Luces, atracciones y algodón de azúcar

Como cada año desde 1990 el Real de la Feria abre sus puertas a unos visitantes sedientos de diversión y emociones

La manzana caramelizada es uno de los dulces típicos de las ferias. / Rodrigo Ucero
Javier Ayuso Santamaría
JAVIER AYUSO SANTAMARÍA

El algodón de azúcar listo y en su sitio. Los boletos de las tómbolas preparados para repartirse. Las atracciones lucen impolutas para comenzar a sus intensos viajes. Valladolid está en fiestas desde el viernes y como no puede ser de otra forma el Real de la Feria está preparado con 135 atracciones y puestos para dar el punto de emoción a las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo.

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Un año más ha vuelto a la capital del Pisuerga uno de los puntos más interesante de ver y montarse: las atracciones y carruseles. Pero no solo está el mítico 'Canguro' o 'Ratón Vacilón'. Acompañando y para diversificar las numerosas posibilidades se pueden encontrar tómbolas o puestos de comida.

Este año uno de los días más importantes, el día del niño, será el 17 de septiembre. Durante este día habrá una rebaja a los precios para invitar al público a acudir y que nadie se quede sin poder disfrutar de las ferias. El resto de días los precios oscilarán entre los 3,5€ y los 4€ en las atracciones para adultos y de 3€ en las destinadas para los niños y niñas.

Premios de la tómbola 'Antojitos'.'
Premios de la tómbola 'Antojitos'.' / Rodrigo Ucero

La tradición se combina con las novedades. Se pueden encontrar puestos veteranos, cómo lo son los de los vendedores de vino, característicos por sus muñecos pisando uva. Según su propietaria llevan viniendo desde que las ferias estaban en La Rubia, es decir, antes de los años 90. Este negocio, como ya es tradición feriante, viene dado por sus padres. Cómo novedad, este año, han podido desplegar otro negocio en el recinto.

De un sitio veterano a otro. Uno de los lugares con más magia de las ferias son las tómbolas. Lugares donde, si la suerte acompaña, te puede tocar un patinete electrónico, el mítico peluche gigante o un jamón.

Célebre es la tómbola 'Antojitos', su dueño también afirma que llevan viniendo a Valladolid desde hace 30 años mínimo. El feriante asegura que pese a que los regalos se han ido actualizando no habrá ningún premio como la muñeca 'Chochona'. Los feriantes también tiene su regalo preferido, sin lugar a dudas.

Según va cayendo la tarde se puede ver otro de los grandes atractivos del Real de las Ferias: el combinado de luces que han desplegado, sin duda una mezcla hermosa de ver.

Una de las atracciones ubicadas en el recinto ferial.
Una de las atracciones ubicadas en el recinto ferial. / Rodrigo Ucero

A lo largo del recinto se puede observar atracciones de todo tipo: estilo montaña rusa, con toques acuáticos (el tiempo parece que invita), simuladores, estilo 'Canguro-saltamontes', los siempre presentes coches de choque y como no, atracciones infantiles para los más pequeños.

Los vallisoletanos y vallisoletanas pueden notar una gran ausente este año. Como extraña novedad, en esta edición no hay noria. La inmensa construcción no estará disponible este año, y hay indignados por ello. Estos han querido recalcar la presencia de la atracciones tradicionales para equilibrar nuevas atracciones con las clásicas.

Con nuevas incorporaciones o sin noria, el aspecto de la feria es inmejorable, al igual que la respuesta de la gente. Pese a la coyuntura económica los vallisoletanos y vallisoletanas han decidido pasárselo bien y tomar las calles. Familias con sus hijos e hijas disfrutando con las atracciones, las luces y como broche final los fuegos artificiales. Sin duda un recuerdo digno de atesorar.

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