Valladolid reducirá las terrazas fijas o semipermanentes para «equilibrar el paisaje urbano»

Terraza con una estructura fija en una vía de Valladolid. /Gabriel Villamil
Terraza con una estructura fija en una vía de Valladolid. / Gabriel Villamil

El Ayuntamiento abrirá en unos días una consulta pública sobre la modificación de la ordenanza que regula 1.017 espacios

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTE

La difícil convivencia entre la instalación de terrazas en las vías y plazas, las molestias por el ruido que puedan ocasionar y el tránsito de peatones por los espacios públicos donde se asientan se ha puesto de nuevo de manifiesto con la revisión de la ordenanza municipal que regula la instalación de este tipo de instalaciones en la ciudad de Valladolid. Tras alcanzar las 1.017 terrazas en la ciudad y una vez amortiguado el 'boom' de solicitudes con las que los hosteleros quisieron dar respuesta a los efectos de la Ley Antitabaco (hace siete años había 839 autorizaciones), el Ayuntamiento ultima el borrador de la tercera revisión de esta norma municipal desde el año 2011, con la que quiere, por un lado, reordenar las licencias de forma conjunta para cada plaza o calle con el fin de «equilibrar su impacto en el espacio urbano» y, por otro, poner coto al cada vez mayor número de instalaciones con estructuras permanentes o semipermanentes, que ocupan la vía pública de forma continuada.

Aunque es el primer paso de una tramitación que el Ayuntamiento confía en tener resuelta a finales de año, la Concejalía de Urbanismo abrirá en unos días, probablemente la próxima semana, una consulta pública para recabar propuestas y sugerencias para esta modificación de la ordenanza.

No hay así de momento nada definitivo, pues ni siquiera se ha dado a conocer el borrador para que el sector pueda presentar sus alegaciones, pero el debate sobre el que girará la nueva ordenanza estará principalmente orientado a las terrazas permanentes y semipermanentes, a «atenuar la presencia e incidencia» de estos espacios, que actualmente en Valladolid, a tenor de las licencias que abonan un recargo por este tipo de estructura, serían 41. «Hasta ahora la ordenanza las recogía y permitía que se instalaran paneles acristalados, soportes metálicos, anclajes, ceniceros y veladores. Ahora habrá que revisar y definir todos esos aspectos para atenuar el impacto que puedan tener en una misma calle o zona», añade el concejal de Urbanismo.

La intención, según manifestó ya hace unos meses el Ayuntamiento en una reunión con la Asociación de Hosteleros y ahora propone para el borrador, pasa por que estas instalaciones salgan de la ordenanza de terrazas y se sujeten al régimen de concesión administrativa, es decir, que se rijan por una fórmula jurídica similar a la de los quioscos, con una tasa que a buen seguro será más elevada y un periodo de adjudicación determinado. De tal forma que se vería acotado el número de licencias, pues las licencias saldrían a concurso para cada una de las zonas. ¿Pero qué ocurre con las ya existentes? En estos casos, y según la disposición que baraja el Ayuntamiento, se revisarán para intentar reducir el impacto que puedan ocasionar al paisaje urbano, aunque se podrán seguir renovando en las condiciones actuales por un número de años que deberán fijar y que sean apropiados para amortizar la inversión ya realizada. «Se han ido poniendo de forma celerosa en muchas zonas y hay que reconsiderar las condiciones», incide el concejal de Urbanismo, quien aclara que se revisarán todas para «reducir el impacto donde haya más agresividad» pero que la idea es que se mantengan con la fórmula jurídica de la concesión.

Pendiente de conocer el borrador de la modificación de la ordenanza sobre terrazas se encuentra la Asociación Provincial de Hostelería, cuyo departamento jurídico aseguró ayer que desconoce en qué términos se aplicarán los cambios. El último contacto mantenido, según aseguró Ángeles Aller, abordó precisamente hace unos meses la posibilidad de que las terrazas permanentes o semipermanentes requirieran esta concesión administrativa que ahora plantea el Ayuntamiento. «Y hay que tener en cuenta que si unas terrazas tienen ya una autorización concedida, la ordenanza no puede hacer unas modificaciones sustanciales sobre estas licencias», consideró Ángeles Aller, del gabinete jurídico. En todo caso, avanzan, estudiarán la nueva regulación para poder presentar alegaciones.

De momento, la Asociación de Hosteleros muestra su satisfacción con el método seguido este año por el Ayuntamiento para la renovación de licencias, pues envió a todos los establecimientos la liquidación a domicilio, de tal forma que se ha agilizado la tramitación. Hasta el pasado miércoles, de las 1.017 licencias concedidas, habían renovado 414 (24 de ellas semipermanentes). Además, se han resgistrado 28 solicitudes nuevas, nueve para ampliación, nueve para reducción de superficie y ocho más para incorporación de elementos como sombrillas, toldos o estufas.

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