La provincia de Valladolid registra 4.013 nacimientos en 2016

La provincia de Valladolid registra 4.013 nacimientos en 2016

La tasa de fecundidad es de 35,7 nacidos por cada mil mujeres, por debajo de la media nacional

Alexandra Rodríguez Ibarra
ALEXANDRA RODRÍGUEZ IBARRA

Cada vez nacen menos bebés en la provincia, una tendencia que parece estabilizarse y que, unido al retraso de la edad media de las madres para tener a su primer hijo, está asentando las bases de una futura pirámide poblacional más ancha en su cúspide que en sus cimientos. Es decir, una ciudadanía esencialmente envejecida. Se trata de un fenómeno que está sacudiendo España y que ha provocado que, desde 2015, el país haya registrado por segundo año consecutivo un mayor número de muertes que de nacimientos. Algo que pone en jaque a la salud demográfica nacional y que no se ha visto desde 1941.

Edad media para ser madre en Valladolid

32,5
años es la media de 2016 escogida por las mujeres para ser madre en Valladolid.
31,9
años fue la edad media durante la que las mujeres daban a luz a sus hijos hace una década.
30,9
años es la edad que representaba hace veinte años la habitual de las madres.
28,8
años es la etapa en la que hace treinta años se acostumbraba a concebir a los hijos en la provincia.

Un total de 4.013 nacidos se contabilizaron en la provincia en 2016, lo que implica una bajada de casi trescientos neonatos con respecto a los datos de dos años atrás. Actualmente, las mujeres vallisoletanas son madres a los 32, una cifra que contrasta con los 28 de hace treinta años, pero que apenas ha variado durante la última década. No obstante, este dato se encuentra dentro de la media nacional, al igual que sucede en el resto de provincias de Castilla y León. En España, los territorios que cuentan con madres de edad más temprana son Melilla, Ceuta y Almería, que se sitúan en los 30 años.

El 51% de los nacimientos en la provincia correspondió a las primíparas, mientras que el 39% del total hace referencia a los segundos sucesores. Unos resultados levemente superiores a la media nacional, que cuenta con el 50% y el 37%, respectivamente.

Evolución de la natalidad en la provincia

Menor espera entre hijo e hijo

Con respecto al número de retoños, el estudio de los datos recopilados por el Instituto Nacional de Estadística, desde 1976 hasta 2016, muestra que cada vez se reduce más el tiempo de espera entre los diferentes nacimientos de hermanos.

En estas cuatro décadas, las madres primerizas han pasado de serlo a los 25 a los 31 años. Mientras que el segundo hijo llegaba a los 28, y ahora sucede a los 33. Pero la tendencia se altera a partir del tercer primogénito que, en comparación con las cifras de 1976, han visto disminuida la edad de las madres para concebirlos hasta llegar a los 33 años en la actualidad. Un fenómeno que, pese a mostrar altibajos (que pudieron verse afectados debido a los periodos más acusados de la crisis económica), comienza a asentarse en la sociedad vallisoletana.

La tasa de fecundidad en Valladolid es de 35,7 nacidos por cada mil mujeres, lo que supone que esté tres puntos por debajo de la media en España (38,3). Dentro de Castilla y León, las diferentes demarcaciones de la comunidad varían con respecto a estos números entre el 36,3 de Burgos y el 27,9 de Zamora. En este aspecto, es notable el papel de la población extranjera puesto que, mientras los españoles de las diversas provincias representan un 32,5% del porcentaje de esa tasa total de fecundidad, el sector extranjero es diez puntos superior, hasta alcanzar el 44,7%.

Madres de entre 40 y 49 años

Las últimas cifras de las que se dispone con respecto a los nacimientos según la edad de la madre corresponden a 2015, aunque respaldan la inclinación del retraso de la edad de maternidad. En ese periodo vinieron al mundo 4.192 bebés, de los que el 70% pertenecen a madres de entre 30 y 39 años. Únicamente el 16,8% son de mujeres cuya edad oscila entre los 20 y los 29. Del total, 104 neonatos atañen a menores de 19 años, uno de ellos a una madre que no había cumplido los 15. Mientras que 418 de los mismos nacieron de mujeres que superan los 40 años, sin llegar a los 50.

Los datos de los que se dispone relativos a 2014 son muy similares y apenas se producen variaciones. Aunque el rango de edad que oscila entre los 30 y 34 y el de los 35 y 39 años es parecido en ambos periodos, el primero de ellos se mostró superior en 2014; mientras que el segundo lo fue en 2015. De este modo se observa cómo con el paso de cada año se va atrasando la maternidad; y la media que surge de dichos números no deja de aumentar. Esta tendencia se observa de igual modo en mujeres de 25 a 29 y a partir de los 40; entre tanto, los nacimientos en edades inferiores no deja de mermar.

Estos datos están influenciados por múltiples factores, como el desarrollo social y, por tanto, el cambio en las unidades familiares convencionales. Además de la creciente independencia e integración laboral de la mujer. Pero también hay un motivo que, pese a haber acontecido en los años 80, presenta ahora sus efectos. Es la crisis de la natalidad que se produjo entonces. Aquellas niñas que no nacieron en ese momento son las madres potenciales que faltan actualmente.

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