De pincho en pincho; hasta donde los pies lleguen

La Feria de Día da la posibilidad de que el azar sea quien decida que comida se va a degustar con solo dar un paseo por las zonas donde hay casetas

Rodrigo Ucero
Javier Ayuso Santamaría
JAVIER AYUSO SANTAMARÍA

Durante las fiestas de Valladolid, al caminar por las calles del centro pasando por Paseo Zorrilla hasta llegar al parking de Vallsur se puede disfrutar de una gran experiencia de olores, colores y sabores. Sin llevar un rumbo fijo, dejando que el azar actúe o acudiendo a casetas de establecimientos que durante el año siempre está la duda de que ofrecerán, se puede cumplir con esta expectativa.

Estos días, 98 negocios han desplegado sus mejores creaciones para deleitar al público, esta cifra se acerca a la de 2016 con 101 casetas. Como novedad este año se puede encontrar un y bajo la fachada del deteriorado Hostal Lucense. Además cerca de una centena de establecimientos cuentan con un 'tapeo' interior.

Este nuevo despliegue de barras añadirá actuaciones en esa zona a la que se suman los tradicionales en la Acera de Recoletos, plaza de la Universidad, San Benito, Coca, Vallsur, San Miguel o plaza del Ejército. Siempre es grato poder disfrutar de animación en un acto tan cotidiano durante fiestas como es ir de 'poteo'.

Según los dueños de las casetas la mayor afluencia de público se produce a la hora de salir de trabajar por las tardes y por las noches. Aunque sus previsiones incluyen que a partir del último fin de semana, incluyendo el viernes que es festivo, se produzca el mayor desembarco de público.

Con tanto donde elegir, las posibilidades y combinaciones son casi infinitas:

Para empezar la ruta gastronómica hay que buscar un entrante que haga de detonador del hambre y si de algo sabe Javier Peña, chef del 'Sibaritas Klub' y ex-concursante de 'Top Chef', es de crear delicias. Es difícil definir el plato estrella de 'La Candela' (pendiente de apertura) para el cocinero es una panceta cocinada a baja temperatura y el pan bao, un típico bocadito oriental con cebolla roja y carne de cerdo que se desmiga fácilmente con la lengua.

R. U.

Bienvenido ofrece en el lateral de San Benito un primer plato contundente a la par que apetecible: oreja de cerdo a la gallega. El dueño de 'El buen tapeo de Bimi' confiesa que tiene preparado 600 kilos de este rico alimento y que según sus previsiones para el domingo 10 habrá agotado sus existencias.

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La Acera de Recoletos es un lugar magnífico para poder comer sin recorrer mucho camino entre zonas, cada barra ofrece un producto único. Uno de estos productos únicos es el 'Bocata Vilt'. Según Rosalía Huerga del 'Dakota' su tapa más cotizada es este 'perrito caliente' compuesto por una salchicha alemana acompañada de salsa 'Nebraska' y pepinillo de Viena.

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Para acabar, no podía faltar uno de los postres más complicados de comer y de los más tradicionales: 'El miguelito'. Con base de hojaldre, relleno de crema y con cobertura espolvoreada de azúcar 'glasé' este dulce típico de La Roda, Albacete supone un reto para no mancharse del polvo blanco, aunque una vez eludido el reto el resultado es satisfactorio. Además, según el chef Peña «se sirve bien fresquito» lo que lo hace más apetecible.

R. U.

Concluida la degustación hay que tener en cuenta que con toda seguridad que por diferentes motivos durante fiestas se acaba volviendo al tapeo en varias ocasiones. Los próximos pasos en busca de una nueva ruta gastronómica puede combinarse de muchas formas: buscar la sombra de Cervantes en la Plaza de la Universidad, acudir a una de la animaciones de Vallsur y de paso aprovechar para probar lo que se cuece por allí, los animación provenientes de la zona de Coca también invitan a acudir; en definitiva, múltiples posibilidades para disfrutar del buen comer, el ambiente festivo y las vistas que ofrece Valladolid, que por diez días al año no hace daño.

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