Son jóvenes y están aquí para cambiar su mundo

Belén Viloria, organizadora de TEDx en Valladolid, se abraza con Javier Díez Tomillo, que tomará el relevo en la edición para jóvenes de 2018. /Nacho Carretero-TEDxValladolid
Belén Viloria, organizadora de TEDx en Valladolid, se abraza con Javier Díez Tomillo, que tomará el relevo en la edición para jóvenes de 2018. / Nacho Carretero-TEDxValladolid

La quinta edición de TEDxYouth en Valladolid muestra el empuje transformador de un puñado de chicos y chicas con ideas y ganas de cambiar el mundo

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Claudia Vega estaba en Corea del Sur. Sola. No tenía ni los 20 años paradójica y anacrónicamente revividos y reviajados que ahora tiene. La portera del edificio, a la que conocía del ‘hola, buenos días’ y la sonrisa rutinaria, murió. Y se le vino la tristeza. La soledad, como un alud, detonada por la ausencia de un saludo. Y recordó a Bob Dylan, su Farewell Angelina. Y de él pasó a Allen Ginsberg, poeta de la generación ‘beat’. Y a su poema ‘Supermercado en California’, que incluye este verso: «¡Esposas entre los aguacates, bebés en los tomates! –y tú, García Lorca, ¿qué hacías tú junto a las sandías?». Y creó una canción, porque aquella portera a la que saludaba cuando bajaba las siete plantas hasta la calle le devolvía un gesto cotidiano que, sin embargo, quedó unido inextricablemente a otro tan aparentemente fútil como comprar una manzana.

«Para crear hay que volver a las asociaciones más libres, menos racionales», dice Claudia Vega.

Claudia Vega Bensadón, durante su canción-discurso sobre la creatividad.
Claudia Vega Bensadón, durante su canción-discurso sobre la creatividad. / A. G. E.

Si la escuchas a ella y a sus compañeros de punto rojo en el quinto TEDxYouth vallisoletano no volverás a ser igual. Nunca escribirás igual. Nunca pensarás igual. Nunca vivirás igual.

Invitan, con un desparpajo provisto de sabiduría insolente, a romper cuadrículas. Leonel Virosta destrozó las etapas escolares. Acabó la Primaria dos años antes y estudió Secundaria y Bachillerato en casa. Esta sociedad uniforme, que alinea por la línea de puntos más cercana a la mediocridad, no le permite acceder a la universidad en España aunque pueda estudiar Biología Molecular en Manchester. Da igual. Aprendió que con un juego, Dragon Box, podía enseñar a su hermano de cinco años a resolver ecuaciones de primer grado. Porque el sistema se lo enseñaría cuando cumpliera 12, con la 'x' entre fórmulas, pero oye, ¿para qué esperar? ¿Por qué ponérselo difícil con 12 si lo puede aprender jugando con cinco? «Si puede haber mejores formas de aprender un tema, ¿no deberíamos buscarlas?», lanza con una lógica aplastante. Y se dedica a crear vídeos divulgativos que son como las herramientas que a él le hubiera gustado tener, e influye decisivamente en la vida de otros estudiantes.

Actividades añadidas del evento. Arriba, Berta Monclús dirige una improvisación con compañeros de su grupo, Impro Valladolid, y parte del público. Debajo, la X que recibió los mensajes de los asistentes, incluido uno del poeta David Galán 'Redry', «el que quiere estar, está». A la derecha, Leonel Virosta, uno de los ponentes, charla con el público durante el descanso. / A. G. E.

Es lo que tienen las asociaciones más libres.

Que te llevan a pensar que quizá la medicina se puede explicar mejor con un dibujo. Con un cómic. Y, como Eugenia García Amor, empiezas a hablar de migrañas, de conexiones neuronales y de terminologías médicas con unos cuantos trazos. Y de pronto todo se vuelve más tangible. Y algún escéptico –seguramente demasiado dado a las asocaciones muy racionales– enarcará una ceja. Y Eugenia le responderá que «la medicina ha ido de la mano de la ilustracion desde sus orígenes».

Y recordará la anatomía de Leonardo Da Vinci, el atlas de neuronas de Ramón y Cajal o las ilustraciones de Pedro Gómez Bosque. Brillantes irracionalistas, desde luego.

Voluntarios de TEDxYouth Valladolid 2017.
Voluntarios de TEDxYouth Valladolid 2017. / Nacho Carretero-TEDxValladolid

Ninguno de los ponentes tiene más de 22 años. Resulta asombroso, sin embargo, su grado de compromiso social, su mirada larga. Álex Sicart se coloca una camiseta blanca de Converse, se sitúa en el centro del escenario con ese aspecto juvenilmente frágil y de pronto se agranda. Identifica los gigantes con brazos de molino, Amazon,Google, Apple, y dice que no, que aquí también hay que buscar las asociaciones libres. Y habla de las redes P2P, del ‘blockchain’ y del Internet distribuido, y de que hay que crear una herramienta «para que no haya censura, para que Internet sea más democrático para todos». En los discursos de estos chicos y chicas que pasan inadvertidos en el vertiginoso y absurdo mundo adulto aún tienen cabida los grandes conceptos. Porque creen en ellos y sueñan con que pasen a convertirse en realidades. Democracia. Educación. Ciudadanía. Solidaridad. Alejandra Acosta, que pasó por aquí en 2014, regresa para arrojar datos a la cara de la hipocresía social. «En el mundo hay 42 millones de esclavos», dice. ¿Mundo? No, no se vayan tan lejos. «España es el primer país comprador de sexo, unas sesenta mil mujeres y niñas son prostituidas y forzadas a prostituirse».

Muchas veces su defensa de los conceptos, de los grandes conceptos, empieza por lo que tienen más a mano. Así surgen iniciativas como la de Nerea Martínez, que desciende entonces de lo virtual que muestra Álex Sicart hasta lo rural que vive ella a diario. Y pinta un mapa de la despoblación desolador que llena discursos políticos vacíos. «Nací en Espinosa de los Monteros», presume. Y allí llevó la ciencia. Para que los chicos de la comarca puedan estudiar en casa lo que ella tuvo que aprender fuera. Para que «todo el pueblo se convierta en un vivero de educación» del que participan 180 niños. «Espero poder crear un laboratorio de nutrición en mi pueblo», dice. (Solo pónganle fecha, vaya. Estos chavales sueñan con la realidad).

Eugenia García Amor muestra sus trabajos ilustrados para explicar mejor la medicina.
Eugenia García Amor muestra sus trabajos ilustrados para explicar mejor la medicina. / Nacho Carretero-TEDxValladolid

Marta Carvajal y Álvaro Salgado intervienen al final. La palabra que los engloba es EDUCACIÓN. Dice Marta:«El 38% de los tuits a nivel global se escriben con intencion de molestar». Usted no, claro. Yo tampoco. Ni Marta. O quizá sí. «Nos consideramos buenas personas, pero todos hemos sido en algun momento ese ‘hater’ ocasional», confiesa/acusa. Y propone actuar. «No ser una sociedad pasiva». Y responder a los comentarios ofensivos con un símbolo, ‘rewind’. << Rebobina, colega. Piensa antes de teclear.

Y dice Álvaro que ha llegado un tiempo nuevo, el del Homo Democraticus: Un Ciudadano (1) «que habita en un territorio y sujeto a su legislación, por lo que debe adquirir de forma inmediata el derecho a crear esa legislación». Educado (2), «porque se atreve a relacionarse con el resto desde el respeto, no busca vencer, sino convencer». Activo (3), porque «todos tenemos el deber de ser miembros activos y partícipes de la sociedad en la que vivimos, de manifestarnos contra leyes que no nos gustan, de promover iniciativas legislativas». Y todo, así, cobra sentido. Como las creaciones que surgen de las asociaciones más libres, menos racionales. Y tú, Robe Iniesta, ¿qué hacías susurrando desgarros y esperanzas junto al teclado?

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