El padre de las dos menores liberadas lleva en prisión desde el año pasado por violarlas

Un policía esposa al principal sospechoso de la venta de las jóvenes, de 16 y 17 años, que ha sido enviado a prisión./El Norte
Un policía esposa al principal sospechoso de la venta de las jóvenes, de 16 y 17 años, que ha sido enviado a prisión. / El Norte

El cuñado de las víctimas también ha ingresado en la cárcel como responsable de su venta y por abusar de una de ellas

J. Sanz
J. SANZValladolid

El calvario sufrido por las dos hermanas de 16 y 17 años que fueron liberadas hace una semana en Pozaldez y Morales de Toro, donde fueron forzadas a casarse con sendos varones mayores de edad, comenzó a mediados del año pasado, cuando su propio padre fue detenido acusado de violarlas. El progenitor, que vivía junto a sus hijas en la provincia vallisoletana, permanece desde entonces en prisión por estos hechos, según confirmaron ayer fuentes de la investigación.

Aquello, sin embargo, fue un punto y seguido al suplicio de las dos hermanas, cuya custodia fue a parar a manos de una hermana mayor, con la que se mudaron a su casa de la localidad zamorana de Morales de Toro. Allí residían ella y su marido. Y precisamente sobre este último recaen las sospechas de los agentes como ideólogo de la posterior venta de las chicas, por diez mil euros cada una, a otros clanes de compatriotas asentados en el mismo pueblo y en el municipio vallisoletana de Pozaldez.

En estas localidades fueron forzadas en noviembre a contraer matrimonio con sendos jóvenes, que superaban la veintena, y a convivir con ellos hasta que una denuncia sobre su situación permitió a la Policía Nacional liberarlas a ambas y detener, en primer lugar, a su hermana mayor y a su esposo, junto con el marido de una de las menores y la madre de este (los cuatro en Morales de Toro). En Pozaldez fueron arrestados el marido de la otra menor y sus progenitores. Todos ellos están acusados de un delito de trata de seres humanos en la modalidad de matrimonios forzosos. Unos, por vender a las chicas, y otros (los padres y los maridos de las propias víctimas), por comprarlas.

El juez acordó dos días después de la detención enviar a prisión al principal sospechoso de esta operación de compraventa de dos menores, su propio cuñado, no solo por este delito, sino también por abusar sexualmente de la joven vendida en Pozaldez. Su mujer, la hermana de las víctimas, fue puesta en libertad con cargos y ha perdido la custodia de sus hermanas. Ambas están ahora bajo la tutela de los Servicios Sociales de la Junta en un centro de acogida, donde están recibiendo los pertinentes cuidados y atención psicológica para intentar que superen el calvario vivido durante el último año.

La consejera de Familia, Alicia García, aseguró ayer que se trata de un «hecho aislado», aunque de «extrema gravedad», y confirmó que ambas se encuentran tuteladas. Los otros cinco detenidos están en libertad y tendrán que declarar en el Juzgado de Toro en los próximos días.

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