La panda 'El Infierno' de Tordesillas homenajea a los dos fallecidos en un remolque

José Antonio González Poncela, alcalde de Tordesillas, deposita un ramo en memoria de los fallecidos./Fran Jiménez
José Antonio González Poncela, alcalde de Tordesillas, deposita un ramo en memoria de los fallecidos. / Fran Jiménez

El emotivo acto concentró en las proximidades de la rotonda de El Pardo a multitud de amigos y familiares

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZTordesillas

Nunca llegaron a imaginar que podrían vivir algo así. En poco más de dos minutos la vida de todos y cada uno de los componentes de la mítica panda 'El Infierno' de Tordesillas cambió para siempre. Este sábado, después de cuatro meses pudieron enfrentarse al recuerdo del pasado 10 de septiembre cuando el remolque en el que viajaban para ir a hasta la explanada de la ermita de La Peña para conocer los nombres de los ganadores de los Faroles, volcó y ocasionó una de las pérdidas más sentidas de todos los tordesillanos.

Bajo una lluvia intensa, alrededor de las doce de la mañana, fueron llegando poco a poco hasta las inmediaciones de la rotonda de 'El Pardo' familiares, amigos, compañeros de trabajo, conocidos y muchos de los que esa tarde calurosa ayudaron a consolar a una gran familia que se vio rota de dolor por un suceso que no solo ensombreció las fiestas del municipio, sino que siempre quedará en la memoria colectiva como aseguraron muchos de los asistentes que en un inmenso silencio rindieron homenaje a los dos fallecidos en el accidente y sobre todo quisieron agradecer a todos los vecinos de la localidad las muestras de cariño de ese día.

Este sábado los miembros de 'El Infierno' no solo descubrieron la placa de respeto a dos de sus compañeros de farol, garrochas y cuarto, sino que también hicieron suya la frase del pequeño monolito: «Nadie sabe el valor de los momentos, hasta que se convierten en recuerdos». «Es un día muy emotivo ya que para nosotros poder hacer este pequeño homenaje es muy importante», aseguró el presidente de El Infierno y concejal de Festejos, Javier Campos, que con la mirada perdida, pudo verbalizar después de muchas semanas el dolor y la impotencia que vivió durante esa tarde. «Ha sido un palo muy grande y las heridas tardarán tiempo en cicatrizar pero a parte de la placa que hoy hemos descubierto para homenajear a Petri y Pablo [los dos fallecidos en el accidente] en el acto también hemos querido plantar un árbol como símbolo de vida».

Emotividad

El sencillo acto, en el que se descubrió la placa contó con decenas y decenas de asistentes quienes en silencio no solo recordaron el mal momento que vivieron aquella tarde del mes de septiembre sino que también en cierto modo quisieron dejar la tristeza hacía un lado y mirar a la vida con esperanza como intenta hacer Jaime González que tras despertar del coma y estar atravesando un largo y duro proceso de recuperación quiso acompañar a sus amigos. «Siempre mucha tristeza pero hoy tenía que estar aquí», aseguró Jaime quien no recuerda nada de lo que ocurrió ese día-«no recuerdo nada de nada. Tengo una laguna inmensa. Los médicos me dicen que poco a poco iré recuperando la memoria de lo que ocurrió ese día»- pero «hoy tenía que estar aquí por Pablo y Petri y por todos los tordesillanos que una vez más se volcaron y demostraron que son un pueblo solidario». Este rasgo, el de la solidaridad, también fue el que destacó el alcalde, José Antonio González Poncela, que junto al resto de los miembros de El Infierno y otros alcaldes de la zona acudieron al acto. «Es un día muy emotivo ya que a pesar de todo lo que ocurrió y de todo lo que pasamos el árbol que El Infierno ha decidido plantar representa en cierto modo la mida y sobretodo es un árbol que representa a todas las pandas de Tordesillas, pandas que sufrieron esta gran pérdida como si fuera propia».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos