Junta y Ayuntamiento pedirán un pacto de mínimos sobre la EBAU

Imagen de la manifestación del 23 de marzo en Valladolid «por una EBAU justa». /Gabriel Villamil
Imagen de la manifestación del 23 de marzo en Valladolid «por una EBAU justa». / Gabriel Villamil

El Pleno modifica una moción de PP y Cs y acuerda la misma medida que figura en la hoja de ruta del consejero, Fernando Rey

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

El Pleno del Ayuntamiento aprobó una 'contramoción' presentada por Valladolid Toma la Palabra que contestaba a la moción formulada por PP, Cs y Jesús Presencio a favor de una EBAU única. Después de un debate enardecido en el que los tres partidos del equipo de Gobierno arremetieron contra la Consejería de Educación como culpable principal de la discriminación de los estudiantes de la región respecto a los de otras comunidades, la moción enmendadavino a coincidir, paradójicamente, con la postura de la propia Consejería.

«El Ayuntamiento de Valladolid exige al Ministerio de Educación que promueva un amplio consenso con las Comunidades Autónomas sobre los estándares mínimos de la prueba en todo el Estado», dice la moción de sustitución finalmente aprobada.

El caso es que ese punto se parece mucho a la cuarta propuesta que el consejero, Fernando Rey, tiene previsto presentar al ministro y al resto de miembros de la Conferencia Sectorial de Educación. Le pedirá que el Ministerio lidere un acercamiento entre las comunidades para conseguir un pacto que homogeinice una prueba que, a día de hoy, tiene 17 versiones diferentes. De todas ellas, solo Castilla y León y La Rioja se ajustan a lo que marca la ley (la Lomce).

Fernando Rey no quiere pedir en esa Conferencia, como única exigencia innegociable, una prueba única en toda España, sino que pretende ofrecer una serie de alternativas que hagan más justo un examen que, como se ha demostrado, varía en su grado de dificultad de una manera asombrosa entre unas comunidades y otras. «El resto del país se ha sorprendido porque no tienen las evidencias de que el sistema actual tiene 17 pruebas muy diferentes y discrimina a los alumnos de las comunidades autónomas donde se exige más», señalaba el lunes en la presentación del libro 'Sistemas educativos decentes', que ha escrito junto a su equipo de la Consejería de Educación.

Las propuestas de Fernando Rey

Prueba única
Es la idea que ya presentó en el Senado, que sea el Ministerio quien organice una prueba idéntica en todo el territorio, algo muy difícil de sacar adelante desde el mismo momento en que las comunidades autónomas esgrimen que tienen las competencias en materia educativa.
Examen por ramas de conocimiento
El acceso a determinadas carreras, especialmente los grados relacionados con Ciencias de la Salud, contaría con una prueba propia para seleccionar a los mejores estudiantes. Habría que analizar qué sucede con los dobles grados, que son por definición tremendamente selectivos, con apenas quince ó veinte plazas.
Normalización estadística
Crear una herramienta matemática que permita normalizar estadísticamente las notas de los alumnos de los diferentes territorios, de modo que se elimine lo máximo posible el factor de arbitrariedad (por el tipo de examen, la forma de corregir, etcétera).
Pacto de mínimos
La cuarta propuesta, que coincide con lo que pidió el Pleno del Ayuntamiento, es que el Ministerio lidere un acercamiento entre las diferentes comunidades para pactar unos contenidos mínimos o, incluso, un formato de examen común.

«Voy a pedirle al ministro abordar este asunto y hay cuatro maneras de hacerlo, la primera es como una prueba de acceso única elaborada por el Ministerio», comenzó. Ese examen único retrotrae a la intención del ex ministro José Ignacio Wert de implantarla cuando puso en liza la Lomce. Sin embargo, para Rey tiene poco que ver una cuestión con la otra, por más que la edil socialista Victoria Soto se acordara de esa reválida de Bachillerato en su intervención de ayer en el Pleno. «Wert creaba un examen que era necesario para poder obtener el título de Bachillerato», recordó Rey.

Alternativas a la EBAU actual

La segunda opción que baraja el consejero de Educación es «realizar una prueba específica para algunas ramas de conocimiento» en las que, precisamente, es más significativo el problema del diferente rasero de la EBAU. Se refiere, por ejemplo, a Ciencias de la Salud.

La tercera opción sería «normalizar estadísticamente las notas» para reducir las posibles diferencias de criterio o de dificultad de los exámenes, algo que precisa de una herramienta estadística bien elaborada y que precisaría además de un amplio consenso político para llevarse a cabo. Y la cuarta posibilidad, esa que después de todo se acerca a lo que ayer refrendó el Pleno del Ayuntamiento, es «que el Ministerio liderara una dinámica de aproximación de las Comunidades Autónomas» para que la prueba sea lo más homogénea posible en todo el territorio y deje de presentar unas discrepancias que en algunos casos resultan sonrojantes. «Algunas comunidades son hostiles porque han entendido esto como un ataque, como si fuéramos el repelente niño Vicente que va con el informe Pisa por delante», defendía Rey.

La realidad, sin embargo, se muestra tozuda en las diferentes evaluaciones externas, sean Pisa o Timms. «Es una verdad incómoda la de la brecha educativa en nuestro país, que se fija en torno a curso o curso y medio de diferencia de nivel entre unas comunidades y otras», señaló el consejero. Mariano Jabonero, candidato a la Secretaría General de la Organización de Estados Iberoamericanos, aseveró en el mismo evento que Rey que en otros países se observa con «extrañeza» esta falta de homogeneidad en el sistema educativo español, que se arrastra desde la sucesiva transferencia de competencias educativas a las comunidades autónomas. Castilla y León fue de las cuatro últimas en adquirirlas, en el año 2000, junto a Asturias, Castilla La Mancha y Extremadura.

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