Historia de dos cachorros abandonados en Peñafiel que encontraron un hogar en Aranda

Marta Pegés.ya disfruta de su cachorrro./A. O.
Marta Pegés.ya disfruta de su cachorrro. / A. O.

La movilización a través de las redes sociales posibilitó una rápida adopción de los perros encontrados en Peñafiel

A. OJOSNEGROSPeñafiel

Final muy feliz para una historia que se presumía corta y aciaga. Demasiado breve para dos cachorros de perro que amanecieron este lunes pasado abandonados en un pinar de Peñafiel. Y si breve parecía ser el destino de estas dos pequeñas hembras que no superan los dos meses de vida –de raza labrador en su variedad golden retriever–, rápida ha sido la resolución del problema al que eran ajenas pero que afectaba directamente a su supervivencia. La solidaridad de la gente y el buen uso de las redes sociales han permitido el final muy feliz del que hablamos.

El lunes, un vecino de Peñafiel que salió a correr por un pinar del entorno, las halló, por casualidad, metidas en una caja de la que las era imposible salir. Las recogió y las traslado a la comisaría de la Policía Local de Peñafiel, cuyos agentes se han ocupado de su cuidado y manutención durante las 24 horas que han permanecido en su oficina. Los policías han compartido su comida con los cachorros, y, con ropa vieja, de la que recogen abandonada en distintos espacios públicos –como puede ser la parada de autobuses-, las hicieron una cama para hacer más cómoda su estancia en comisaría. Aunque el Ayuntamiento de la localidad posee una perrera, al encontrarse esta al aire libre, los agentes decidieron que las cachorras se quedaran en su oficina, pues al ser tan pequeñas pensaron que era más seguro para ellas permanecer allí, para protegerlas de las inclemencias meteorológicas de estos días. Asimismo, nada más recibir a los animales contactaron con una protectora de Valladolid para su posterior traslado, cuidado y adopción. Como han explicado los agentes de policía, los cachorros presentaban un aspecto desnutrido, por lo que no dudaron en compartir su almuerzo.

En Aranda de Duero

Finalmente no ha sido necesaria la intervención del refugio ya que tras difundirse la historia en Facebook han sido numerosas las personas que se han interesado por la adopción. De hecho, los cachorros ya residen en Aranda de Duero con distintos amantes de los animales como es Marta Pagés, quien, tras recoger el martes a la segunda hembra, ya pensaba en el nombre de su nueva compañera: Pepa o Lola, que comparte ya hogar con otro perro y con un gato.

Tanto Marta como los policías locales lanzan un mensaje a quienes durante estos días piensen tener una mascota aprovechando la Navidad y los regalos que durante ella nos hacemos. Lo primero, que sean responsables y conscientes de que un animal no es un juguete que tirar cuando uno se cansa de él. Y segundo, si alguien desea una mascota, que acuda a una protectora y adopte.

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