La lucha de Diego contra el «no podrás volver a coger la moto»

Diego, con su moto adaptada, en la plaza de Gutiérrez Semprún. / RODRIGO JIMÉNEZ

Sufrió un accidente laboral, le dijeron que no podría conducir... e hizo lo imposible para ponerse de nuevo el casco y regresar a la carretera

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

Le dijeron que no volvería a montar en moto y Diego se revolvió contra el no puedes, no lo intentes, mejor te olvidas, no serás capaz. Le dijeron que no se pondría de nuevo el casco, que no aceleraría, que no había mecha en su cuerpo para quemar otra vez asfalto. Y Diego se rebeló. «¿Cómo que no puedo?».

A los 18 años se sacó el carné de conducir. Con 19 se hizo con el de moto. A los 24 llegó el frenazo. Sufrió un accidente laboral. Era montador de grúas y una le cayó encima. En la cabeza. Perdió masa cerebral. Sufre una hemiplejia en la parte izquierda de su cuerpo, donde tiene movilidad reducida. No volverás a conducir, le dijeron. Y Diego no quiso escuchar. «En el caso del coche no fue tan difícil, porque me pedían una serie de requisitos que era más sencillo cumplir: cambio automático, dirección asistida, todos los mandos a la derecha, pomo en el volante... Pero con la moto fue más complicado», reconoce.

Cuenta que la normativa de circulación es bastante difusa y que, por lo tanto, es fácil hallar recursos para conseguir el carné si se cuenta con un vehículo adaptado. «El problema es que ni todas las autoescuelas están preparadas ni todas las delegaciones de Tráfico son sensibles a situaciones como la mía». Por eso tuvo Diego que rastrear en foros de Internet, que intercambiar experiencias en concentraciones moteras, para saber qué pasos dar a continuación y recuperar de nuevo su afición por las ruedas. Aunque ahora sean tres.

«Cuando me acerqué a Tráfico aquí, en Valladolid, y les conté mi intención de recuperar el carné de moto, me dijeron que me olvidara, que con mi caso, la hemiplejia, no lo iba a conseguir», explica. Pero en Bilbao no pusieron tantos problemas. Se matriculó en una autoescuela vasca y allí le prepararon para presentarse a un examen que aprobó hace más de siete años. Eso sí, tuvo que hacerlo con una moto adaptada. «Es una trike inversa, con las dos ruedas en la parte delantera. Me puse en contacto con empresas de Inglaterra, pero se me escapaba el presupuesto. Yentonces vi una moto en Pajarillos, una Can-am Spyder SE5 que podía ser perfecta. Era el 27 de diciembre y el 2 de enero ya la había comprado. Me la adaptaron en un taller de grandes modificaciones en Villasana de Mena (en Burgos) y con eso ya puedo circular». Esa adaptación del vehículo ha consistido, básicamente, en trasladar todos los mandos a la parte derecha del vehículo, que es en la que Diego no ha perdido movilidad.

Con el carné en vigor y los permisos oficiales, puede salir sin problemas a la carretera.

–¿Y no te han parado nunca?

–Un montón de veces (ríe), pero está todo en regla. Lo primero que hice fue acercarme hasta el puesto de la Guardia Civil en Cabezón para explicarles mi caso. Aún así, hay veces que te preguntan, claro, porque el vehículo es especial.

Lo acaba de comprobar en su reciente viaje desde Barcelona.Se trasladó a la Ciudad Condal para fundar una familia y allí vive con su pareja. Esta semana ha vuelto de visita a su Valladolid natal para participar en la concentración motera Los Ranedos que el club Bodega Paco ha organizado en Renedo de Esgueva. Allí, Diego explicará su situación, ofrecerá una charla de concienciación y compartirá su experiencia con otras personas que hayan pasado por una situación similar a la suya.

Está en contacto, por ejemplo, con Juan Antonio, a quien conoció a través de la Comunidad Kawasaki y que está ingresado en el Benito Menni con una lesión medular. A Juan Antonio también le comentaron que tendría muy difícil volver a montar en moto.Pero ahora tiene esperanzas de volver a ponerse el casco después de conocer la experiencia de Diego y comprobar que sí se puede.

«Si te buscas la vida, si no te resignas, si no dejas de luchar y lo intentas... puedes vivir de nuevo tu sueño. El nuestro es volver a montar en moto. Yo ya lo he conseguido y espero que Juan Antonio también lo logre. Cuando sufres un accidente pierdes muchas cosas... pero no la ilusión de poder volver a la moto. Yo pensé que no lo volvería a hacer y mira, aquí estoy».

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