Alberto Vázquez: «El teatro musical es de lo más completito que le puede tocar a un actor»

El actor vallisoletano Alberto Vázquez. /Ramón Alonso
El actor vallisoletano Alberto Vázquez. / Ramón Alonso

El intérprete vallisoletano pasa los días 9 y 10 de septiembre por la ciudad como parte de la obra 'La jaula de grillos'

RAMÓN ALONSO Valladolid

El musical 'La jaula de grillos' está en el Teatro Carrión de Valladolid los días 9 y 10 de septiembre. El actor vallisoletano Alberto Vázquez es uno de los protagonistas de esta obra que aglutina música, coreografías y voces en directo. Con él repasamos su carrera como artista.

¿Qué se va a encontrar el público en 'La jaula de grillos'?

– Mucha gente conoce la obra por las dos películas famosísimas que se han hecho. La versión francesa fue 'La jaula de las locas' y la americana, que es la de Robin Williams, 'La jaula de grillos'. Así que mucha gente conoce ya la obra y a lo que va es a divertirse. Van a pasar un rato increíble y lo consiguen con creces. Son dos horas y cuarto vertiginosas de risas, números musicales espectaculares, con coreografías increíbles y con un vestuario que ha ganado ya varios premios nacionales. Los que van se divierten muchísimo y además se emocionan porque el mensaje de esta obra es muy bonito, es muy humano. Es una comedia muy blanca. Y nosotros nos encontramos con la sorpresa de que van familias enteras y se lo pasan exactamente igual de bien, se divierten de la misma manera.

¿Se ha sentido cómodo interpretando a este personaje? ¿Qué me puede decir sobre Alvin?

– Pues es una maravilla, porque casi haces tres personajes en uno. Haces a Alvin, que es el personaje más homosexual de la pareja, pero luego es la estrella del cabaret, un transformista de mucho éxito en la costa azul que te permite cantar a las grandes divas iconos de los gais, como Bonnie Tyler, Donna Summer , Gloria Estefan… Así que es una gozada. Y en tercer lugar es un hombre que finge ser una mujer de alta clase cuando llegan los padres de la novia en cuestión. Así que es un lujo, un bombonazo. También es durísimo porque estás todo el rato en una tesitura que no es la tuya y además con unos tacones de vértigo, con unas pelucas imposibles, con un vestuario increíble y con unas canciones dificilísimas. Pero pese a todo, es una gozada para cualquier actor. Y yo que venía ya de hacer musicales de mucho peso he de decir que es donde mejor me lo estoy pasando.

Su hermana es la cantante Helena Bianco, ¿Qué me puede contar sobre ella? ¿Tuvo que ver para que empezara su carrera como artista?

– Supongo que sí, porque cuando yo era pequeño e incluso adolescente ya era muy famosa, un icono nacional. Mi pasión por ella era absoluta, yo la seguía a todas partes, vivía pendiente de la tele y de la radio, y ella me llevaba de gira. Supongo que sin ella también hubiera llegado a querer esto y a luchar por ello. Pero sí, el ambiente te contagia el doble.

Repasando su carrera. ¿Cómo fue su etapa en Argentina por los 90?

– Caí en Argentina por casualidad. Yo había trabajado aquí con Alberto Closas haciendo 'My Fair Lady' en un papelito pequeño. Era mi primer papel, con 17 años. El destino me llevó un par de años a Argentina, donde él vivía. Hizo un poco de padrino allí, en cuanto a que me presentó a un par de personas muy importantes con las que tuve mucha afinidad. Y me salió muy bien porque firmé un contrato muy largo con Canal 9, que era el canal que más ficción producía en Argentina e incluso vendía a otros países. Y de ahí salté a muchos países con telenovelas que tuvieron mucho éxito, sobre todo en Italia, México e Israel. Aquello que fue un sueño, pero llegó un momento en que me di cuenta de que Argentina estaba muy lejos, que yo venía cada año y medio, que tenía sobrinos a los que no conocía, que mi madre se iba haciendo mayor y llegó ese momento en el que dices: «Si me quedo, me quedo para siempre». Y aposté por volver. No ha sido lo mismo, pero tampoco me puedo quejar porque no me ha faltado nunca el trabajo, he hecho cosas muy importantes. No me arrepiento de lo que hice en absoluto. Allí sigo teniendo casa, conservo a mis mejores amigos, voy mucho, vienen ellos también, pero no creo que volviera a instalarme allí.

También ha hecho televisión en España con papeles en 'Cuéntame cómo pasó' o 'Amar en Tiempos Revueltos'. ¿Qué recuerdo tiene de esos papeles?

– Sí, he trabajado en muchas series pero así de los últimos años han sido 'Amar' y 'Cuéntame', que creo que son dos de las series más emblemáticas de la televisión con lo cual ha sido muy bonito participar allí y conocer a gente tan maravillosa. También he hecho muchos musicales de éxito como 'Mamma Mía' o 'Fiebre del Sábado Noche'. Fundamentalmente recuerdo con cariño 'Mamma Mía', en el que yo hacía de la pareja de Nina y han sido muchos años de ir y venir, de muchas emociones y absolutamente inolvidables. Yo estuve todo el inicio en el Lope de Vega, en Madrid. Los tres años y medio, casi mil funciones, casi un millón de espectadores. Fue el estreno a nivel mundial de la versión en castellano de 'Mamma Mía' a la que vino Abba y subió al escenario. Son cosas que te marcan de por vida. Yo no sé quién puede decir que ha estado yendo a diario tres años y medio a un teatro lleno. Muy poca gente, y nosotros somos unos pocos de ellos.

También como productor estuvo en 'Hacemos un trío', ¿cómo fue la experiencia como actor y productor?

– Sí, he tenido una productora con Daniel Freire. Hemos producido cosas de pequeño y medio formato, pero que han recibido bastantes premios, sobre todo 'Bent', un montaje con el que ganamos premios muy importantes con Nacho Guerreros, Luis Callejo y Daniel Freire. Luego hicimos también otro par de montajes relacionados con la dictadura argentina. Vinieron a hacer aquí un ciclo de teatro. Se invitó a los dramaturgos a escribir obras sobre los nietos y los hijos desaparecidos. Fue algo muy hermoso también.

Ha trabajado en teatro, cine y televisión, ¿qué medio prefiere?

– Yo creo que no se puede elegir. Cuando más o menos te sientes a gusto o sientes que puedes hacerlo bien, que nada te tensa demasiado, yo creo que no puedes renunciar a nada. La televisión me encanta, siempre que he hecho series largas, que te han permitido estar mucho tiempo yendo a plató y ver evolucionando una historia lo he disfrutado muchísimo. El cine es verdad que lo he tocado muy poco porque es un mundo muy cerrado, pero también he de decir que me he aburrido mucho. En el cine como decía Fernán Gómez «Te pagan por esperar». Y lo que más he disfrutado evidentemente es el teatro, que subes al escenario y tienes que tirar, tirar y tirar. El teatro musical evidentemente te permite hacer todo: te permite hacer ese teatro de textos si el libro es bueno, como es el caso de 'La Jaula de Grillos' y de 'Mamma Mía'; te permite cantar, lo cual es una gozada para los que nos gusta eso; y te permite bailar, improvisar y pasar dos horas y media pisando el escenario haciendo callo. El teatro musical es de lo más completito que le puede tocar a un actor, cuando el montaje es bueno y es importante.

En cuanto a 'La jaula de grillos', ¿esta versión de la obra se parece a las películas o tiene más de cabaret y musical? ¿Cuáles son las diferencias?

– Esta es una producción de Saga Producciones, que es una productora valenciana que apostó por este montaje, por mí y con José Saiz a la cabeza. Han hecho una versión muy inteligente porque normalmente, en las películas y en la obra de teatro se habla constantemente de ese cabaret del que son dueños, de ese cabaret en el que se canta, en el que ella es la diva, ese cabaret que siempre está lleno, pero que nunca se muestra. Siempre es una puerta por la que se entra y se sale. Vienen de cantar y van a cantar. Aquí han hecho una versión en la que ves lo que pasa abajo y lo que pasa arriba. Entonces la gente, desde casi el principio, se siente un espectador del cabaret y además está viendo lo que está pasando en la casa. Es una conexión muy cercana y muy bonita que te permite transitar el mundo de la música y del texto a mucha velocidad y con mucha naturalidad. Han hecho un montaje precioso. Yo he visto otros montajes y no he visto que la gente se ría tanto como en este y disfrute tanto de los temas, se emocione tanto como en este y disfrute tanto. Es como una noria. Vas entrando, saliendo.. y llega un momento en el que no sabes si lo que está ocurriendo dentro de la casa es un espectáculo o realmente lo que está pasando. Es algo muy bonito, han tenido muy buena idea.

¿Sirve esta obra para concienciar sobre la situación en los colectivos LGTB?

– Sí sirve, porque después de la obra nosotros hacemos un photocall vestidos de personajes con la gente. La gente lo agradece muchísimo y de hecho, es una hora más de función porque en teatros grandes van pasando todos, se entretienen hablando y hay comentarios de todo tipo. Sobre todo de mi personaje, porque tiene un momento dramático muy emocionante que le llega mucho a la gente. Hay abuelas que te agradecen que lo muestres y hay madres que te dicen 'ahora entiendo mucho mejor a mi hijo', 'quiero traer a mi hijo para que se sienta mucho más normalizado', '¡Qué bonito lo que hacéis!'. Te dicen cosas realmente maravillosas. Ves que la gente se emociona mucho en momentos en los que, si no has entrado en la historia, sería imposible que se emocionaran. Y eso es muy bonito porque lo que la obra transmite es un mensaje de igualdad, cercanía y respeto. Se logra absolutamente. Hay dos momentitos de la obra donde lo sabes perfectamente. Verles la cara después y lo que te dicen no tiene precio.

Tocando el tema de cultura y la bajada de IVA en el teatro de este mismo año, ¿cómo ve la actualidad en el mundo de la cultura?

– Esto tenía que haber ocurrido hace mucho y, es más, me parece incluso poco, pero tampoco vamos a protestar. Lo que pasa es que no se ha notado porque casi todos los montajes se hacen con un año vista, es decir, los montajes que ahora se han beneficiado de la bajada del IVA ya estaban presupuestados del año anterior, trabajando y firmando este año. Se han encontrado con el notición de que tienen un 10% más de margen en taquilla para ganar. Si iban hasta el cuello, digamos que ahora van hasta el esternón. Pero sí es verdad que para todos los montajes del año que viene se atreverán más con obras grandes, porque estábamos ya cayendo en un circuito de monólogos u obras de situación de dos, tres o cuatro personajes. Y eso empobrece mucho la cultura y la cartelera. Pero claro, la gente no lo entiende. La gente dice que también le tienen a ellos el IVA al 21%. Pero tú compras y vendes algo sabiendo el beneficio que vas a tener. Pero en una obra de teatro no sabes quién va a ir, todo es carísimo, se involucra muchísima gente que no se ve, los intermediarios, la que trabaja por detrás… Y ningún productor cuenta con un margen de beneficio mayor que un 30%. Si el 21% es el IVA, a ver quién se arriesga a gastar un millón de euros para recuperar con suerte un 9%.

¿Cuántos actores participan es esta obra?

– Somos casi 20 personajes, más el equipo que hay detrás. Ésta se ha visto beneficiada por estar en cartelera en ese bajón, pero ya te digo que en un país en el que las ayudas son pocas, donde no existe una ley de mecenazgo seria, es un disparate que tengamos un IVA elevado, un disparate total.

¿Tiene más presión como vallisoletano por actuar en su ciudad? ¿Cómo piensa que será la acogida del público de la ciudad?

– Presión no, me hace mucha ilusión. Yo ya estuve en el Zorrilla con un musical que hacíamos con Natalia Millán y Marta Valverde, y que producíamos nosotros. Marta Valverde también es de Valladolid así que hablábamos mucho de Valladolid en el espectáculo. Estuvimos dos años y medio dando vueltas por ahí. Nos trajo Cornejo padre al Zorrilla y fue una experiencia preciosa. Ahora nos trae Cornejo hijo al Carrión, que es un lugar muy emblemático, venir a las Ferias también es algo muy bonito. Coincido con otro vallisoletano, Roberto Enríquez. Nos tomaremos un café y me hace mucha ilusión. Presión no porque ya llevo mucho tiempo en esto. Quizá cuando sepa que hay muchos familiares y amigos en el patio de butacas me ponga un poquito nervioso, como en los estrenos. Pero no lo llamaría presión, lo llamaría emoción.

¿Esperas buena acogida de la gente?

– Yo creo que sí. Valladolid es una ciudad muy teatrera y en las Ferias el teatro es una de las cosas que no falla. Mi familia iba al teatro a ver a los cómicos de entonces. Hacían cola para ver a Lina Morgan, Pedro Osinaga y toda esa gente. Espero que siga pasando lo mismo y que “La jaula de grillos” esté a reventar esas tres funciones fundamentalmente porque se lo van a pasar muy bien. Y pasarlo tan bien en estos tiempos no tiene precio.

¿Qué podría decir a la gente de Valladolid para que acuda al teatro a ver 'La jaula de grillos'?

– Que van a recordar lo bien que lo van a pasar durante mucho tiempo.

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