosificación de la mujer. "Es algo que está a la orden del día porque hay gente que no es capaz de ver que la mujer tiene que ser libre", reclama Judith Alonso.

No ven fácil la erradicación del problema pero es la educación de todos, hombres y mujeres, desde pequeños, la principal medida que propone el grupo para acabar con esta lacra social. "Por supuesto que si un hombre mata a una mujer, lo metes en la cárcel, pero eso no va a hacer que los otros hombres cambien su forma de pensar", considera la alumna Marina Manzano, quien cree que también es importante la educación de las chicas. "En mi casa mis padres me han enseñado que si un chico me dice esas cosas, yo tengo que decir basta, hasta aquí", asegura la alumna.

Acabar con los estereotipos de género es otra de las soluciones que plantean, así como una educación desde los propios hogares para que las tareas domésticas las realicen tanto los niños como las niñas y no tolerar bromas sobre este problema. "Es algo que está normalizado pero que no es normal. Nos están asesinando y estamos tolerando que hagan bromas sobre ello", señala Gloria Porto.

"Nosotras no hacemos nada para que ellos se comporten así y cada vez hay más muertes", reprueba Judith Alonso, a lo que Gloria Porto añade que lo único que reciben cuando defienden la igualdad de hombres y mujeres son insultos de exageradas.

"No estamos siendo exageradas, es que nos están matando, es 2016 y esto sigue. No va a ser fácil pero si no empezamos desde ya mismo, no vamos a llegar nunca a solucionarlo", reivindica la joven. Y juntas defienden la igualdad, la independencia, la autonomía, la solidaridad entre las mujeres para luchar contra la violencia y su educación para que vean "que pueden hacer lo que se propongan, que pueden llegar alto y tener una representación en la cabeza del mundo".