Un vallisoletano en México: «Sentimos un temblor indescriptible»

Francisco Javier Acero lleva en México 18 años/
Francisco Javier Acero lleva en México 18 años

Franciso Javier Acero, un vallisoletano que trabaja como misionero en México, nos relata como se sintió el terremoto

Mara González Gómez
MARA GONZÁLEZ GÓMEZ

«Estábamos en una reunión en el seminario cuando sentimos un temblor indescriptible. Quisimos salir del edificio pero no pudimos». Francisco Javier Acero, un agustino recoleto del Colegio san Agustín de Valladolid, empieza así su relato para contar cómo vivió «el minuto» que duró el terremoto.

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Tras el temblor y tras comprobar que todos en la orden estaban bien, Francisco y otros voluntarios fueron hasta la escuela Enrique Rebsamen, ubicada muy cerca del seminario donde viven y en la que ya se contabilizan varias víctimas, pero finalemente tuvieron que abandonar el lugar al ser detectada una fuga de gas. «Lo peor fue ver la cara de los papás llegar allí buscando a sus hijos y decirles que se tenían que alejar».

Al tener que alejarse, Francisco y sus compañeros fueron hasta otra de las zonas más afectadas (en el sur de la capital). «Se derrumbaron dos edificios y al acabar el temblor la gente se concentró en un centro comercial. Ahora estaba colapsado pero posiblemente terminará por caerse en los siguientes días». «Tras organizar a la gente, calmarlos y ayudar a los heridos llegó el ejército y ya ellos se ocupan de todo».

Desde que está fuera esta es la segunda vez que vive un terremoto, y aunque el anterior fue más fuerte lo recuerda menos «terrible». «Estaba en un hospital infantil que se quedó sin luz pero los generadores en seguida comenzaron a funcionar y todos los niños estaban bien». Sobre esto Francisco recuerda también que justo ayer, 19 de septiembre, realizaron «un simulacro que se celebra todos los años para conmemorar el terremoto de 1985. Y hoy día 20 nos encontramos igual».

«Ahora estoy más tranquilo y muy pendiente de las noticias. Vine a una zona alejada de la capital para ponerme en contacto con los familiares de los españoles que estamos aquí y decirles que estamos todos bien».

Antes de colgar me cuenta que dejó a varios mexicanos «sacando la comida a la calle para dar de comer al ejército» que está allí trabajando y cantando el conocido 'cielito lindo'. «El pueblo mexicano es muy solidario y muy fuerte, sabrá salir adelante»

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