Los municipios aumentan entre un 7% y un 10% el presupuesto para fiestas

Celebración de una capea en el coso de Peñafiel durante las fiestas de San Roque.
Celebración de una capea en el coso de Peñafiel durante las fiestas de San Roque. / Agapito Ojosnegros

Tras el recorte generalizado del 30% que experimentó la provincia, los ayuntamientos apuestan este año por incrementar ligeramente la partida para toros, verbenas y actividades cultuales

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTE

No llega a niveles previos a los años de mayor crisis económica en las arcas municipales, cuando la competencia entre municipios se batía en los escenarios que pisaban las mejores orquestas o en los toros que lucían el hierro más cotizado, pero los principales ayuntamientos de la provincia afrontan las fiestas patronales con unas partidas más holgadas para programar verbenas, encierros y actividades de ocio en este 2017. Tras el tijeretazo que redujo a la mitad los presupuestos de pueblos como Cigales, Peñafiel o La Cistérniga y recortó un 30% de forma generalizada los gastos de los pueblos más importantes, las actividades con las que la provincia rendirá este verano culto a los respectivos patrones reciben una inyección económica de entre un 7 y un 10% más que en el ejercicio anterior, en una apuesta por recuperar –aun de forma tímida– las cifras que manejaban hace por ejemplo ocho años.

En esas ha estado, por ejemplo, La Cistérniga, que el pasado fin de semana reservó 102.500 euros para sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen, lo que supone un 10% más que el año anterior. Se trata así, según precisa el alcalde, Mariano Suárez, de la primera vez que el presupuesto se ve incrementado desde que en 2011 cayera prácticamente a la mitad. «Ahora estamos bastante mejor, el Ayuntamiento está prácticamente saneado y nos podemos permitir subir un poco para tener mejor calidad en las orquestas o en otras actividades», resume el regidor.

En torno a un 10% también, materializado en 30.000 euros, subirá el presupuesto para la programación de la Virgen de Nuestra Señora del Villar, en Laguna de Duero, el próximo mes de septiembre. La apuesta, según especifica el concejal de Festejos, Héctor González, llega de la mano de la música en directo y de actividades de calle, como el teatro, y el espectáculo de pirotecnia que ya se recuperó el pasado año. «Estamos más holgados económicamente hablando y eso nos permite recuperar un poquito parte del presupuesto, hasta llegar a los 250.000 euros», precisa el edil. Como ejemplo, la programación incluye el próximo 2 de septiembre la actuación estrella del cantante David Bustamante, mientras que proseguirá la apuesta por encierros y festejos taurinos en general.

Más seguridad en Peñafiel

Si hay un pueblo que profesa devoción por el toro y todos sus rituales populares es Peñafiel. Aquí la partida se sitúa en torno a 150.000 euros (pasó de 240.000 a 120.000 euros durante la crisis económica) e incrementa este año alrededor de un 7%, dedicado principalmente a reforzar la seguridad durante los festejos taurinos y a incrementar recursos sanitarios y humanos. «No llegaremos a niveles de antes, porque es impensable, pero la intención es mantenernos en este presupuesto, que ya nos permite organizar unas fiestas decentes», considera el alcalde, Roberto Díez. En su caso, además, destaca la petición cada vez más generalizada de que la apuesta municipal llegue en las actividades de día, y es aquí precisamente, en el vermú, el tradicional ‘chúndara’ o en los toros, donde han encontrado el respaldo de sectores como la hostelería. «Solo los toros acaparan el 30% del presupuesto y en lo que se refiere a orquestas no nos planteamos reforzar porque la fiesta es cada vez más de día».

Con Peñafiel ‘compite’ cada año por proximidad y fecha la población de Tudela de Duero, que rinde culto a San Roque y la Asunción de Nuestra Señora. Tras el recorte que experimenta la partida de fiestas desde hace cinco años, el Ayuntamiento ha decidido en este ejercicio apostar por incrementarla ligeramente con 15.000 euros, en el caso de Tudela, y 5.000, para Herrera de Duero. La decisión, acordada en asamblea abierta con las peñas para potenciar otras actividades de ocio dentro de las fiestas al margen de orquestas y toros –esta última sube 3.000 euros–, pretende recuperar inversión en la partida festiva una vez que «la crisis se ha ido superando y la deuda se ha rebajado en dos años en más de un millón de euros», precisa el alcalde, Luis Javier Gómez. En total, el Ayuntamiento destinará 120.000 euros para el presupuesto de Nuestra Señora y San Roque, a lo que habría que añadir otros 8.000 reservados para dotar de mayor seguridad a talanqueras y adecuar el recinto taurino con una mayor accesibilidad.

Municipios como Mojados y Tordesillas, que celebrarán sus fiestas en septiembre, también incrementan sus presupuestos (unos 90.000 euros en el caso de Tordesillas por la recuperación de festejos formales como novillada y rejoneo). Otros, como Cigales y Matapozuelos –este fin de semana–, Arroyo de la Encomienda o Medina apuestan por proseguir con el mismo presupuesto que el que ya tuvieron el pasado año, de tal forma que «la imaginación» y la contratación a comienzos de año ayuda a potenciar la programación, según señala el concejal medinense de Festejos José María María Magro.

Más toros para festejos populares

El número de festejos populares que cada año se celebran en la provincia de Valladolid prosiguen su aumento año tras año pese a la reducción de gastos que los ayuntamientos han experimentado durante la etapa de crisis económica. La prueba más clara se encuentra en la cantidad de astados que los municipios han adquirido para celebrar sus habituales encierros y capeas, que han pasado de los 960 en 2015 a 1.037 en 2016, un 8% más.

No ocurre lo mismo con los animales que se han lidiado en los denominados festejos formales, corridas, novilladas y rejoneo, entre otros, que un año más han experimentado un descenso, de tal forma que han pasado de los 175 lidiados en 2015 a los 133 de 2016, según los datos que maneja la Delegación Territorial de la Junta.

Los municipios continúan así con su apuesta por la celebración de sus respectivas fiestas patronales mediante la programación de rituales vinculados con el mundo del toro. Si bien, pese a que el número de astados no se ha visto mermado, los ayuntamientos sí procuran ahorrar mediante otras fórmulas a la hora de organizar estos espectáculos.

Según explica el empresario y ganadero Pedro Caminero, que cada año organiza los festejos de entre 30 y 40 municipios, los ayuntamientos se decantan ahora más por los novillos de dos y tres años (erales y utreros) frente a los toros de cuatro o cinco años. El motivo, según especifica este empresario, es el ahorro de los costes que conlleva la normativa cuando los animales que se lidian superan los cuatro años. «Ahora se prefiere los erales gordos porque es una forma de evitar el doble vallado, que es caro, y los utreros frente a los toros, porque así no es obligatorio contratar una UVI móvil ni otro tipo de requisitos sanitarios», señala el ganadero, quien considera que la situación es similar a la del año pasado. «Lo único que ha cambiado es que este año hay escasez de utreros y, sin embargo, los pueblos tiran más de erales que de toros, que hay muchos y casi llegan a sobrar en las fincas porque no se les da salida».

Las verbenas, otras de las sacrificadas en época de crisis mediante la sustitución de orquestas por macrodiscos, experimentan también una ligera mejoría con respecto a otros años. Jorge Puertas, de la empresa Impacto Musical, que cada año gestiona las verbenas de decenas de municipios, cree que la situación está «un poco mejor que en años anteriores» y que los municipios vuelven a apostar por grandes orquestas para amenizar las fiestas. «Lo que está claro es que las verbenas están de moda y que ahora raro es el pueblo que no se llene a la hora de una actuación musical, bien de una orquesta o bien de una discomovida», señala este empresario.

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