‘We can be heroes’ destina 30.000 euros a investigar el cáncer de mama

Ana del Fraile, junto a los científicos, en la presentación de la beca en la Cúpula del Milenio. / R. Alonso

El dinero permitirá estudiar los posibles beneficios del embarazo como protector frente a las células cancerígenas

Alexandra Rodríguez Ibarra
ALEXANDRA RODRÍGUEZ IBARRAValladolid

«‘We can be heroes’ es un grito de guerra. Es un arma contra el cáncer». Así comienza el manifiesto que Ana del Fraile, responsable de esta asociación sin ánimo de lucro de Valladolid, luce en la página web de la entidad. Un reflejo del espíritu que ayer mostró en la Cúpula del Milenio, ante los asistentes a la presentación de la primera beca de investigación contra el cáncer de mama de ‘We can be heroes’, en colaboración con el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC). El objetivo de este proyecto es conocer los efectos secundarios de los medicamentos y, en especial, estudiar la influencia del embarazo en el grado de susceptibilidad de padecer cáncer de mama.

Algo que Ana del Fraile conoce de primera mano, pues le diagnosticaron esta enfermedad con veintiséis años. Lejos de hundirse, aseguró que «el cáncer llegó para cambiarme la vida a mejor», de esa experiencia surgió la asociación 'We can be heroes', que no deja de alcanzar metas desde que se constituyó hace dos años y medio.

«Hay que perderle el miedo a la palabra cáncer», aseveró Ana, ella lo hizo al abrir su blog para compartir su enfermedad con más pacientes y así brindarles su apoyo: «Nada me hace más feliz que saber que he podido ayudar a otras mujeres a llevar la enfermedad de otra manera».

Son muchos los proyectos que han desarrollado, como el de hacer llegar a los hospitales moldes para crear chupachús de hielo solidarios para las pacientes, que evitan efectos sencundarios de la 'quimio'. Pero este es el más ambicioso «e importante» hasta el momento. Se trata de una beca de 30.000 euros destinada a financiar al estudiante predoctoral del laboratorio 7 del CIC, Adrián Blanco Gómez; que estudia junto al investigador principal Jesús Pérez Losada, científico titular del CSIC.

Según explicó durante la presentación, se buscan respuestas sobre «cómo potenciar que un embarazo proteja contra el cáncer de mama». El experto aclaró que esto se basa en el proceso que se desarrolla durante la gestación, a través del cual las glándulas mamarias de la mujer evolucionan y producen cambios en los senos para prepararlos para la lactancia. Esto, según indicó, conlleva la eliminación de células afectadas o susceptibles; y reducen las posibilidades de padecer esta enfermedad. La investigación gira en torno a esa premisa y pretende lograr un método por el que potenciar y emular este efecto en mujeres que hayan pasado o no por el embarazo.

El científico achacó el creciente número de pacientes a una relación directa con la tendencia actual de los embarazos tardíos. Adrián Blanco intervino para afirmar que «las mujeres que han pasado por periodo de gestación a edades tempranas son menos susceptibles de sufrir un cáncer de mama», que las que lo hacen en años más maduros. Se pretende obtener resultados en el plazo de un año y medio, pero dilucidar razones más exactas es todavía algo a «largo plazo», reconoció Jesús Pérez Losada.

Cualquier apoyo suma en esta lucha: «Todos podemos ser héroes, pero hay que demostrarlo».

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