San José con el Niño, imagen destacada del Museo de las Ferias

Antonio Sánchez del Barrio explica las características de la talla. / F. J.

La pieza podría ser la primera imagen titular de las carmelitas

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZMedina del Campo

Una escultura que pertenece a las hermanas de la segunda Fundación de Santa Teresa de Jesús en Medina del Campo, es la obra destacada del Museo de las Ferias para los meses de septiembre y octubre. La talla, sometida a un tratamiento de restauración durante tres meses en el taller de Francisco Boldo, sería, según los expertos es la primera imagen titular del convento de las carmelitas. Con esta restauración, realizada gracias al convenio de la Fundación Museo de las Ferias con la Diputación de Valladolid, ambas instituciones se suman a las actividades programadas para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de este convento. «Es una de las piezas más sorprendentes que nos hemos encontrado desde que nos pusimos a trabajar en el proyecto del espacio museístico de la segunda fundación el pasado año», explicó el director del Museo de las Ferias, Antonio Sánchez del Barrio, quien detalló que cuando llevaron a cabo los estudios previos para le exposición de Juan Picardo, «intuimos que esta pieza tenia una valor importante debido a que sus características son similares a las de Picardo y su círculo».

La escultura, que hasta hace pocas fechas se encontraba en la parte exterior del convento –empotrada en lo alto de la fachada de la entrada al templo del convento y resguardada de las inclemencias meteorológicas a través de un cristal y un enrejillado– podría haber sido adquirida por la propia Santa Teresa, según el restaurador, quien explicó que, entre las labores realizadas durante el tiempo estuvo en el taller, destaca la recuperación de la policromía y la reconstrucción de varias partes del niño Jesús.

«La escultura de iconografía temprana representa al Patriarca como un hombre en plena madurez, que puede datarse en el tercer cuarto del siglo XVI. Al parecer, el emplazamiento original de la talla fue un retablo de pequeñas dimensiones instalado en la capilla primitiva del convento, zona que actualmente correspondería al zaguán y locutorio antiguos. Más adelante, al levantarse el retablo mayor del nuevo templo (conjunto que se asienta en 1622 y se dora y policroma a partir de 1640), esta condición de imagen titular de la Comunidad carmelita pasaría al monumental San José con el Niño atribuido a José de Rozas, de finales del siglo XVII, que desde entonces preside la iglesia conventual», según Sánchez del Barrio.

Al parecer, los trabajos escultóricos en el tratamiento de las vestiduras de la imagen, como son los pliegues o el trabajo realizado en el cabello de San José, harían intuir a los especialistas que esta talla es del circulo más próximo de Juan Picardo. «Estos son tan sólo dos rasgos coincidentes de varios de los relieves del retablo mayor de la Colegiata y otras esculturas exentas (retablo del Jesús a la Columna) adscritas a Juan Picardo y su taller, con los que presenta el San José que ahora estudiamos».

A juicio de Sánchez del Barrio, «gracias a la restauración conocemos la policromía y dorados originales de la pieza, que nos han llegado muy fragmentados. Una segunda policromía de tonos verdosos claros con estofados de formas vegetales, corresponde al último tercio del siglo XVII, momento coincidente con importantes efemérides teresianas como los primeros centenarios de la fundación del convento y de la muerte de la santa fundadora, conmemorados respectivamente en 1667 y 1682».

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