La llegada de una gota fría augura tormentas para este fin de semana

Río Esgueva a su paso por Valladolid. /R. Alonso
Río Esgueva a su paso por Valladolid. / R. Alonso

La provincia encadena 16 meses consecutivos con niveles de lluvia por debajo de lo habitual

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

Habrá que dirigir la mirada durante los próximos días al cielo porque, después de tantos días sin lluvia (apenas hay registros por precipitaciones desde el chaparrón del 7 de julio), tal vez este fin de semana haya por fin que festejar la llegada de agua. La entrada de un frente por el oeste sumirá a la provincia en un periodo de inestabilidad atmosférica que se prolongará hasta mediados de la semana que viene, con un fenómeno que técnicamente recibe el nombre de depresión aislada en niveles altos (Dana)y que de forma popular es conocido como gota fría. Osea, aire frío que ingresa en las capas altas de la atmósfera y que se superpone al excesivo calentamiento a ras de suelo. Esto puede desembocar en tormentas. Casi seguro que lo hará. Hay jornadas, como el lunes, en las que se podría alcanzar una probabilidad del 85%.

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La situación con toda seguridad se limitará a tormentas parciales, con descargas en puntos específicos de la provincia que ayudarán a humedecer la atmósfera... pero que no serán suficientes para solucionar el enorme déficit de precipitaciones que Valladolid arrastra, al menos, desde abril del año pasado. Son 16 meses con menos precipitaciones de la media habitual y con meses que han sido desastrosos si se comparan con los registros históricos, como abril de este año (el más seco desde 1933). «Arrastramos un año muy seco que se ha notado sobre todo en el norte, en Tierra de Campos», explica Juan Pablo Álvarez, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología en Castilla yLeón. «El único mes normal en cuanto a precipitaciones de este periodo ha sido mayo.El resto ha estado siempre por debajo», añade Álvarez. Por ejemplo, entre julio de 2016 y julio de 2017 la precipitación acumulada fue de 240 litros por metro cuadrado, cuando la media habitual es de 433,6 litros (el 44,64%) menos.

Sigue la sequía

Durante el último mes, las precipitaciones recogidas son mínimas, casi inexistentes, y lo previsible es que las tormentas de los próximos días no sirvan para paliar la sequía. «Que caigan treinta litros en un punto determinado por una tormenta no lo soluciona», asegura Álvarez. Es más, podría provocar incluso más daño si la tormenta viene acompañada de granizo. Aquí en Valladolid tal vez no, pero el aviso en Soria y la parte oriental de Burgos sí que incluía esta posibilidad de granizo.

Eso sí, las lluvias ofrecerán sin duda un respiro para los parques públicos del centro y el oeste de la capital, que desde el pasado 17 de agosto no pueden utilizar el agua del Pisuerga para el riego debido a las restricciones impuestas por la Confederación Hidrográfica delDuero. La sequía ha obligado a tomar estas medidas extraordinarias, que ya han llevado al Consistorio a adoptar riegos de urgencia (con camiones cisterna)para evitar deterioros graves en parques y jardines de la ciudad.

Y eso, unido a unas temperaturas que seguirán con valores altos, en la mayor parte de los días con el mercurio por encima de los 30 grados. La máxima de ayer estuvo algo más relajada respecto a días pasados:32,2 grados a las 16:00 horas. La madrugada sí que fue de nuevo calurosa. A las tres de la madrugada, 23,5 grados.

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