El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid

La regata más divertida del año en el Esgueva

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Salida de la décima edición del descenso del Esgueva. / Ramón Alonso

  • Seis embarcaciones último modelo, una fiesta de peñas y muchas ganas de pasarlo bien protagonizaron el descenso

Un año más el hermano pequeño del Pisuerga volvió a llenarse de vida, embarcaciones de diferente calibre y, sobre todo, muchas ganas de disfrutar de un rato divertido entre amigos con motivo de la feria y fiestas de la Virgen de San Lorenzo.

Durante la tarde de ayer se celebró el ya tradicional descenso del río Esgueva. Este año era especial ya que esta actividad cumplía diez años. Para los que todavía no conozcan en qué consiste, que no se imaginen piraguas o kayaks al estilo olímpico. Señoras y señores, es el Esgueva a su paso por el paseo del Cauce a principios de septiembre, la navegación tradicional es una tarea ardua, complicada por no decir imposible. Puestos a apurar, a poco que uno tenga la nariz de un tamaño por encima de la media, es improbable ahogarse ni aunque se tumbe boca abajo.

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  • Descenso de embarcaciones por el Esgueva

Los Hijos de Baco, pertenecientes a la Federación Vallisoletana de Peñas, fueron los encargados de organizar el evento de carácter náutico. Seis embarcaciones tomaron la salida. No eran embarcaciones al uso, ya que les sobraba originalidad. Eran pequeñas recreaciones, de estilo libre, cuyo único cometido era flotar. Y ya puestos, ser los más rápidos en recorrer, sin ningún tipo de ayuda externa, los 25 metros que separaban la línea de salida de la de meta. Los barquitos no estaban exentos de timonel, ya que un muñecajo característico de cada peña estaba a los mandos. La regata comenzó con los buques de las peñas Metal Heart, Los Comuneros, Los Orejas, La Despensa, Simpáticos Lugareños y los Hijos de Baco. Pero solo podía ganar uno. Los vencedores de la décima edición del descenso del Esgueva fueron los integrantes de la peña La Despensa. Nacho Díez, de la peña ganadora, fue el encargado de supervisar la embarcación y calificó la carrera como «muy húmeda».

La sorpresa de este año fue la carrera de relevos por el río con un flotador por debajo de las rodillas. La competencia fue bárbara y los comuneros se hicieron con una ajustada victoria. Los asistentes, peñistas y curiosos disfrutaron, bebieron, rieron y bromearon durante las dos competiciones.

Ya solo queda esperar un año para que el Esgueva vuelva a protagonizar su famosa regata.