Santiago Rivas, ‘El motero solitario’, de nuevo el primer motauro
Santiago Rivas, ‘El motero solitario’, de nuevo el primer motauro

El primer 'motauro' ya acampa en Tordesillas

  • Los mundialistas Julián Simón y Ana Carrasco apadrinarán la concentración

Los mundialistas Julián Simón y Ana Carrasco apadrinarán la concentración de invierno internacional ‘Motauros 2017’. Ambos serán padrinos de honor durante el tradicional desfile de antorchas donde se rinde homenaje a los motoristas fallecidos. El presidente de Motoclub Tordesillas, Juan Carlos Ruiz, asegura que están muy contentos con los padrinos de esta edición porque son «grandes deportistas». Julián Simón, campeón del mundo de motociclismo en la modalidad de 125CC en 2009, corre en la actualidad en Moto 2. Mientras que Carrasco es la segunda española que ha disputado un mundial, además, es la piloto con la mayor posición en parrilla obtenida en un campeonato de España. Los dos mundialistas participarán en las actividades de la XVII edición de ‘Motauros’. Para ir preparando motores, Simón ha transmitido a través de un vídeo, que se puede descargar en la página oficial del evento, su deseo por participar en la concentración, y convivir con la «mejor afición del mundo». «Os espero allí, para poder disfrutar con vosotros», destaca el campeón mundial.

Aunque los motauros suelen inscribirse en taquilla, y sobre todo, la última semana, el máximo responsable de la concentración de invierno adelanta que ya hay inscritos alrededor de 2.000 motoristas. A falta de unos pocos detalles, ‘Motauros’ ya está preparada para acoger a los primeros campistas. Incluso, aunque aún faltan 13 días para su celebración, ayer acampó el primer motorista, Santiago Rivas, más conocido como ‘El motorista solitario’, un mítico de la concentración que puede presumir de llegar el primero durante 16 de las 17 ediciones. ‘El solitario’, llegó el jueves a las 10:30, de su tierra natal, Asturias. Como es costumbre, pide permiso en el trabajo para poder disfrutar de la acampada con tiempo. Reconoce que suele venir no con tanta antelación, pero este año, motivado por pasión su pasión por la naturaleza, ha decidido aprovechar. «Soy un amante de la naturaleza, y como ya no te dejan acampar de forma libre, cada vez es más complicado, aprovecho ‘Motauros’ para hacerlo», cuenta. Rivas detalla que no tiene un sitio predilecto, y cada año suele cambiar. Y aunque es el primero en elegir ubicación, admite que lo único que busca es que haya una mesa al lado para comer más cómodo.

Sin grandes expectativas para la concentración, lo único que espera es que no llueva como otros años. «Si se queda el día como hoy, aunque haga frío, sería perfecto», resalta. A pesar de estar sólo, Rivas afirma que le gusta y que no echa de menos nada ni nadie. Se considera un solitario, y de ahí, su nombre por el que es conocido en la cita motera. Explica que durante los días del evento hace «amistades, que no amigos», porque hace mucho que ha dejado de creer en los «humanos». «La verdad es que Motauros es como una familia, somos muy fieles, y aunque todos los años llega gente nueva, los de siempre no fallamos», asegura. Sobre la afluencia de esta edición, reconoce que tiene dudas porque este año hay dos concentraciones más que coinciden en invierno, entre ellas, Pingüinos. «Seguro que este año se reparte mucho la gente, eso sí, los de ‘Motauros’ de toda la vida no faltaremos», espeta.