La nueva tarjeta ciudadana agrupará doce servicios municipales en un solo plástico

Una joven muestra tres de las tarjetas que hay que utilizar ahora para otros tantos servicios municipales./Ramón Gómez
Una joven muestra tres de las tarjetas que hay que utilizar ahora para otros tantos servicios municipales. / Ramón Gómez

El Gobierno central licitará en junio esta identificación, que permitirá el pago de impuestos

J. Asua
J. ASUA

Un solo plástico en las carteras de los vallisoletanos para todos los servicios y pagos municipales. El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, a través de su entidad pública empresarial Red.es, sacará a licitación el próximo mes de junio la anunciada tarjeta ciudadana para que los vecinos de la capital se relacionen con el Ayuntamiento su ciudad a través de este instrumento. Después de año y medio de trabajo técnico, la Agencia de Innovación y Promoción Económica del Consistorio ya tiene listo el pliego, que enviará a Madrid para que desde el Gobierno central se convoque el concurso, junto con el de otras diez capitales españolas.

La tarjeta de servicios municipales

3.600.000
euros costará la implantación de la tarjeta única en la ciudad.
1,1
millones aporta el Ayuntamiento de Valladolid de sus fondos.
Los servicios:
Auvasa, pago de la ORA, abono de impuestos y tasas municipales, instalaciones deportivas, servicios turísticos, pago en aparcamientos de concesión municipal, préstamo de bicicletas, centros de mayores, actividades no externalizadas de los centros cívicos, bibliotecas, puntos limpios y recarga de vehículos eléctricos.
¿Tendrá coste para el usuario?
Todavía no está decidido, pero, de tenerlo, su precio sería similar a los bonos de Auvasa: tres euros.
¿Cuándo se implantará?
Se licita en junio y se adjudicará a finales de año o principios de 2019. A partir de ese momento, se implantará por fases en los próximos tres ejercicios, según las estimaciones del Ayuntamiento, que depende de la tramitación del ministerio.

Doce son las prestaciones que tendrá esta nueva identificación personalizada (con foto y DNI), que será de nueva factura, lo que obligará, en su momento, a migrar los datos de los actuales soportes en vigor, entre ellos los bonobuses de Auvasa, los carnés de las bibliotecas y de los centros de mayores o los accesos a las instalaciones deportivas. El pago de la ORA, el abono de todas las tasas e impuestos, el servicio de alquiler de bicicletas o el desembolso en los aparcamientos de concesión municipal (ahora en estudio) serán algunas de las funciones que adquirirá la denominada TSM, además del transporte público, las actividades de pago de los centros cívicos no externalizadas o las recargas de los vehículos eléctricos.

Lo que se pretende, según argumenta el concejal de Hacienda y Promoción Económica, Antonio Gato, es «facilitar el acceso de los ciudadanos a los servicios que presta el Ayuntamiento y favorecer la agilidad en los pagos al Consistorio evitando la profusión de medios y tarjetas que existen en la actualidad». Así, la nueva identificación tendrá una aplicación monedero, que se podrá recargar contra la cuenta del usuario a través de la web municipal, así como en los parquímetros de la ORA y en los quioscos y estancos habilitados, en el caso de que se trate de dinero en efectivo.

El coste de este ambicioso proyecto, desarrollado dentro de la estrategia de la ciudad inteligente, asciende a 3,6 millones, de los que el Ayuntamiento aporta 1.100.000 euros (550.000 ya abonados), mientras que el resto procede Fondos Feder de la Unión Europea, que se gestionan desde el ministerio antes citado, que también realiza su propia aportación. Aún no está decidido si la adquisición de la nueva tarjeta tendrá coste para el usuario. En todo caso, acota el concejal, sería un precio reducido, como en el caso de los bonobuses de Auvasa por los que se desembolsan tres euros por cada plástico.

Dornier prepara los parquímetros para cargar el bonobús

Mientras la Concejalía de Hacienda avanza en la implantación de la TSM tras limar la complejidad técnica que conlleva su puesta en marcha, Dornier, la empresa adjudicataria del servicio de la ORA, prepara sus parquímetros para que puedan servir como puntos de recarga de los bonobuses. De esta manera, a los quioscos y estancos habilitados se sumarán otros 400 'cajeros' abiertos las 24 horas. Además, la Concejalía de Movilidad tiene previsto instalar otros treinta postes de recarga en los barrios sin zona azul y en los municipios más poblados de la nueva mancomunidad urbana.

Versión para el visitante

La tarjeta tendrá su versión para el turista, según avanza el edil. A través la web municipal, los foráneos que vengan a disfrutar de la ciudad o a trabajar podrán configurarse un plástico a su medida de cara a su estancia, con entradas a los museos, recarga para el autobús durante su visita o para la ORA o los aparcamientos, si es que llegan en coche. La encargarán por Internet conforme a sus necesidades y podrán retirarla en cinco puntos habilitados al efecto en la capital. La Agencia de Innovación trabaja también para ampliar la funcionalidad de este nuevo carné mediante una aplicación en el teléfono móvil con las mismas prestaciones, lo que permitirá evitar tener que tirar del soporte físico para los que utilizan su dispositivo para todas las gestiones de su vida diaria.

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