El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid
Actuación de La Linga en la Plaza Mayor vallisoletana.
Actuación de La Linga en la Plaza Mayor vallisoletana. / R. O.

«Dice mucho de una ciudad la música y la cultura que hay»

  • Dani, guitarra y voz del grupo La Linga, que actuará este martes, a las 21:00 en la Plaza Mayor

Valladolid tiene cultura musical. A veces parece escondida. «Me sorprende ir por los locales de ensayo y oír gente muy buena». Dani, guitarra y voz del grupo La Linga, cree que tiene que haber música en las calles. Y es en la calle, en concreto en la Plaza Mayor de Valladolid el martes 6 de septiembre a las 21:00, donde presentarán su último disco, inspirado en el libro 'El Hereje' de Miguel Delibes. «Es donde juzgan al protagonista del libro, así que no puede haber sitio mejor».

-Vuestros comienzos se remontan hasta mayo del año 2000 con vuestra primera maqueta, ¿cómo comienza este proyecto?

-Yo conocía a Jesús Prieto 'Piti', que alguna vez a tocado con Celtas Cortos y que tenía un estudio bastante accesible para nosotros. Veníamos de otros grupos y cuando componer es una necesidad pues rápidamente nos volvió a entrar el gusanillo de querer hacer cosas y la idea de juntarnos. En un principio, para quedar en un local y tocar, pero una cosa llevó a la otra y se pasa de un pasatiempo a tocar en un grupo. Es algo lógico: te juntas con gente que está a gusto, luego empiezas a tocar versiones y ya componer es un aliciente. Luego quieres salir del local de ensayo y llevarlo a sitios.

-¿Qué ha cambiado de vuestra música en estos 16 años?

-A raíz de meternos a grabar este último disco, decidimos escuchar los trabajos anteriores. La esencia sigue siendo Rock and Roll en castellano con letras cuidadas, y sí que se intenta ser lo más literario o poético posible. Es cierto que se notan mejorías como en la instrumentación. En este último disco hay 15 músicos, el primero lo grabamos cuatro: dos guitarras y un batería. Ahí es donde se pueden notar los avances. Intentas buscar otros sonidos diferentes teniendo claro que lo que sí que hemos conseguido ha sido sonar a La Linga. Tenemos nuestro propio sonido, pero dentro de eso encuentras cosas diferentes.

¿En qué se puede diferenciar del resto de Valladolid?

-Hacemos Rock and Roll, tampoco es que sea algo muy raro. Es verdad que la trayectoria de 15 años hace que exista esa química entre nosotros, llevamos años compartiendo escenario con músicos de otros grupos y que forman parte casi del nuestro porque han participado en varias grabaciones y conciertos.

-O sea, al incorporar más gente mejorábais

-Enriquece contar con buenos músicos y que formen parte del proyecto Linga. No es que seamos los tres que llevamos más tiempo. Somos todos los que participamos. Por desgracia no siempre podemos estar todos porque a veces los conciertos están mal pagados o por disponibilidad. Intentamos mantener el núcleo del grupo. También hemos intentado experimentar al incorporar canciones muy largas con subidas y bajadas.

-¿Os han ayudado las nuevas tecnologías?

-Sí, hombre, sí. Eso siempre ayuda. De entrada, no es lo mismo en cuanto a nivel técnico grabar ahora que grabar hace cinco años. Con las nuevas tecnologías puedes hacer una preproducción antes de entrar al estudio, que es más caro. Los técnicos van controlando mucho más y se pueden hacer más cosas. Antes era más complejo y más costoso. En cuanto a la forma de difusión, las redes sociales ayudan a la hora de difundir el trabajo que hacemos. Sin ir más lejos, en el último disco hemos usado el 'crowdfounding' para la financiación y realmente nos ha sorprendido porque nos marcamos un objetivo de 1.500 euros y llegamos a los 2.600 y eso es gracias a la redes sociales. Ha hecho que mucha gente se involucre o se sienta parte del proyecto.

-¿Y con las descargas ilegales?

-Hay que darle valor a las cosas. Eso es como si entras en una tienda, coges algo de una estantería y no lo pagases. El hecho de descargarse por descargarse por descargarse puede equipararse un poco a como va la vida ahora y como nos movemos. Si todo nuestro modus operandi es el usar y tirar, hay algo que no está bien. Descargarse cualquier cosa de manera ilegal hace que no se valore del todo el trabajo que se está haciendo. Aunque facilita a determinados grupos el poder difundir su trabajo. Y es cierto que si el trabajo es bueno y no es consumir por consumir pues puede llevarle a ver un concierto o comprar un disco. Es complicada esta convivencia pero el problema está en como se consume esta cultura. Cuando tu escuchas algo que realmente te gusta, pues intentas acceder a algo de manera física porque es verdad que lo virtual facilita mucho las cosas. Pero es virtual. Mira sino el auge del vinilo.

-Hace tres años estuvisteis de gira en Chile, ¿cómo fue la experiencia?

-El anterior disco fue un proyecto también vinculado a lo cultural y musicamos con gente de la universidad a jóvenes poetas de Castilla y León. Les 'robamos' sus poesías para musicarlas y fue un proyecto que trascendió hasta Chile en el sentido de que les gustó cómo era el planteamiento y pudimos permitirnos dar el salto a América Latina. El recibimiento allí fue impresionante. Fue una experiencia inolvidable. Seguimos teniendo el interés de hacer proyectos de ese tipo porque, volviendo a lo de antes, a golpe de click puedes estar en cualquier sitio pero que realmente es impresionante es poder estar allí. Fue una pasada, igual que cuando estuvimos tocando por las cárceles.

-¿Qué diferencias visteis en la manera de vivir allí la música en comparación con España?

-Sin todavía conocernos nos sentimos muy respetados. Tienen un cariño por lo que viene de España en este caso, por lo que se enfoca castellano. Son muy pasionales, muy viscerales. Aquí también nos ha pasado veces pero te sorprende el cómo viven las cosas. Cuando hablas con ellos y te cuentan canciones dices “joder, macho, ¡cómo valoran lo que haces!”.

-Vuestro último disco está íntimamente ligado con la ciudad de Valladolid y con Miguel Delibes, ¿cómo afectó su muerte a la construcción del álbum?

-Somos todos de Valladolid. Era un reto muy grande y nuestro objetivo era difundir la obra, darle nuestro enfoque y atraer a la gente a esa obra. Tendemos a no valorar del todo lo que es nuestro pero cuando eres consciente de que una persona ha sido muy relevante, especial, en este caso en el mundo de la escritura, pues cuando no está te das más cuenta de ello y vuelves a leer sus libros. Valoras el trabajo de una persona cuando empiezas a analizarlo. Siempre apreciamos mucho ser de la ciudad y también la obra de 'El Hereje' porque habla de la ciudad, hace referencia a lo que habitualmente tratamos nosotros como la lucha interior, la coherencia, pero claro, en su obra se trata de una manera más magna, más grande y más literaria.

-¿Cuál fue vuestra reacción al conocer que ibais a actuar en la Plaza de vuestra ciudad y presentar vuestro nuevo trabajo?

-El que sea en la Plaza Mayor es especial porque es donde juzgan al protagonista del libro. Es un detalle que nos encanta. Va a ser muy bonito aunque hayamos tocado más veces.

-¿Cuál es el papel de la música en Valladolid?

-Hay que reforzarlo mucho más. Si queremos tocar para gente, para ello es necesario que haya una especie de red. De alguna manera hay que seguir trabajando para que haya música en Valladolid porque eso dice mucho de una ciudad y de la cultura de la misma. Tiene que haber música en las calles. Además hay grupos de calidad. A mí me sorprende mucho cuando ensayo en locales y escucho que lo que hay es bueno. Y bueno, que haya grupos que hayan salido de la ciudad significa que tienen calidad. Toda inversión en cultura es poca.

-A vosotros os ha inspirado Miguel Delibes. ¿Qué papel tienen otros artistas, músicos y escritores en el trabajo que realizan otros?

-Creemos firmemente en lo que tiene que ver mezclar las disciplinas artísticas. En un proyecto, cuanta más gente participe mejor, es más rico. Nosotros que cuidamos el tema de las letras, al participar con gente de la Universidad en el anterior trabajo pues hace que des lo mejor de ti. La cultura se apoya y es necesario. Todas las tendencias culturales siempre se han alimentado de diferentes versiones sobre algo, es decir, han surgido como reacción a algo o porque se ha decidido mezclar tendencias. Cualquier componente cultural tiene que ver con la retroalimentación. Si eso no se trabaja, nos estancaremos y acabaremos siendo más pobres culturalmente.

-¿Tenéis en mente el siguiente proyecto?

-Llevamos dos años trabajando en este disco que vamos a presentar y de momento el objetivo es darle toda la difusión que podamos aquí en la región y fuera.

-¿Qué consejo daríais a los jóvenes músicos de Valladolid?

-Cuando componer se acerca a una necesidad básica, los pocos resultados que consigues son muy satisfactorios. El trabajo es lo que se necesita, así que el consejo es seguir.