La CHD reparará la pasarela del río en Peñafiel por el peligro para los peatones

Los arcos de la pasarela, totalmente combados./A. O.
Los arcos de la pasarela, totalmente combados. / A. O.

Este paso de la Senda del Duero se construyó hace cinco años, con un coste de casi seis millones de euros

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZAROPeñafiel

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ejecutará en muy corto plazo un completo proyecto destinado a arreglar los desperfectos sufridos y devolver a su estado original la pasarela peatonal que construyó en Peñafiel hace cinco años. Este puente peatonal forma parte del tramo de la Senda del Duero que realizó la CHD entre Bocos de Duero y Olivares de Duero entre 2010-2013, obra enmarcada en el II Plan de Recuperación de Riberas.

Además de la de Peñafiel, se construyeron otras tres pasarelas: una más sobre el Duratón –en su desembocadura con el Duero– y las otras dos sobre el río. Con ellas se conectaba la senda en este trayecto, pues esta discurre por ambas márgenes, además de conectar también el núcleo urbano peñafielense con la senda en sí.

El sendero, zonas de ocio, puestos de pescadores y reforestación también formaron parte de esta obra cuyos objetivos eran recuperar la antigua senda de pescadores entre las localidades citadas, la conexión entre ellas ganando para la población nuevos espacios de ocio, así como potenciar el desarrollo sostenible de la zona.

Comprobado el deterioro de la pasarla de Peñafiel –situada en el parque Pedro Burgueño–, la CHD ha encargado a la empresa constructora Tragsa un proyecto integral para devolver el puente peatonal a su estado originario, una intervención con la que se pretende consolidar de manera perdurable su funcionalidad, seguridad y también su diseño primigenio.

Los trabajos se llevarían a cabo en unos meses, y el coste de los mismos lo sufragará la propia CHD, como han informado desde la misma Confederación. La pasarela está abierta al tránsito pues, en principio, no supone un peligro.

Evaluación del estado

El pasado mes de febrero técnicos de la empresa constructora estuvieron evaluando el estado del puente peatonal que se levanta sobre el Duratón y, ahora, con la información recabada a pie de pasarela, trabajan en el pertinente informe y en el proyecto más adecuado para recuperar de manera duradera una importante infraestructura que, además de hacer más atractivo el entorno en el que se ha instalado, por su originalidad y atractivo diseño, también ha mejorado la movilidad de los vecinos, ya que este viaducto acorta la distancia entre el centro de la localidad con la parte del municipio ubicada en el margen izquierdo del Duratón, una zona que además de haber tenido un crecimiento urbanístico importante en los últimos años también es una zona comercial y donde se ubica el centro de salud y la parada de autobuses.

A la espera de la redacción de la intervención necesaria, todavía no se puede concretar la inversión que será precisa ni el tiempo que pueden durar las tareas de rehabilitación, pero sí que la actuación se desarrollará a corto plazo, informan desde la CHD.

En estos momentos, a simple vista, se aprecia el notable combado de los dos grandes arcos que sobrevuelan el andén peatonal, pasaje de madera que también se ve afectado por el desplazamiento de estos, sufriendo una notable inclinación que es apreciable al caminar sobre el mismo. Los tensores de acero de los arcos, sobre los cuales se ha ido actuado para controlar el combado de la arcada, también se han desplazado e, incluso, dos invaden la luz del paso peatonal bajo los arcos.

Torsión de los arcos

De un tiempo a esta parte, desde que comenzó a observarse la torsión de los arcos –al poco de entrar en servicio la pasarela– se ha procedido a realizar distintos ajustes a través de los tensores por parte de los técnicos. Igualmente, este problema no ha pasado desapercibido por los vecinos y ha sido tratado por la corporación municipal en más de un pleno, ya que preocupaba la seguridad del puente, que se ha ido garantizando después de las revisiones realizadas.

La empresa adjudicataria de la obra del tramo de la Senda del Duero entre Bocos y Olivares fue Tragsa –integrante del grupo de empresas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)–, y de la dirección de la misma se encargó la CHD –la inversión, acogida a fondos europeos FEDER, fue de 5.861.937 euros, aportados en un 80% por la Confederación Hidrográfica del Duero y el resto por parte de la Junta–.

El inicio de la obra se fijó en agosto de 2010 y su finalización en julio de 2013, absorbiendo una parte importante del presupuesto las espectaculares pasarelas que se levantaron en Peñafiel, en la desembocadura del Duratón en el Duero, en Pesquera de Duero y entre este municipio y Quintanilla de Arriba.

Además, se construyeron 600 metros de pasarelas menores, 160 balizas de seguimiento, 9 puntos de información, 42 bancos de madera, 230 metros cuadrados de plataformas elevadas, se desbrozó maleza, se plantaron especies autóctonas y se realizó la senda.

La pasarela que será objeto de una inmediata actuación tiene una longitud de 100,46 metros de largo por dos de ancho, tratándose de un puente que combina madera y metal, con un vano central de 50 metros de luz. Está compuesta por tablero, piso y barandilla de madera, soportando la carga dos arcos –de madera laminada– mediante péndolas de madera y acero.

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