El programa Santander Yuzz premia tres proyectos innovadores en Valladolid

Beatriz Ramis, Gianluca Gallina y Alberto Romero en el Parque Científico de la Universidad de Valladolid. / Henar Sastre

Alberto Romero, ganador de esta edición, viajará a Silicon Valley y competirá en Madrid por el premio nacional

Paloma Aguado Carro
PALOMA AGUADO CARRO

Jóvenes con un futuro prometedor que se adentran en el mundo empresarial para apostar por la innovación y «mejorar la sociedad en la que vivimos». Salir del laboratorio y enfrentarse al mundo real con sus propios proyectos. Este es su objetivo. Tres promesas graduadas en ingeniería química han encontrado el espacio para desarrollar sus ideas. Y además, con premio.

Con más de 50 centros en toda España, Yuzz Valladolid ha seleccionado a su ganador, Alberto Romero, que competirá a nivel nacional con su producto Cathycel, una biorrefinería que valoriza residuos de la industria azucarera de forma más sostenible y productiva. El centro vallisoletano también ha galardonado dos proyectos finalistas de dos categorías, el trabajo de Beatriz Ramis, finalista de Yuzz Mujer, y el de Gianluca Gallina, finalista de la categoría Innovación Tecnológica Disruptiva. Un programa «gratificante» que ha entusiasmado a los tres participantes y que les ha ayudado «a entrar en contacto con el mundo real y los intereses de la sociedad».

Alberto Romero, ganador de Yuzz Valladolid, conoció el proyecto gracias a los compañeros que trabajan con él en la Universidad. Su idea le permitirá competir a nivel nacional por premios de un total de 60.000 euros y realizar un viaje a la cumbre del emprendimiento, Silicon Valley, en California. Romero asegura sonriente que el viaje le brindará «la oportunidad de ponerse en contacto con gente con grandes ideas» y conocer el «fantástico» entorno de un lugar en el que residen empresas como Apple, Google, Facebook o Twitter. Los galardonados también asistirán a charlas en prestigiosas universidades como Berkeley o Stanford, además de visitar el Spain Tech Center (STC), que tiene como objetivo la implantación de Pymes de base tecnológica española.

Los ganadores del programa en el Parque Científico / Henar Sastre

Sus compañeros, Beatriz Ramis y Gianluca Gallina, competirán a nivel nacional en sus categorías con los mejores proyectos de los diferentes centros en España. Beatriz, gracias a su producto SNA, un pequeño dispositivo extracorpóreo que ayuda a pacientes recién trasplantados a mejorar y reducir su estancia en el hospital de un mes a una semana. Gianluca, a través de su proyecto Sweet Green, que fabrica un edulcorante mediante procesos naturales que utilizan biomasa y agua.

Los tres participantes afirman que es una experiencia «muy positiva» y animan a todos los jóvenes a participar en su grupo Yuzz Valladolid. El Banco Santander promueve esta iniciativa a través de Santander Universidades, que mantiene más de 1.200 acuerdos de colaboración con universidades e instituciones académicas de todo el mundo. También cuenta con la dirección y coordinación del CISE (Centro Internacional Santander Emprendimiento) y la colaboración de la Universidad de Valladolid. «Es un proyecto muy completo, que te ofrece la posibilidad de comprender muchas disciplinas, aprender de expertos y entender el mundo que te rodea», asegura Alberto.

Innovación y sostenibilidad

Alberto Romero, el ganador de esta edición, tiene 28 años y estudió Ingeniería Química en Castilla la Mancha. Encontró su lugar en Valladolid cuando finalizó sus estudios y empezó su tesis doctoral especializada en química sostenible. Su producto Cathycel, surge de esta investigación y del departamento de la Universidad de Valladolid en el que trabaja. «Mi producto es una biorrefinería capaz de aprovechar residuos de la industria azucarera, para obtener un producto de alto valor añadido, el sorbitol». La idea apuesta por un proceso más eficaz y más sostenible con el medio ambiente. «Proponemos un proceso limpio y no contaminante con unos tiempos de producción muy bajos, basado en la utilización de agua», declara su promotor.

Romero terminó sus estudios en 2011 y decidió dedicarse a la investigación en la Universidad. «Acabé el grado en un año muy difícil de crisis económica, con muchas dificultades para encontrar trabajo y la mejor salida era continuar en la universidad», asegura Romero, que dentro de pocos meses finalizará su tesis doctoral. Yuzz Valladolid le ha brindado la oportunidad de salir del laboratorio y comprobar la validez de sus ideas en el mundo real. «Muchas veces lo que haces en el laboratorio se queda allí y lo importante es ofrecérselo a la sociedad», expresa el ganador, convencido de la eficacia del programa y agradecido por la ayuda que ha recibido.

Valladolid y Palencia como sedes

El programa Santander Yuzz comenzó a dar sus primeros pasos en el año 2015, con la colaboración de diferentes centros en toda España. Desde entonces, nuevas universidades se han sumado al emprendimiento y a la innovación. En la Universidad de Valladolid son dos las sedes que aportan participantes al programa, los campus de Palencia y de la capital castellano y leonesa, que continuan apostando tres años después por la innovación.

Todos aprenden de todos. Esta es la filosofía del proyecto. Dos veces por semana, los jóvenes acuden al centro Yuzz durante tres horas. El objetivo es seguir formándose y mejorando a través de múltiples actividades. «Cada día todos exponíamos nuestras ideas y escuchábamos las propuestas de mejora de nuestros compañeros», garantiza Alberto Romero, el ganador de esta edición. Expertos, de múltiples disciplinas también acudían a la Universidad para ofrecerles charlas y brindarles los consejos de la experiencia. Beatriz Ramis, finalista en la categoría Yuzz Mujer, asegura que «las clases impartidas por profesionales eran fundamentales», puesto que la realización del proyecto exigía un amplio conocimiento de múltiples materias.

En este mismo camino se encuentra el italiano Gianluca Gallina, que eligió Valladolid para desarrollar su tesis doctoral en la misma línea que la del joven ganador. La empresa que ha desarrollado bajo el nombre de Sweet Green, fabrica un edulcorante con buenas propiedades para la salud y apto para diabéticos a partir de desechos agrícolas y forestales. Gallina explica que «solamente se produce a partir de agua, sin compuestos químicos, ahorrando costes de eliminación e impacto medioambiental». Sonriente, asegura que Yuzz le ha ofrecido una «oportunidad única para mejorar».

Salud y emprendimiento

Lejos de la química sostenible se encuentra el proyecto de Beatriz Ramis, natural de Madrid, que decidió centrarse en el plano médico. La joven de 25 años se trasladó a Valladolid para comenzar, como sus compañeros, sus estudios en Ingeniería Química. Su proyecto, SNA, es un sistema nervioso extracorpóreo, que ayuda a pacientes recién trasplantados a mejorar y reducir su estancia en el hospital de un mes a una semana, «con el consiguiente ahorro hospitalario».

Ramis explica que su funcionamiento es igual que el del sistema nervioso del cuerpo, en el que se transmite la señal de un punto a otro sin necesidad de operar al paciente. El proyecto tiene dos vías, una relacionada con el pulmón y otra con la movilidad articular. «Hemos conseguido que una persona respire gracias a una señal nerviosa que se dirige al diafragma», asegura Beatriz.

Buenas ideas, ilusión y mucho esfuerzo. Estos son los únicos ingredientes necesarios para participar en Santander Yuzz, un programa que continúa apostando por el éxito de las nuevas generaciones.

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