Restaurantes y casas rurales de Valladolid rozan ya el lleno para Navidad

Cena de Nochevieja en el hotel AC Palacio de Santa Ana, que cada año cuelga el cartel de completo para despedir el año./R. O.
Cena de Nochevieja en el hotel AC Palacio de Santa Ana, que cada año cuelga el cartel de completo para despedir el año. / R. O.

Las comidas de empresa repuntan y ocuparán al 100% la hostelería entre mañana y el sábado

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTEvalladolid

Si es de los que deja para última hora la reserva en un restaurante para celebrar la comida de Navidad o de Año Nuevo en familia, o incluso, la Nochebuena, dese prisa. Porque a falta de diez días para la celebración familiar más importante del año, los restaurantes de Valladolid y de su provincia rozan ya el lleno para fechas tan señaladas y es difícil encontrar ya un hueco cuando el número de comensales supera la decena. «Para Año Nuevo está ya muy ocupado, y para Navidad igual, solo que el día 25 son menos los restaurantes que abren, porque muchos siguen optando por pasarlo en familia», admite la presidenta de la Asociación de Hosteleros de Valladolid, María José Hernández.

La Navidad se presenta, a priori, con cifras halagüeñas para la hostelería, que encuentra en las nuevas modas familiares un filón a la hora de garantizar el lleno en diciembre. Es así difícil encontrar una plaza libre entre las más de 800 que el día de Navidad ofrece la hostelería en la localidad de Traspinedo, o en otros puntos de la provincia como Peñafiel, Matapozuelos o Tordesillas. «La zona sur ha sido durante el puente de diciembre la que más turistas ha acaparado y de cara a Navidad se prevé que también rocen el lleno, tanto en la comarca de Tordesillas como en la de la Ribera», señalan desde la Asociación de Hosteleros, colectivo que confía así en la última quincena del mes una vez que el puente de la Constitución resultó «irregular y desigual», tanto en días como en zonas de la ciudad y provincia.

Por segundo año consecutivo, diciembre repunta no solo en lo que a encuentros familiares se refiere, sino también en las tradicionales cenas y comidas de empresa. Es prácticamente imposible encontrar una mesa en un restaurante de Valladolid entre mañana jueves y el próximo sábado, 16 de diciembre. También el día 22, en víspera de Navidad, son varias las empresas que han apostado por celebrar este tradicional encuentro. «Este año han empezado más tarde, ya metidos en diciembre, pero en un mayor número que el pasado», explica María José Hernández, quien puntualiza que se trata tanto de comidas como de cenas, porque «las empresas van buscando un hueco para tener a todos los empleados juntos».

El precio medio del cubierto oscila entre los 25 y los 30 euros por persona, y «así lo fijan cuando contratan la comida, porque aunque es verdad que los encuentros navideños de empresa repuntan, no quiere decir que se gasten más», añade la representante de los hosteleros.

Un ejemplo se encuentra, en el hotel AC Palacio de Santa Ana, que trabaja con grandes empresas y tiene gran ocupación entre el jueves y sábado de esta semana. Aunque en su caso, sí que hannotado que las empresas «antes eran más sensibles con el precio y ahora, en cambio, no les importa pagar algo más», señala Ramón Montaña, adjunto a la Dirección. En su restaurante apenas quedan ya plazas para la cena de Nochevieja, mientras que han cubierto ya gran parte del aforo para Nochevieja. «La gente ya no quiere cocinar, ni siquiera en Nochebuena, y optan por salir en familia y disfrutar todos juntos en un restaurante», añade.

Turismo rural local

Si las comidas y cenas en restaurantes son ya un habitual en la sociedad vallisoletana en las fechas más destacadas de las fiestas navideñas, no lo son menos los encuentros en una casa rural alquilada en algún municipio de la provincia. De tal forma que de los cincuenta establecimientos rurales agrupados bajo la asociación de empresarios de este tipo de turismo, no hay ya ninguna disponible para los fines de semana de Nochebuena y de Nochevieja. «Ahora mismo solo se pueden encontrar viviendas con pocas plazas, pero el resto está todo ocupado y al menos desde hace un mes», puntualiza el responsable de Valladolid Rural, Luis Chico.

Lo curioso, según puntualiza este empresario de turismo rural, es que el grueso de los alquileres registrados para estas fiestas navideñas se corresponden con familias vallisoletanas, en el caso de Nochebuena, y grupos de amigos, en el caso de Nochevieja. «La gran mayoría son de Valladolid, que deciden reunirse en una casa de un pueblo o en un hotel rural donde puedan estar todos juntos.

En ese sentido, la moda ha ido cambiando», precisa Chico, quien además añade que son cada vez más el número de pernoctaciones que van grapadas tanto a Nochebuena como a Nochevieja. «La gente aprovecha para cogerse unos días y estar al menos tres noches en la casa rural, algo que siempre beneficia al empresario del establecimiento». El motivo, según considera el presidente de Valladolid Rural, habría además que buscarlo en las experiencias con las que las familias y amigos tienden a complementar ahora sus estancias. «Porque la oferta de turismo en Valladolid es amplia, y se nota».

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