Una generosidad que se lee en Cervantes y Calderón

María Jesús Fournier, presidenta de Asalvo en el IES José Zorrilla, donde da clases.
María Jesús Fournier, presidenta de Asalvo en el IES José Zorrilla, donde da clases. / J. M

La profesora María Jesús Fournier defiende los vínculos de la sociedad con la docencia

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

La ‘profe Fournier’ es de sobra conocida por los alumnos y sus compañeros. Esta docente de 59 años, encargada de acercar a los estudiantes la literatura española, no quiso quedarse impasible ante la realidad social del siglo XXI. Estudiante en su día en las Teresianas de Valladolid, María Jesús Fournier dice que se sintió de joven comprometida con la acción social y el voluntariado. «Antes de morir Franco, estuve de voluntaria en el manicomio, en lo que hoy es el edificio de la Consejería de Cultura».

Eran años en los que la juventud castellana veía en las misiones una puerta al exterior. «Pero mi padre me quitó la idea de la cabeza al decirme: ‘Tu misión está aquí, en Valladolid’». Y a sus 16 años, María Jesús comenzó a acudir con las monjas al Barrio España, «donde había una pobreza terrible», para servir comidas o enseñar a vestirse a los más pequeños.

Pero lo que más le marcó fueron las visitas al antiguo manicomio de la avenida de Salamanca.Aún hoy rememora esas imágenes de enfermos atados de pies y manos en los catres, pacientes con sabañones en invierno y marcas de rozaduras por el calor en verano.

Finalizada la carrera de filología, y tras aprobar las oposiciones, Peñafiel fue su primer destino. Le siguieron el IES Ramón y Cajal, en Delicias, la Escuela de Arte y ahora el Zorrilla. De ellos ha arrastrado a estudiantes que se han sumado a sus actividades solidarias.

«Siempre he pensado que con la docencia se puede hacer algo más. Que a los alumnos se les podía inculcar valores como la libertad, la humildad o la generosidad. Virtudes que están también en la literatura, en el Quijote de Cervantes, o en Calderón de la Barca», dice.

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