Retiran los escombros del chalé de Parquesol

Derribo de un chalé en Parquesol el año pasado./A. Mingueza
Derribo de un chalé en Parquesol el año pasado. / A. Mingueza

Los terrenos que ocupaba la mole de hormigón desde 1983 están despejados a la espera del cambio de uso de la ‘parcela 63’

J. S. Valladolid

Los actuales propietarios de la denominada ‘parcela 63’ del plan parcial Parquesol, que durante más de treinta años acogió el chasis de hormigón del abandonado chalé de Antonio Alfonso, hasta su demolición hace once meses, han asumido el requerimiento formal enviado hace quince días por Urbanismo para que retiraran los escombros y procedieran a su correspondiente tratamiento. Así que los operarios de una empresa madrileña, donde tiene su sede la sociedad Gastronoteca, dueña del suelo, comenzaron el lunes las tareas de limpieza y traslado de la montaña de escombros que cubría el terreno enclavado en lo alto de la ladera sur de Parquesol, con unas imponentes vistas a la avenida de Salamanca y al puente de Hispanoamérica.

Más noticias

Y no está siendo una tarea sencilla. «Nos hemos encontrado con muchos más escombros de los que pensábamos y tardaremos toda la semana y puede que parte de la que viene en dejar el terreno despejado», apuntaron fuentes de la constructora, cuyos obreros estiman en torno a las mil toneladas el peso de los bloques de hormigón y los amasijos de hierro del forjado de la mole inacabada de Antonio Alfonso.

Galería de fotos

Los escombros, que serán «debidamente separados», irán a parar a una planta de tratamiento de Medina. «Solo se va a mantener el mirador sobre la ladera, también de hormigón, por la complejidad que entrañaría su demolición –es un voladizo con vistas a la avenida de Salamanca–», apuntan las fuentes consultadas, que destacan la «increíble» solidez tanto de esta construcción como del desaparecido inmueble, que fue abandonado a medio hacer en 1983 y demolido el 12 de diciembre de 2016. Esto último fue posible gracias a un acuerdo entre el Ayuntamiento y Gastronoteca, por el que primero se comprometió a modificar la hasta entonces inexistente edificabilidad de la parcela 63 y los segundos asumieron el derribo y la futura construcción, en principio, de un complejo hostelero. La modificación del plan general que permitiría las obras aún está pendiente de su aprobación municipal.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos