Recorrer más de 2.000 kilómetros en Twizy

Bandick Henri Jürs posa con su Twizy/R. Otazo
Bandick Henri Jürs posa con su Twizy / R. Otazo

Un joven alemán ha viajado desde su ciudad natal, Huzum, a Valladolid en Twizy. Te contamos cómo ha sido su experiencia

CÉSAR R. CABRILLO

Dice un proverbio chino que «un viaje de mil millas comienza con el primer paso». Un joven alemán de apenas 20 años, Bandick Henri Jürs, parece que tomó esta frase al pie de la letra cuando decidió emprender un viaje desde su localidad natal en Nordfriesland –Alemania– a Valladolid. Hasta este punto, nada raro; su caso no parece distinto al de cualquier otro viajero, incluso si hubiera decido haberlo hecho a pie; lo curioso de esta aventura es que Jürs decidió emprenderlo a bordo de un Twizy, el biplaza eléctrico con una autonomía de alrededor de 70 kilómetros (al día) fabricado por Renault precisamente en la ciudad por la que pasa el río Pisuerga.

Aunque la pregunta realmente está en saber cómo o por qué a este alemán se le ocurrió la loca idea, y, como muchas buenas historias, esta comienza en un bar, con los amigos y con unas cervezas de por medio: «La idea surgió una noche con mis amigos mientras tomábamos unas cervezas y entonces me dio por pensar que si ya conduzco un Zoe todos los días, ¿por qué no coger un Twizy para recorrer Europa? Sabía que era una locura porque este coche no está hecho para recorrer distancias largas, pero era un reto que estaba dispuesto a afrontar».

Tardó poco más de una semana en tomar la decisión y a ello le ayudó mucho su familia. Sin embargo, fueron sus amigos fueron quienes intentaron desalentarlo, quienes le decían que estaba por loco por intentarlo, pero Bandick ya estaba determinado a viajar hasta el lugar donde se había fabricado este pequeño coche.

Gracias al patrocinio de catorce empresas, entre ellas Stadtwerk Husum, su gira europea comenzó hace un mes en la localidad de Husum. Por delante, 2.200 kilómetros hasta llegar a Valladolid. Desde aquel 15 de agosto en el que emprendió su viaje, vivió múltiples historias que han hecho de esta aventura algo inolvidable, a pesar de que aún debe afrontar la vuelta a su hogar.

Hace dos días arribó en su pequeño Twizy a la capital del Pisuerga, después de visitar un buen número de ciudades y países como Polonia, Suiza, Italia o Francia. Su mayor temor durante esta aventura consistía en no saber dónde cargar el coche, dónde parar o dónde hacer noche. La planificación del viaje era casi imposible, dado que dependía de la autonomía del vehículo y de encontrar un punto de recarga.

«Muchos me han hecho esta pregunta, incluso yo mismo me la hacía al principio, pero me he dado cuenta de que puedo cargarlo en cualquier sitio. Gracias a la amabilidad de la gente he podido completar este viaje; sin ellos hubiera sido imposible lograrlo y por eso les estaré eternamente agradecido».

Bandick Henri hace balance y define el viaje como una «experiencia irrepetible» que le ha abierto la mente». Aunque ahora, comenta, necesita regresar a casa para «autocargarse».

Valladolid ha sido su última parada de su viaje de mil millas, y durante este trayecto ha recogido toda su experiencia a través de las redes sociales para que todos los que quieran puedan conocer su historia. Su sitio web es www.bandickjuers.de y también publica vídeos en Instagram (@bandick_henrjs) y en su canal de Youtube (Bandick Juers).

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