Las Hermanas del Niño Jesús ponen a la venta su céntrico colegio en Valladolid por dos millones

Colegio del Niño Jesús, ubicado entre la calle Duque de Lerma y Juan Mambrilla/Rodrigo Jiménez
Colegio del Niño Jesús, ubicado entre la calle Duque de Lerma y Juan Mambrilla / Rodrigo Jiménez

Cerrará sus puertas a final de curso ante la falta de relevo para las religiosas de esta Congregación

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTEValladolid

Se vende colegio con cincuenta años de historia, enclavado en el centro histórico de Valladolid y edificado sobre dos parcelas (inmueble y patio) de unos 700 metros cuadrados de superficie. Razón: la Compañía de las Hermanas del Niño Jesús, propietarias del centro educativo del mismo nombre que, acuciadas por la sequía vocacional que sufre la Iglesia, se ven obligadas a tomar la dolorosa decisión de poner fin a medio siglo de historia mediante la única vía que les permite «salir dignamente».

Cuando este curso termine el próximo mes de junio, el Niño Jesús, emblemático desde su posición en la calle Duque de Lerma –muy próximo a la Plaza de la Universidad–, cerrará sus puertas como colegio de Educación Infantil y Primaria pero con la confianza de que un inversor pueda adquirir el inmueble y salvarlo de caer en desuso. «No podemos seguir, somos solo tres, cada vez quedamos menos, y nuestra Congregación es francesa», se lamenta la hermana Judith, directora del centro. Una «triste» decisión con la que las Hermanas del Niño Jesús pondrán fin a la historia de esta Orden no solo en Valladolid, sino en toda España, pues la de esta ciudad es la única Casa que mantenían abierta en el país.

Tanto los alumnos –154 escolares– como los quince profesores y cuatro empleados del centro pasarán a integrarse en el colegio San José de la Compañía de Jesús. La decisión, tomada ya hace unos meses, se materializará cuando termine el curso con el fin de prestar el servicio a todas las familias que han depositado en este centro la confianza sobre la educación de sus hijos. ¿Y después? Las tres hermanas tienen intención de regresar a Francia e incorporarse allí a alguno de los cometidos de esta Congregación. Pero antes les gustaría haber dejado el inmueble «en buenas manos» y con un futuro asegurado, a ser posible con algún uso social o educativo.

1.700 metros construidos

El Niño Jesús se encuentra ya así inmerso en un proceso de venta que, según matizaron fuentes de la dirección del centro, tendrá un precio de unos dos millones de euros. A cambio ofrece dos fincas registrales; por un lado el colegio propiamente dicho, que tiene 1.700 metros cuadrados construidos y divididos en aulas, despachos para el profesorado y empleados, aseos y demás dependencias. Y, por otro, los 250 metros cuadrados del patio. En total, la superficie en la que se asientan estas instalaciones mide alrededor de 700 metros cuadrados, cuyo uso actualmente, y según precisaron las mismas fuentes, es dotacional. «Se podría construir en el patio, mientras que el colegio se podría reconvertir en un nuevo colegio, una residencia para mayores o, incluso, un hotel», señalaron. Ahora bien, su deseo es que el negocio que pudiera asentarse en este céntrico inmueble tuviera un uso social o educativo, aunque las tres hermanas propietarias no están cerradas a ninguna propuesta. Incluso, admiten, les gustaría que fuera una institución pública la que pudiera hacerse con este edificio.

La capilla del centro de enseñanza, el patio interior del inmueble y el deportivo. / Rodrigo Jiménez

El Colegio San José, ubicado dos calles más allá del de El Niño Jesús, integrará así las unidades educativas concertadas de Infantil y Primaria de este último a las 25 ya existentes y a las dos unidades de Apoyo a la Integración. El claustro, por su parte, se incrementará con quince nuevos profesores.

Para llevar a cabo esta ampliación, el colegio San José, dependiente de la Compañía de Jesús, deberá ejecutar una serie de obras «menores» de ampliación de sus diferentes aulas y espacios que, previsiblemente, podrían estar listas en el mes de julio. De tal forma que en septiembre comience el curso escolar con los alumnos de los dos centros. Actualmente se encuentra además inmerso en un proceso de innovación pedagógica, «que representa una gran oportunidad para responder a su vocación integradora de la diversidad y abrir sus espacios a nuevas realidades que enriquecen y engrandecen desde otras sensibilidades su proyecto educativo», señalan fuentes de la orden jesuita.

No en vano, el Niño Jesús es reconocido desde el año 1989 como Centro de Integración de Niños con Déficit Sensorial Auditivo, mientras que acoge a niños con otras dificultades de lenguaje y procedentes de minorías étnicas, que reciben un apoyo específico. Retos a los que ahora se deberá enfrentar el colegio San José en la nueva etapa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos