El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid

«El 'Parapapá' de Humor de Protección Oficial es como la 'haka' del rugby en Nueva Zelanda»

El cómico y monologuista Alex Clavero.
El cómico y monologuista Alex Clavero.
  • Alex Clavero forma parte del elenco de 'Ocho apellidos vallisoletanos', espectáculo que está inundando de risas el Auditorio de la Feria de Muestras

Un grupo de profesionales del humor y a la vez amigos. Eso es Humor de Protección Oficial, con miembros como Álex Clavero, que considera primordial el buen rollo entre todos los componentes del equipo para conseguir el éxito con 'Ocho apellidos vallisoletanos'. Ideal para pasar un buen rato junto a los mejores humoristas de Valladolid y de España, el espectáculo viene cargado de ironía y humor directo. Tendrá lugar en el Auditorio de la Feria de Muestras, los días 3, 4, 8, 9, 10, 11 y 16 en dos turnos –20:00 y 22:30 horas y el día 17 en sesión única a las 20 horas.

– ¿Qué supone para un grupo de vallisoletanos actuar en las fiestas de su ciudad? ¿Se afronta diferente a si fuera en otro lugar?

Se afronta con más ganas si cabe, un poco más de responsabilidad. Te lo tomas igual de en serio que cualquier otro lado, pero tienes un poquito mas de ganas y de responsabilidad para que tu gente se lo pase lo mejor posible. Más entusiasmo, un poco más de orgullo. Siempre quieres que salga bien, pero aquí quieres que salga más redondo. Eso y que luego te puedes emborrachar con tus amigos.

– ¿Qué pasa con Valladolid que no paran de salir cómicos?

Esto es por el frío. Siempre lo hemos visto como una cosa mala, pero a parte de que tengamos la piel más tersa de España, hace que pasemos mucho tiempo en interiores y al mal tiempo buena cara. Nos hemos dedicado a decir tonterías en el bar y al final ha salido mucho profesional.

– Te hemos visto en televisión, escuchado en la radio, actuando en los escenarios... ¿dónde te encuentras más a gusto?

Me gusta mucho algo así como lo de ahora en Valladolid. Un auditorio o un teatro. Se actúa muy bien. Pero yo crecí en el bar y la batalla está en el bar, ahí es donde te sientes libre del todo. Todo lo que sea escena, teatro y así me mola un huevo también.

– En 'Ocho apellidos vascos' se representa el estereotipo del vasco como todos creemos conocer, ¿cuál es el estereotipo pucelano?

Un poco el que todos conocemos. Yo empecé a viajar y, ¿qué es lo primero que me decían por ser de Valladolid? Pues 'fachadolid'. Pero ahora hemos mejorado porque ya no es tanto el 'fachadolid', ahora es ya “joder que lechazo y joder que vino”. Te suelen decir eso lo primero, antes del chistecito de 'fachadolid', que ya se queda antiguo. Con el comer y el beber se gana a todo el mundo.

– ¿Tenéis algún ritual antes y después de cada actuación?

Yo siempre me hago la señal de la cruz, me da ese poquito de fuerza. Como un futbolista, me falta tocar el césped. Intentas estar un poco concentrado, salir con energía. Cuando estamos con Protección de Humor Oficial nos cantamos un 'Parapapá', como una charanga de pueblo, y nos abrazamos y con eso salimos como toros.

– ¿Como los de Nueva Zelanda con el rugby?

Si si, es la haka de Valladolid. El 'Parapapá' de Humor de Protección Oficial es como la haka del rugby en Nueva Zelanda (risas). Después del espectáculo también hacemos el 'Parapapá' de celebración. Somos muy tocones, mucho abrazo, mucho buen rollo. Todo el equipo que tenemos, que no somos solo los siete del escenario. Hay como otras 4 personas detrás del escenario. Nuestra base para hacer esto es que toda la gente con la que trabajamos tiene que tener buen rollo con nosotros, y por eso hay muy buen ambiente. Hemos trabajado otras veces en malos ambientes y eso no puede ser. El ritual cuando acabamos es mucha alegría, mucho buenrollismo y claro que si, irnos a tomar una copa.

– ¿Quiénes son los humoristas de la historia española que más admiráis? ¿Os fijáis y aprendéis de ellos?

Yo nunca he sido de ver monologuistas, de hecho cuando empecé en esto creo que no había visto ningún monólogo. Me gusta mucho Leo Harlem, ese estilo cotidiano de hacer reír a la gente desde lo que le pasa en su día a día. Ese humor muy blanco, directo y llano me gusta. Admiro muchísimo a Vaquero, aunque va a sonar a peloteo de decirlo tantas veces. Mi compañero me parece el mejor humorista que hay en España. No hay nadie que escriba mejor humor, mas cantidad y de mayor calidad. Es el mejor humorista de guión de España. Y es así, encima es mi amigo, suena un poco mal, pero es la realidad. No creo que te encuentres muchos cómicos que te digan lo contrario.

– Con la de famosos que habéis conocido del mundo de la música, deporte, televisión... ¿quién crees que podría ser un gran humorista?

No se decirte. Yo he conocido mucha gente que dices «madre mía, a ti lo único que te falta es subirte al escenario, pero todo lo demás lo tienes pero con creces». Tengo amigos que tienen un criterio para el humor buenísimo. De famosos me viene uno muy topicazo a la cabeza. Joaquín el del Betis, es ese tipo de persona que se sabe reír de sí mismo y tiene ese arte que dicen por Andalucía. Ese chico es una maravilla.

– ¿Qué pueden esperar los que vayan a ver el espectáculo?

Pues espero que no tengan que esperar mucho y empecemos a la hora (risas) Viendo las dos películas ya te puedes hacer a la idea de por donde van los tiros. Y siendo Valladolid, y si has visto Humor de Protección Oficial, puedes imaginar por donde va la línea. Es una especie de 'sitcom' en una situación parecida a la de la película, en la que se entrelazan los chistes típicos de Valladolid, de nuestra tierra, de nuestros topicazos, con una historia de amor, que nunca nos había dado por ahí.

– ¿Se puede vivir del humor? ¿Es difícil conseguirlo?

Lo primero, si. Lo segundo, también. Se puede vivir del humor, yo vivo de ello. Esto es una cosa muy particular. Desde luego, si tú tienes un poco de suerte y tienes una gracia, eres un tipo especial, pues quizá si lo tienes facilísimo, pero a priori el mundo está bastante complicado como para hacerte hueco como humorista porque hay muchísimos. Somos los nuevos constructores. El chiste es el nuevo ladrillo (risas). Creo que a día de hoy empezar desde el principio sería complicado. Con esto evidentemente no quiero desanimar a nadie porque es una cosa muy interna. Si tienes claro que quieres estudiar arquitectura, por mucha crisis del ladrillo que haya la vas a estudiar. Pues esto es igual. Si tu te notas que quieres ser humorista y lo notas dentro y te encanta, pues por supuesto mi consejo sería que lo lucharas hasta que pudieras, estén como estén las cosas.

– ¿Qué es lo más gracioso que te ha ocurrido en un escenario?

Voy a contar una anécdota que no me hizo ninguna gracia. Una vez actué en una empresa que llevaban de barra libre todo el día, y para finalizar tuvieron la gran idea de que actuase yo. Cuando llegue allí, me encontré a 200 personas con traje en plan The Walking Dead. Tenían todos una borrachera terrible. El organizador me obligaba a mi a subirme al escenario, y yo le decía que no estaba la cosa para actuar. Me insistió, y yo si me subo al escenario tengo que tirar para adelante. Llevaba 10 minutos y evidentemente nadie me hacía caso. Se me caían en el escenario, era rollo concierto de rock. Se subió un señor muy mayor con un traje, muy borracho. Me puso la mano en el hombro y me dijo, «toma, que lo vas a necesitar», y sacó de dentro de la americana un rodillo de estos de madera de amasar el pan (risas). Lo tenía dentro de la americana, me lo dejó y se bajo del escenario. Yo ya con el micro en una mano y el rodillo en la otra, miré al del evento y le dije «yo creo que ya es prueba suficiente para que me baje de aquí y deje de jugarme la vida».