El Norte de Castilla

Patrimonio incoa el procedimiento de declaración como BIC del Convento de Santa Sofía de Toro

  • Considera la resolución que es «un espacio único homogéneo de alto valor patrimonial»

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo ha incoado el procedimiento de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento del Convento de Santa Sofía de Toro.

Considera la resolución publicada hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) que el Convento de Santa Sofía, situado en la rúa de Santa María de Arbás junto a la puerta de Adalia del primer recinto murado de Toro, constituye, junto a los restos de la antigua casa del siglo XIII del obispo de Coria, después palacio de la reina doña María de Molina, el claustro, la iglesia y el coro, «un espacio único homogéneo de alto valor patrimonial, cuyo valor como documento histórico y testimonio de la evolución del conjunto conventual justifican sobradamente su calificación como Bien de Interés Cultural».

La declaración como BIC afecta a los restos del antiguo Palacio de la Reina María de Molina, el torreón, el patio de la Cisterna y la iglesia. Además, «por su vinculación al inmueble», se incorporan al expediente de declaración como partes integrantes, pertenencias o accesorios, diferentes bienes muebles.

Según consta en la resolución de la Consejería de Cultura y Turismo, en 1936 la reina María de Molina cedió el palacio que había pertenecido a su canciller, el obispo de Coria don Alfonso, a una comunidad de monjas premostratenses. El edificio situado en la rúa de Santa María de Arbás, junto a la puerta de Adalia del primer recinto murado de la ciudad, fue objeto de importantes reformas para su adecuación al nuevo uso monacal del Monasterio Premostratense de Santa Sofía de Toro.

Dentro del conjunto conventual, se conserva un espacio «único» conformado por los restos del antiguo palacio, entre los que destaca un pequeño patio conocido como patio de la Cisterna, perteneciente a la antigua vivienda palaciega, y el torreón, que lindaba con el primer recinto amurallado de Toro. «Han permanecido prácticamente inalterados hasta nuestros días y constituyen un singular ejemplo de arquitectura civil»s, según el documento.