El restaurante suite 22, el mejor valorado por el público

Emilio Martín con su pincho gnador del Premio Votación del Público./Gabriel Villamil
Emilio Martín con su pincho gnador del Premio Votación del Público. / Gabriel Villamil

Por primera vez se otorgó este galardón de cara a fomentar la participación y el consumo de los vallisoletanos y vallisoletanas

EL NORTE

Hay que comerse la fiesta a dos carrillos. No queda otra que pegarle bocados a la rutina y conseguir que los malos tragos pasen con su caña de cerveza o un vinito de la tierra. Hay que darle gusto al paladar, que hincarle el diente a lo sabroso y luego, si es posible, esperar una buena digestión. Puede haber comida sin fiesta... pero será difícil encontrar una fiesta redonda en la que de por medio no haya su buena ración de comida y bien de bebida con que refrescarse. Algo sobre esto saben las fiestas de la Virgen de San Lorenzo, que encuentran en los mostradores de la Feria de Día y en las casetas gastronómicas del Real de la Feria su buen combustible para que el motor festivo siga funcionando. Y el carburador tiene trabajo extra este largo fin de semana (prolongado con el día de la patrona en viernes y la víspera multitudinaria del jueves). Hay ambientazo en las calles de la ciudad y buena parte de la fiesta pasa, claro, por los pinchos y raciones, por las mil propuestas culinarias que hacen estos días las 99 casetas instaladas en las principales calles y plazas de la capital, este año con estrenos como el entorno del Lucense y la consolidación de espacios como Recoletos. Allí, arropado además por la Feria de la Cerámica, las casetas han creado un coqueto espacio con bombillas y arcos de luz a gran altura para crear un mejor ambiente. Y están los clásicos, como San Benito, Coca o la plaza de la Universidad, que nunca defraudan, ni en oferta ni en concurrencia.

Nuevas zonas

El alcalde, Óscar Puente, subrayó esta masiva presencia en la calle y felicitó especialmente a la asociación y empresarios de hostelería de la ciudad por haber conseguido esa expansión de la Feria de Día a nuevas zonas y barrios, con lo que se incrementa el número de espacios a los que llegan las fiestas, algo que también pretenden desde el Consistorio con la organización de verbenas, talleres infantiles o actividades culturales en los centros cívicos, las plazas de los barrios y nuevos escenarios para actividades, como ha sido este año la incorporación de la desembocadura del Esgueva, donde ha habido actuaciones de música y danza. Puente destacó que, junto a este éxito ya conocido de la Feria de Día, ha habido varias actividades que a lo largo de estas fiestas han conseguido llenos rotundos, como varios conciertos de la Plaza Mayor (con el de Morat a la cabeza o la multitudinaria fiesta dance del jueves) y un reforzado certamen pirotécnico, que este año se ve arropado por el premio del público que organiza El Norte de Castilla. El regidor, instantes antes de que comenzara la procesión de la Virgen, evidenció el «magnífico» ambiente, favorecido por una meteorología benigna, sin lluvia y sin excesivo frío por las noches.

La Feria de Día, que se celebra en Valladolid desde el año 2000, es uno de los grandes atractivos de la fiesta y las 99 casetas que participan este año ofrecen una excusa perfecta para que el vallisoletano que pasea o el turista que visita la ciudad descanse unos minutos con un plato delante y una bebida fresca en la boca. La oferta es amplia, como todos los años, con una propuesta básica de pincho y bebida por 2,80 euros. La ruta gastronómica se puede completar en la Feria del Folclore y Gastronomía, donde 16 casetas regionales y provinciales ofrecen en el aparcamiento anexo al estadio José Zorrilla viandas y una muestra del patrimonio gastronómico del país. Este año se han caído las casas de Castilla-La Mancha y la de Extremadura, pero se ha recuperado el mostrador del Centro Segoviano. Así, es posible completar una ruta para degustar el pulpo gallego, la paella valenciana, los pinchos de Melilla, los judiones de La Granja, junto con la sidra asturiana o el rebujito andaluz.

El pincho ‘Tartar de atún rojo con tomate y melocotón’ de la caseta del Restaurante Suite 22, ha sido el vencedor del concurso que por votación popular se ha convocado este año 2017 por primera vez en la Feria de Día de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo. Las votaciones se han realizado a lo largo de estos días festivos en la página web visitavalladolid.com. El plazo estaba abierto hasta las doce de la noche del pasado jueves día 7. La entrega del premio a Emilio Martín, propietario del restaurante Suite 22, ha corrido a cargo de Isabel Mateo, gerente de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid, el chef Javier Peña, y la presidenta de la Asociación de Hostelería, María José Hernández.

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