Un sistema de fichas para que las matemáticas sean más comprensibles

Rogelio Alonso en la sesión informativa / Ramón Gómez

El profesor Rogelio Alonso desea facilitar el aprendizaje de los conocimiento básicos de numeración

LAURA VAN HOEYLANDT Valladolid

Numeración, orden y el cardinal. Esos son los tres puntos claves para enseñar de forma dinámica a los niños a sumar y restar, e incluso multiplicar y dividir. Así lo afirma Rogelio Alonso, profesor desde hace más de cuarenta años en el colegio San Agustín de Valladolid e impulsor de un sistema innovador con el que desea modernizar y dinamizar los métodos de aprendizaje básicos de sus alumnos de primaria.

Mediante sesiones informativas en la librería Margen, en la Calle Enrique IV, el profesor explica a otros compañeros de profesión y padres su sistema. Facilita un cuadro que explica de forma sencilla e ilustrativa su idea.

Anima a los padres, e incluso a los abuelos, a utilizar estas herramientas para apoyar la explicación del aula. «Quiero enseñárselo a los padres para que vean cómo aprenden sus hijos, y que todos juntos podamos ayudar a los niños con un sistema lo más parecido posible», argumenta el docente.

De esta forma, los alumnos aprenden en «menos de un mes» los conocimientos esenciales para luego poder avanzar de forma progresiva, en función del ritmo de cada uno. Insiste en que su método «se adapta a cada niño y, que si fuera necesario, se da más atención a aquellos que lo necesiten ya que cada uno tiene su capacidad de comprensión».

La esencia consiste en que cada conocimiento se basa en el anterior, y que los alumnos comprendan el ‘por qué’ de los resultados. De esta forma se evita utilizar unos aprendizajes basados en la memorización y la rapidez, sin explicaciones de apoyo.

Rogelio Alonso explica que lo fundamental es la posición y el orden, para que los niños comprendan y centren qué cantidad es más grande que la otra. También, por ejemplo, que al sumar tengan un orden mental establecido por decenas. Además, recalca que es importante que desarrollen la capacidad de ver que el número ‘68’, por ejemplo, no es seis y ocho, sino que juntos forman otro número mucho más grande.

Un sistema que se diferencia de los demás ya que «se basa en la numeración, orden y cardinal, la suma tanto ‘sin llevadas’ o ‘con llevadas’ es mental y las tablas de multiplicación las aprenden en tres cuartos de hora», afirma.

A las sesiones puede asistir cualquier persona interesada que tenga necesidad para sus hijos o para sus nietos. Para solicitar la disponibilidad de las sesiones se deberá llamar a la librería Margen o acercarse al establecimiento.

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