Hawking y la enseñanza de los valores

La resiliencia, la lucha por la inclusión y el trabajo en equipo fueron algunas de las virtudes del científico, más allá de sus descubrimientos y análisis

Stephen Hawking, en la Universidad de Cambrige. /AFP
Stephen Hawking, en la Universidad de Cambrige. / AFP
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

El alcance de la figura de Stephen Hawking y su aportación a la ciencia puede atisbarse solo con echar un vistazo a la repercusión que ha tenido su fallecimiento en todo el mundo. Sin embargo, subyacen otras enseñanzas de esas que hoy figuran en los currículos escolares como 'transversales'. José Carlos Cobos, catedrático de Física de la Universidad de Valladolid, habla de su resiliencia y del trabajo en equipo, incluso en casos en los que compañeros cercanos han rebatido o discrepado de sus teorías.

«Él, técnicamente, era el profesor lucasiano de matemáticas de Cambridge, que era la cátedra de Newton, que es quien formula los principios de la mecánica y propicia la aparición de la ciencia formal», señala Cobos. «Hawking es el sucesor de Newton, por lo que para nosotros es el mejor físico de su generación», asegura el físico, aunque a continuación aclara: «Siempre ha trabajado con mucha gente magnífica».

Entre quienes figuran como compañeros de viaje en sus investigaciones está, por ejemplo, Roger Penrose, con quien compartió el prestigioso premio Wolf a finales de los ochenta. «He mantenido muchas discusiones con él y para mí han sido muy útiles, aunque tenemos puntos de vista diferentes», señalaba Penrose en una entrevista en The Cult.

«Con los problemas que tenía, sus colaboradores siempre han sido una parte fundamental de lo que Hawking hace. Pennrose ha descubierto mil cosas. Por ejemplo, enunció que si quieres embaldosar un suelo puedes hacer baldosas con triángulos equiláteros, con cuadrados pero no con pentágonos». A partir de ahí desarrolló la teoría de la teselación de Penrose que, explica Cobos, está en el origen «de los cristales líquidos de los móviles».

Hawking en su despacho de Cambridge. AP
Hawking en su despacho de Cambridge. AP

Las discrepancias entre ambos científicos llegaron incluso al ámbito divulgativo y editorial. Hawking eligió, por consejo de sus editores, dejar un poco a un lado las fórmulas y ecuaciones en su 'Breve historia del tiempo', mientras que Penrose apuesta por incluirlas. «Dos amigos que han trabajado mil veces juntos tienen visiones diferentes de cómo se divulga la ciencia, uno con ecuaciones y otro sin ecuaciones», explica José Carlos Cobos.

El catedrático de la UVA destaca además la resiliencia de Hawking. Un afán de superar las limitaciones físicas para continuar con su trabajo que lo ha convertido en un icono. «Lo que es impresionante es que haya seguido trabajando con la enfermedad que tenía, la fuerza de voluntad que ha mostrado».

Una fuerza que además obliga, por ejemplo, a toda una institución como Cambridge a asumir un reto. El de la inclusión. «Hawking para nosotros es un modelo a seguir, una fuerza de voluntad impresionante con la que la mente siempre puede al cuerpo», señala, pero «para una universidad como Cambridge, fue un reto». Algo que la propia Universidad de Valladolid ha vivido muy de cerca con el caso de un estudiante singular, Pablo Vivero, que llegó a 3º de Físicas pese a la atrofia muscular que le condenaba a verlo todo desde su sill de ruedas. Fallecido hace algo más de un año, decía la vicedecana de alumnos, Ana Cris López, en un homenaje reciente, que para la UVA «fue un reto adaptar el edificio a su silla eléctrica, las aulas, las prácticas de laboratorio o la forma de evaluar sus capacidades».

Hawking decía que «la aventura del conocimiento es la droga más maravillosa del mundo»

Quizá el ejemplo de Hawking también impulsó que otras universidades del mundo decidieran abrirse a las mentes independientemente de qué cuerpos las envuelvan.

Por si fuera poco, asegura José Carlos Cobos que Hawking y otros físicos también presumen de un gran sentido del humor. «Él tenía un sentido del humor impresionante». asegura, y pone como prueba su aparición en los capítulos de la serie 'Big Bang Theory'. Puede, eso sí, que sea un humor peculiar, claro. «Si un agujero negro rota o no se dice que tiene pelo o no, incluso la jerga que utilizan tiene un tono de broma», ejemplifica Cobos.

El catedrático de la UVA señala su frase favorita de Hawking: «La aventura del conocimiento es la droga más maravillosa del mundo». Esa curosidad infinita a pesar de todo es, en el fondo, su legado.

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