Valladolid se convierte en la primera parada en el sueño cumplido de tres jóvenes con cáncer

Los tres chicos muestran las tarjetas en las que se les anuncia la sorpresa. /J. NIETO
Los tres chicos muestran las tarjetas en las que se les anuncia la sorpresa. / J. NIETO

Volaron en avioneta en el aeródromo de Matilla antes de viajar a Valdebebas para conocer a los jugadores del Madrid

Jesús Nieto
JESÚS NIETO

Y el mayor de todos, Joel, de 17 años, no pudo evitar emocionarse y derramar alguna lágrima cuando supo que al día siguiente conocería a los jugadores de su equipo de fútbol, el Real Madrid, durante el entrenamiento en la ciudad deportiva de Valdebebas. ¿Por qué te gusta tanto el Real Madrid? «Porque es un equipo que lucha cada año por ser el mejor y tener los mejores jugadores. Lucha por superarse cada día». Y quien lo dice es un chaval ecuatoriano que acaba de finalizar un tratamiento contra el cáncer, que termina el Bachillerato este curso y que quiere iniciar la carrera de Medicina. Joel, junto con Ronaldo, de 15 años, y Denilson, de 13, son tres muchachos ecuatorianos que están siendo sometidos a un tratamiento contra cáncer. Estos días han llegado a España para cumplir uno de sus sueños; conocer a los jugadores del Real Madrid y de paso también algunas ciudades como Valladolid y Segovia.

Ellos creían que solo venían a España de turismo y se enteraron, precisamente en Valladolid, de que al día siguiente se cumpliría uno de sus sueños: «Nunca permitáis que os roben los sueños, que os digan que es imposible. No hay soñadores demasiado pequeños, ni sueños demasiados grandes. Los sueños siempre se pueden cumplir, solo hay que perseguirlos. Mañana vais a conocer a los jugadores del Real Madrid, les veréis entrenar y estaréis con ellos tras el entrenamiento. Sabemos que lo pasáis mal, que atravesáis momentos muy duros, pero al igual que se cumple este sueño, también se cumplirán otros. Hay mucha gente que está con vosotros y quiere ayudaros», les dijo Wilson Merino, fundador y director de la Fundación Cecilia Rivadeneira, que acompaña a los niños en su viaje por España.

El viaje forma parte de un programa de la fundación que trata de que los sueños de los pequeños se cumplan. De esta manera, unos han estado viendo un partido de la NBA en Estados Unidos, otros han disfrutado de los parques de atracciones de Disney… Y los últimos han sido Denilson, Joel y Ronaldo. «Me llamo Ronaldo porque a mi madre le gustaba mucho el jugador Ronaldo Nazario de Lima, que también jugó en el Real Madrid». Llegaron a Madrid el martes y el miércoles por la mañana viajaron hasta Valladolid, donde los voluntarios de Telefónica, que colaboran con la Fundación Cecilia Rivadeneira, les tenían preparada otra sorpresa: pasar la mañana en el aeródromo de La Matilla y volar en un ultraligero. El cansancio por el ‘jet lag’, la incertidumbre por lo que harían en las próximas horas y los juegos en el Smartphone desaparecieron en cuanto el piloto dijo: «¿Quién es el primero?»

«¿Vamos a volar?» se preguntaron sorprendidos. «¡Qué chévere!», fue la expresión más repetida. Nunca antes había volado en una avioneta. La fundación Cecilia Rivadeneira, fundada por su actual director, Wilson Merino, gestiona la primera escuela integral para niños y niñas que sufren cáncer. Más de ochenta familias se benefician de esta iniciativa que no solo trabaja con los pequeños enfermos, sino también con la familia. Y tras volar, comer y sacarse fotos con el móvil en el Campo Grande, regresaron a la estación de vuelta a Madrid, donde al día siguiente cumplirán el mayor de sus sueños: conocer a los jugadores del Real Madrid.

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