Los vándalos atacan la fachada histórica de la Universidad de Valladolid

Los vándalos atacan la fachada histórica de la Universidad de Valladolid

La UVA tendrá que actuar para limpiar el monumento apenas dos años y medio después de concluir su restauración

A. E. G. Valladolid

La gracieta apareció sobre la piedra el lunes. Ayer, la Universidad de Valladolid valoraba qué hacer, cómo eliminar de la fachada histórica la pintada que un vándalo dejó para recordar que ningún muro está a salvo de llevarse un arreón de ‘spray’ de aquellos a los que les gusta emborronar el paisaje. El símbolo, a un lado de la puerta de acceso a la Facultad de Derecho, ensombrece así un monumento único que se encuentra catalogado como Bien de Interés Cultural desde 1996.

La fachada se construyó entre los años 1716 y 1718 y es una obra relevante del barroco español. Una serie de desprendimientos obligó a realizar un proyecto de restauración que se finalizó en marzo de 2015 y que incluyó, precisamente, la eliminación de la llamada costra negra, líquenes y restos de humedades de la piedra caliza de Campaspero con la que está construida.

Eliminar ahora esta pintada obligará a actuar con mucho cuidado para no deteriorar la piedra, aunque según fuentes de la Universidad de Valladolid esta actuación no tiene que pasar por la Comisión de Patrimonio, que es quien debe autorizar las restauraciones y obras de mayor calado.

«Queremos transmitir la condena de la Universidad contra estos actos vandálicos contra edificios protegidos y del patrimonio histórico», explicaba el vicerrector de Infraestructuras, Luis Manuel Navas, que añadía que la UVA«procederá a su limpieza». Aprovechó para hacer una llamada «a la conciencia de los ciudadanos para que respeten, no solo el resto del entorno, sino especialmente este tipo de edificios» que representan el patrimonio cultural e histórico de la ciudad.

Condena ejemplar

Hace solo unos días se conoció la condena que un tribunal de Granada impuso a un joven por pintar en el Albaicín, que también tiene consideración de Bien de Interés Cultural. Tendrá que pagar 13.613 euros de multa, señalaba el diario ‘Ideal’, además de haber sido condenado a 21 meses de cárcel porque «guiado del ánimo de dañar, realizó grafitis y pintadas» en el patrimonio de la ciudad.

El acueducto de Segovia también ha sido 'victima' de este tipo de actos en varias ocasiones. La primera sucedió en 2014. La autora, una joven segoviana vio como su acto acabó elevándose a la categoría de delito. El segundo casi un año más tarde, en 2015.

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