El Norte de Castilla

Más de 700 quejas al Procurador del Común exigen el arreglo de una carretera de Sanabria

Carretera de Porto de Sanabria.
Estado que presenta la ZA-102, en las inmediaciones de Porto de Sanabria. / R. B.
  • Del deterioro de la ZA-102, que serpentea entre Castilla y León y Galicia y es acceso único a los pueblos más alejados de Zamora, se hablaba ya en las Cortes en 1988

El conductor del tráiler de la orquesta de las fiestas que Porto de Sanabria celebra en agosto sudó para llegar hasta la localidad de la Alta Sanabria. La carretera es estrecha y de un trazado sinuoso, plagado de curvas, a lo que suma el sube y baja habitual en terrenos montañosos. Los trasudores del chófer de los músicos se acabaron el día de la función, pero los de los vecinos de Porto, Barjacoba, Barrio de Vega, Pías y Villanueva de la Sierra son casi perpetuos.

Llevan más de veinte años confiando en que la Junta de Castilla y León repare los 21,7 kilómetros que les permiten enlazar con la N-525 y la Autovía de las Rías Bajas. Si la Xunta acondicionara a la vez los 8,5 kilómetros de la vertiente gallega, el logro sería histórico para una comarca muy castigada por la despoblación, con un padrón envejecido y tránsito diario de ambulancias de transporte sanitario por una carretera que en invierno sufre los rigores de la nieve y el hielo. Son 30,2 kilómetros que lleva mucho tiempo recorrer, porque hay que circular muy, muy despacio. Es la salida de estos pueblos hacia Zamora, que está a 175 kilómetros. Lejos y con un tramo carretera en estado pésimo.

La modernización de la carretera de Porto de Sanabria al límite con Galicia ha entrado en todos los planes regionales de carreteras desde 2002 y se pueden encontrar debates sobre su estado en los Diarios de Sesiones de las Cortes desde 1988. El próximo documento será el informe anual que el Procurador del Común, Javier Amoedo, redacte sobre 2016, señal de que sobre la carretera que conecta a los vecinos más alejados de una capital de provincia de Castilla y León (a 175 kilómetros de Zamora) se ha podido escribir y debatir mucho, pero se ha hecho muy poco.

Javier Amoedo ha recibido desde principios de este verano un goteo constante de quejas sobre el estado que presenta esta vía de comunicación de la Alta Sanabria. Una queja tras otra han llegado a superar de largo las 700, de forma que uno de cada tres expedientes que tramita el Defensor del Pueblo autonómico este año (2001 quejas hasta el 5 de septiembre) tiene su origen en la carretera de Porto.

La Junta, Administración responsable de la carretera, ha barajado a lo largo de los últimos años varios presupuestos para una reforma integral, que han oscilado entre los 4,32 y los más de 11 millones de euros. Esta última cifra es la que figura en la nota oficial del Consejo de Gobierno celebrado en abril de 2010, en el que se autorizó la firma de un convenio con Galicia para adecuar de forma coordinada en los dos territorios la carretera: la ZA-102 en la vertiente zamorana y la OU-124 en tierras orensanas.

En 2012 se llegó a echar una fina capa de asfalto, de rodadura, para mejorar el firme, en una intervención en la que se estrechó aún más alguna curva. «Vivir en la periferia de Castilla y León es una heroicidad, pero vivir en la Alta Sanabria está resultando ser un milagro», defendió el zamorano José Ignacio Martín Benito, procurador del PSOE, en las Cortes, cuando propuso que la Junta iniciara en 2016 la obra para reformar una carretera «infame».

La iniciativa socialista contó con el apoyo de Podemos, Ciudadanos, IU y UPL. Pero el PP voto en contra y no salió adelante. La procuradora popular por Zamora Isabel Blanco argumentó la necesidad de la Junta de priorizar –«prioriza en servicios, sociales, prioriza en educación, prioriza en sanidad», afirmó– y planteó rebajar la reforma integral que reclamaba el PSOE al nivel de un arreglo «con un presupuesto y con unas actuaciones adecuadas a la situación actual», y que esa obra se incluyera en el «bloque de actuaciones prioritarias a desarrollar en la red regional en la presente legislatura», que termina en 2019.

Aquel debate fue el penúltimo capítulo del caso de la carretera de Porto al límite con Galicia. El último, por ahora, lo está escribiendo Javier Amoedo. El Procurador del Común ha solicitado ya documentación a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para dar respuesta a los más de 700 ciudadanos que le han hecho llegar su queja sobre una carretera que podría servir de localización para el rodaje de algún episodio de ‘Cuéntame’. Pero de las primeras temporadas de la serie.