Los médicos de residencias apuestan por la coordinación con hospitales para reducir gastos y satisfacer al usuario

  • El Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Residencias reúne en Zamora a 200 profesionales que demandan un reconocimiento como sanitarios

Los médicos de residencias de mayores apuestan por un modelo de coordinación entre centros geriátricos, hospitales y centros de salud para conseguir un importante ahorro económico y un alto grado de satisfacción en el usuario. Se trata de una coordinación que evita los traslados de los mayores y que ya existe en diferentes comunidades autónomas, con Madrid y el País Vasco a la cabeza aunque también se está instaurando en otras como Castilla y León. «Esa coordinación ya se está haciendo y en Castilla y León se está instaurando poquito a poquito», explicó María José Jiménez, presidenta de la Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer), que celebra estos días su XV Congreso Nacional en el Campus Viriato de Zamora con la asistencia de 200 profesionales y 33 ponentes de toda España.

Esta coordinación a través de lo que se define como planes estratégicos de continuidad asistencial y que supone la relación de los médicos de residencias con profesionales de Atención Primaria y Especializada a los que pueden realizar «interconsultas» minimiza los traslados de los mayores a los centros hospitalarios, lo que supone también un mayor confort y calidez para los ancianos. «Se trata de poder dar a los ancianos que atendemos en residencias los cuidados que necesitan y los tratamientos y valoraciones en su entorno siempre que se pueda», afirmó la presidenta sobre una atención en la propia residencia con la ayuda de los médicos que trabajan en los otros ámbitos. «Esa coordinación supone muchísimo ahorro porque una cama hospitalaria es excesivamente cara y el ingreso en un hospital de un mayor conlleva traslados sanitarios y le hace más proclive a coger infecciones», destacó la presidenta de la Sociedad de Médicos de Residencias en unaapuesta por una coordinación que además también alcanza un alto grado de satisfacción y confort para los mayores, que perciben el hospital como un medio hostil, según sus explicaciones.

Además, los profesionales geriatras demandan un reconocimiento similar al que tienen los profesionales de la medicina Primaria y Especializada que trabajan en hospitales y ambulatorios. Para ello piden pasar a depender de las consejerías de Sanidad y no de las dedicadas a asuntos sociales. «Que se nos considere como lo que somos porque somos profesionales de la sanidad al igual que nuestros compañeros. Lo primero para que nadie nos señale como diferentes sería que empezáramos a formar parte y a depender de las consejerías de Sanidad», solicitó la presidenta, quien aseguró que las residencias actuales no tienen nada que ver con los asilos que había antes y que en estos centros se hace una medicina de muchísima calidad. «No se reconoce hasta que no se institucionaliza a un familiar tuyo o nuestros propios compañeros cuando ven todo lo que podemos hacer en una residencia es cuando se conciencian de que las residencias es otro nivel asistencial más dentro de la medicina», defiende.

También se destacó en el congreso el perfil del médico de residencia no solo como un buen médico o galeno desde el punto de vista de la geriatría sino que además atienda a una serie de necesidades psicosociales que tienen los mayores. «Estamos muy interesados en dar una atención no solo estrictamente médica sino también en atender sus necesidades emocionales y psicoafectivas con un esmero especial para el cuidado integral y el abordaje integral de todas las necesidades de los mayores», destacó.