Vuelve a Valladolid el Centro de la Mujer

Edificio que albergará el Centro de la Mujer, visto desde la entrada posterior. En la delantera se ubica el aparcamiento. /G.VILLAMIL
Edificio que albergará el Centro de la Mujer, visto desde la entrada posterior. En la delantera se ubica el aparcamiento. / G.VILLAMIL

El Ayuntamiento remata la reforma del edificio, un objetivo electoral de Puente

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

Victoria Soto lo tenía entre ceja y ceja como un objetivo irrenunciable del programa electoral. Volver a contar con un Centro de la Mujer. Algo que en tiempos se conoció como Centro de Integración, con una sección específica dedicada a la mujer. Que se cerró para después volver a abrirse, en cierto modo, como un Centro de Igualdad de Castilla y León, creado a medias entre Cruz Roja y la Junta hasta que la crisis se lo llevó por delante para redistribuir sus funciones entre otros departamentos de la Consejería de Familia.

Esta semana, los operarios del Ayuntamiento -no se ha contratado a ninguna empresa externa para esto- se afanaban en poner a punto, pintar y adecentar un edificio que había quedado sin uso en septiembre, cuando salieron de allí dos aulas de educación de adultos rumbo a La Victoria. Se ubica en la calle Antonio Royo Villanova, entre Cruz Roja y las instalaciones deportivas de los Maristas (La Inmaculada). Un lugar discreto, con una zona ajardinada y un pequeño aparcamiento, que en tiempos fue una guardería, cuando Huerta del Rey crecía con el éxodo de parejas jóvenes hacia la otra orilla del Pisuerga. Después se reconvirtió en un Centro de Formación del Profesorado y, por último, albergaba las citadas aulas de educación de adultos.

Vista aérea de las intalaciones, en la calle Antonio Royo Villanova.
Vista aérea de las intalaciones, en la calle Antonio Royo Villanova. / G.VILLAMIL

Cuando la Concejalía de Educación, Infancia e Igualdad presentó el proyecto, la reforma del edificio se tasó en unos 20.000 euros. De ellos, gran parte irá destinada a mobiliario. El resto de lo que haga falta se irá incorporando paulatinamente, conforme se vaya consiguiendo el presupuesto necesario para adquirir, por ejemplo, ordenadores. (Aquí la Concejalía está abierta, lógico, a cualquier aportación desinteresada que pueda llegar por parte de fundaciones , empresas y organizaciones, a las que en estas fechas, además, se les acumulan las solicitudes).

Porque de lo que se trataba, sí o sí, era de contar con este espacio cuanto antes. Para paliar lo que Victoria Soto considera una carencia injustificada. Es cierto que desde que se inauguró aquel primer Centro de Integración, en 1994, ha habido algunos cambios. Por ejemplo, los asuntos relacionados con violencia hacia la mujer se tratan en los Centros de Acción Social (CEAS). Sin embargo, la concejala considera que hace falta cubrir un espacio más amplio. Así, se ha desglosado el ámbito de actuación de este centro que aún no tiene fecha oficial de apertura en cuatro ámbitos.

Un pintor, durante el acondicionamiento de una de las cuatro salas multiusos del edificio.
Un pintor, durante el acondicionamiento de una de las cuatro salas multiusos del edificio. / G.VILLAMIL

El primero, indica Soto, es el del asesoramiento, sensibilización y acogida de las mujeres. «Aquí no vamos a tratar temas de violencia porque eso se lleva a través de los CEAS, pero para cualquier problema que pueda tener una mujer, de acoso, derivado de esa propia violencia, aquí se le va a atender, aunque después se derive a las instituciones que deben atender esos casos», explica. «Una tarea importante será la sensibilización, intentaremos elaborar materiales y tener una sala con recursos específicos de consulta y que puedan servir de referente incluso para alumnos y alumnas de Trabajo Social».

Pero si hay un área delicada en los asuntos relacionados con la mujer, especialmente de los colectivos más vulnerables, es el del empleo. «Tenemos en marcha el primer plan de inserción laboral para mujeres víctimas de violencia de género y otras mujeres con riesgo de exclusión, pero queremos hacer otro tipo de formación encaminada al empleo», asevera Victoria Soto. «También trabajaremos la salud y la identidad propia, hay mujeres que tienen que reconstruirse, que tienen un problema de dependencia».

Victoria Soto, durante la visita al nuevo centro, que abrirá sus puertas en breve.
Victoria Soto, durante la visita al nuevo centro, que abrirá sus puertas en breve. / G.VILLAMIL

Y un cuarto punto en el que se quiere incidir es en el asociacionismo, algo que históricamente se ha manejado en índices muy bajos en Valladolid. Por eso resulta clave, para que el centro funcione, que las asociaciones se involucren. «Que consideren que este centro es su casa y puedan venir a hacer actividades de formación, cursos y otras actividades». El espejo en el que se va a mirar este Centro de la Mujer será el de otros que ya están muy consolidados, como pueden ser Fuenlabrada o Zaragoza.

Zaragoza comenzó su andadura en 1982. «Son lugares de referencia porque llevan 30 o 35 años en funcionamiento. Si en Valladolid no se hubiera cerrado el que se creó en 1994 y que luego cerró el PP, tendríamos esa experiencia acumulada. Tienen mucha financiación y mucho personal, que es algo a lo que hay que aspirar, y sobre todo tienen mucha historia y eso les ha dado mucha visibilidad en el ámbito de la sociedad. Sus ayuntamientos se han comprometido en ese tema y también las comunidades autónomas, que eso es muy importante», explica la edil. Exposiciones, formación, divulgación y talleres forman parte de su vida diaria, con amplia visibilidad en las redes sociales. «En Valladolid hay un bajo índice de asociacionismo», admite Victoria Soto. «Nos da envidia el tejido asociativo que existe en otras ciudades que visitamos. Hay que mimarlo. Y hay que reconocer que en esta ciudad hay un movimiento feminista muy importante al que hay que concederle su sitio. Este centro, aunque es de titularidad municipal, queremos abrirlo a la sociedad y esperamos que todas esas asociaciones nos ayuden», asegura.

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