Ford EcoSport 2018: Un SUV urbano diferente, y renovado a fondo

La gama de motores inicial está compuesta por tres de gasolina (1.0 EcoBoost de 100, 125 y 140 CV de potencia) y dos motores diésel de la una nueva familia denominada EcoBlue (1.5 de 100 y 125 CV)
SANTIAGO DE GARNICA

Su fuerza, su principal argumento, es una personalidad diferente: el Ford EcoSport no se parece a ninguno de sus rivales. Y su restiling, su puesta al día, lo ha mejorado en todos los aspectos, salvo en la apertura lateral del portón, aunque esto es siempre opinable.

Pero vamos por partes. El EcoSport no ha nacido en nuestras latitudes. Muy alto, rasgos musculosos y esa puerta del maletero de apertura lateral, lo atestiguan: se creó para moverse por las malas carreteras de América del Sur y de la India. Y Ford no lo importó a nuestro país hasta el año 2014, para responder a la demanda creciente de SUV urbanos.

En 2016 hubo una primera puesta al día y se le quitó (opcionalmente se podía mantener) la rueda de repuesta situada en el exterior del portón, que le daba un aire aventurero, pero que afectaba a la hora de aparcar.

Ahora, el EcoSport 2018 que tenemos en nuestras manos, ha recibido una profunda renovación en el proceso industrial, en la forma y en el fondo. Empezamos por el proceso industrial: se ha creado en Rumanía de una línea de producción destinada exclusivamente para Europa, cuando los anteriores EcoSport provenían de la India.

En la forma. Así podemos distinguirlo desde fuera por sus nuevos parachoques, parrilla y faros antiniebla. Las ópticas principales adoptan igualmente una nueva forma, y ahora incluyen luz diurna mediante ledes y, opcionalmente, unas lámparas de xenón para la función de corto alcance. Y en la parte posterior cambian los parachoques, y los pilotos, si bien iguales, ahora son más oscuros. La carrocería, al igual que en el modelo al que sustituye, puede ir pintada de manera opcional en dos colores: uno para el techo y las cubiertas de los retrovisores y otro para el resto. Pero hay una diferencia y es que ahora la pintura del techo también incluye los pilares, y hay más combinaciones disponibles. Y como en el modelo anterior, la rueda de repuesto puede ir montada en el exterior del vehículo, en el portón del maletero.

Pasemos al interior, donde también encontramos modificaciones importantes: el salpicadero adopta un diseño similar al del Fiesta e incluye una nueva generación de sistemas multimedia con pantallas a color de 4,2, 6,5 u 8 pulgadas, esta última, compatible con los sistemas Android Auto de Google y CarPlay de Apple

Las dos pantallas más grandes son de tipo capacitivo (responden al tacto como la pantalla de un teléfono móvil, sin necesidad de hacer una presión). Bien situadas para captar su información de forma rápida, su funcionamiento merece una nota alta, aunque algunos botones son algo pequeños.

También es completamente distinto el cuadro de instrumentos, compuesto por dos indicadores de aguja y una pantalla a color de 4,2 pulgadas desde donde se pueden visualizar los distintos parámetros del ordenador de viaje o de las ayudas a la conducción y ajustar algunas funciones del vehículo.

A diferencia con el EcoSport 2016, hay menos botones en la consola central, y se ha dado un paso importante en la calidad percibida, con la parte superior del salpicadero de plástico blando y unos mejores ajustes.

Ford ha instalado unos nuevos asientos delanteros más cómodos y ofrece la posibilidad de equipar un sistema de iluminación ambiental con siete colores seleccionables. Los airbags laterales y los de cortina son distintos y ofrecen una protección mayor para los pasajeros. En este interior cabe destacar que el Ford EcoSport nos ofrece una buena altura tanto en las plazas delanteras como traseras.

Opcionalmente, el EcoSport puede tener algunos elementos de equipamiento no disponibles en el modelo anterior, como por ejemplo un detector de vehículos en el ángulo muerto, un sistema de sonido Bang&Olufsen Play con diez altavoces, un volante calefactado o una alarma perimetral.

En el maletero hay una nueva tabla divisoria que se puede colocar a dos alturas distintas.

Motores, cambios y tracción 4x4

La gama de motores inicial está compuesta por tres de gasolina (1.0 EcoBoost de 100, 125 y 140 CV de potencia) y dos motores diésel de la una nueva familia denominada EcoBlue: 1.5 de 100 y 125 CV; el más potente. Y un dato importante: ahora los cambios manuales son todos de seis velocidades. Opcionalmente se puede pedir uno automático, también de seis velocidades, para el motor 1.0 EcoBoost de 125 CV (también a mediados de 2018). Y una novedad importante si nos gusta de verdad el campo o movernos por la nieve. La versión diésel de 125 CV puede ir asociada a un sistema de tracción total, opción que no estaba disponible en la gama anterior. Este sistema funciona de forma que, en condiciones normales de adherencia, el 100% de la potencia pasa al eje delantero y puede distribuirse hasta un 50% a cada eje a través de un acoplamiento intermedio mediante embrague en tan solo 100 milisegundos, cuando el sistema detecta pérdidas de adherencia de las ruedas delanteras.

El comportamiento

Los SUV urbanos no cesan de bajar el techo y el centro de gravedad para parecerse cada vez más, en cuanto a comportamiento, a una berlina en detrimento a su utilización fuera del asfalto. El EcoSport está concebido como un verdadero 4x4 con un techo a 1,65 m o 19 cm de distancia libre al suelo. Pero no por ello nos vamos a encontrar un coche torpe en asfalto. El EcoSport 2018 ha recibido cambios en el chasis, que consisten en un reajuste de la suspensión, con nuevos amortiguadores, muelles y estabilizadoras, y de la dirección. Ha ganado claramente tanto por el confort de rodadura, que es mayor, como por la precisión de manejo, que también es mejor. La suspensión ya no es seca cuando pasamos baches, y mejorado mucho la dirección: en firmeza, es informativa y suficientemente rápida para el tipo de coche. El EcoSport es bastante preciso en curvas, hace apoyos rápidos y transmite seguridad.

La unidad probada contaba con el motor 1.0 de gasolina de tres cilindros y 140 CV de potencia. Su suavidad y silencio de funcionamiento están en consonancia con el tipo de conducción familiar que pide este EcoSport. El cambio es suave y destaca por las dos primeras relaciones cortas para movernos por el campo. El consumo medio homologado está en los 5,2 litros. Frente a la anterior generación cabe también destacar la mejora del aislamiento acústico.

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