El programa Xpande ayuda a 17 empresas de Valladolid a exportar

Daniel y Marcos Álvarez, propietarios de la empresa Vulcanizados Álvarez, que exporta el 25% de su facturación. /El Norte
Daniel y Marcos Álvarez, propietarios de la empresa Vulcanizados Álvarez, que exporta el 25% de su facturación. / El Norte

La Cámara de Comercio y la Diputación impulsan este proyecto, que subvenciona con fondos Feder las acciones empresariales en internacionalización

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTE

Las empresas de Valladolid, especialmente las medianas y pequeñas, miran hacia el exterior, hacia esos mercados internacionales que hasta hace apenas un puñado de años se asomaban al horizonte de lo inalcanzable. Pierden el miedo a trabas arancelarias y a límites fronterizos y toman impulso para situar el ‘made in Valladolid’ en países de medio mundo. Son numerosas, muchas, las empresas que la Cámara de Comercio cuantifica dentro de las exportadoras en el océano geográfico de la provincia de Valladolid. Pero aun son bastantes las que no han dado el paso. Y a estas últimas, a las que limitan su mercado a las ventas nacionales, es precisamente a las que desde el pasado mes de mayo se dirige el programa ‘Xpande’ y ‘Xpande Digital’, con el que la Cámara de Comercio y la Diputación de Valladolid quieren ayudar a que las pymes del medio rural abran nuevos mercados e, incluso, a que las que ya lo hacen puedan afianzarse. Con el primero de ellos, ambos organismos ayudan en el proceso inicial de la exportación, mientras que con el digital se centra ya en un proyecto orientado hacia el marketing digital, online y posicionamiento web.

En apenas dos meses y medio, son ya 17 las pequeñas y medianas empresas que se han inscrito en este programa de apoyo a la expansión internacional. Un decidido paso que han dado o bien para recibir asesoramiento sobre cómo hacerlo o bien para desarrollar sus planes de internacionalización ‘in situ’ mediante una subvención procedente de fondos europeos. Porque tanto la Cámara de Comercio como la Diputación de Valladolid, en la alianza suscrita desde el año 2014, mantienen su objetivo en impulsar la economía del medio rural mediante un incremento de la producción y las ventas del tejido empresarial que se asienta en su término. Y no son solo bodegas y sociedades vinculadas con la agroalimentación las que aprovechan este tipo de programas para ponerse en contacto con importadores y distribuidores internacionales, pues en la bolsa de sectores que quieren exportar se han sumado esta vez el de la madera y los muebles, la energía renovable, la construcción, los riegos agrícolas y la metalurgia.

Su participación, mediante inscripción abierta hasta el próximo mes de octubre, es sencilla. Pueden formar parte de una fase de asesoramiento individualizado o, bien, entrar en una serie de ayudas que la Cámara y la Diputación, mediante fondos del programa Feder, conceden para desarrollar los planes de internacionalización.

2.660 euros para orientación

En el primero de los casos, según explican desde la Cámara de Comercio, se brinda un asesoramiento en la selección del mercado objetivo, un análisis de la posición competitiva de la empresa, de los competidores, una segmentación de clientes, una estrategia de marketing y comunicación, un diseño de un plan económico y financiero y la determinación de un modelo de negocio a aplicar. Los recursos previstos para cada empresa en esta fase ascienden a 5.320 euros, que se financiarán en un 50% con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y al 50% por la Diputación y la Cámara de Comercio de Valladolid y de España.

En el caso de la fase de ayudas para el desarrollo del Plan de Internacionalización, cada empresa participante contará con un presupuesto máximo de 9.000 euros, de los cuales, será financiado el 50% con el objetivo de que la firma comercial pueda tener una bolsa de viaje para salir al exterior. Estos 4.500 euros máximo que se entregarán a cada participante financiarán así desde los gastos de viaje a un catálogo o todas aquellas inversiones que conlleven la exportación a otros mercados.

En principio, según señalan las bases de la convocatoria de este programa ‘Xpande’, que incluye otra fase digital para desarrollar un proyecto online, de marketing digital y de posicionamiento web, se establece un máximo de veinte empresas participantes, que variará en función del presupuesto disponible, que ronda los 200.000 euros.

Vibradores de olivo y camas de deshueso desde Valladolid a medio mundo

No hay ni una palabra en castellano en la página web que recoge los innumerables productos que Vulcanizados Álvarez, desde el año 74 en funcionamiento, produce en sus instalaciones de Santovenia de Pisuerga y, próximamente, en las nuevas que abrirá en el Parque Tecnológico de Boecillo. «Todos los proyectos nuevos que tenemos planteados, a excepción de uno, son para mercados exteriores. No trabajamos nada para ampliar el mercado que ya tenemos abierto en España», justifica Daniel Álvarez, uno de los dos propietarios (junto con su hermano, Marcos) de una empresa familiar a la que esta tercera generación ha dado un marcado carácter internacional. «Esto empezó como un taller de gomas, de mis abuelos, y ahora mi hermano y yo, que tenemos otra formación y otros recursos, hemos querido darle un vuelco».

Tal ha sido el cambio que cuando estos hermanos se hicieron cargo de la sociedad facturaba 200.000 euros anuales y el pasado año ya superó los tres millones. Tanto Daniel como Marcos Álvarez tenían claro que el mercado del futuro estaba en la exportación. Y ahí empezaron, haciéndose un hueco poco a poco mediante las piezas de caucho (elastómero de todo tipo) y los procesamientos de silicona para los productos internacionales más singulares.

Desde sus instalaciones en Santovenia, las que esta misma semana han cerrado para comenzar el traslado hacia las de Boecillo, salen cada año pezoneras de ordeño para un buen puñado de países, entre ellos Israel. «Es la pieza de mayor responsabilidad dentro de una máquina de ordeño», señala Daniel Álvarez.

También aquí se fabrican las piezas de caucho que se utilizan en los vibradores de olivos y otros árboles similares, para empresas alemanas, o la silicona para un utensilio de cocina muy utilizado en Europa y que fabrica una empresa suiza. «Son varias las piezas que fabricamos, también algunas para botas de jinetes que compiten con caballos de carreras, que nosotros se las vendemos a una empresa nacional pero que después se exportan a Arabia Saudí. O las camas de deshueso de las aceitunas, que es una tecnología muy compleja e interesante, para ver cómo se quita el hueso».

En total, desde Vulcanizados Álvarez se fabrican productos que a lo largo del año acaban en una docena de países, entre los que se encuentran Francia, Italia, Suiza, Alemania, Holanda, Polonia, República Checa, Israel y Estados Unidos.

El objetivo de estos dos hermanos es superar en 2020 el 50% de la exportación de la facturación. Para entonces, las ventas, que hoy superan los tres millones, confían en que puedan alcanzar ya los cinco millones de euros.

«Con la crisis apostamos por un incremento del mercado en el exterior y ahora que ya ha pasado lo peor mantenemos el apoyo en internacionalización porque es importante para que las empresas aumenten el volumen de facturación y empleo, señala al respecto el diputado de Desarrollo Económico, Víctor Alonso.

Desde hace tres años, y mediante la creación del Plan Impulso de la Diputación, son varios los programas que la Diputación, junto con la Cámara de Comercio, pone en marcha para potenciar la internacionalización de las marcas vallisoletanas. La intención, según señalan desde la institución cameral, es exportar la «innovación y alta calidad» que ofrecen numerosos de los productos elaborados en la provincia, más allá del vino, la alimentación y el sector del automóvil o auxiliar (como Reydel en Rioseco o Faurecia), y que constituyen los principales sectores de exportación. Existen así numerosas empresas y ejemplos de fabricación de productos originales o singulares en el medio rural vallisoletano y cuyas firmas han participado en alguno de los proyectos desarrollados por la Cámara de Comercio para descubrir nuevos mercados en el exterior. Desde los pivotes de riego de RKD Irrigación a los equipos para control y tele gestión de Próxima Systems, los paneles solares para agua caliente sanitaria de Cidersol , la ingeniería acústica de Audiotec, el sector de la mercería de AYB Hislabor, la moda de Textiles Montecid, los productos de farmacia de Gadea y las rejillas para el alcantarillado de Fundiciones y proyectos Fernández, entre otros muchos. Desde Valladolid se exportan así productos como muebles a Francia, cosmética ecológica a Chile, China o Portugal y todo tipo de piezas de caucho para las más variadas maquinarias. ¡

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