El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid
Actuación del grupo Generación Canalla.
Actuación del grupo Generación Canalla.

«Es muy bonito ver a la gente emocionarse con nuestras canciones»

  • Alfonso Aguado, integrante de Generación Canalla, que actuará hoy a las 22:30, en la Plaza Mayor

Con toda una vida en los escenarios, la Generación Canallla de Alfonso Aguado, formada por algunos de los antiguos componentes de Los Inhumanos llega a la Plaza Mayor de Valladolid por primera vez. Aguado es imprevisible, divertido y sabe conectar con un público al que promete hacer saltar hasta que el cuerpo aguante con las canciones de la generación más canalla de todas.

-¿Cómo afrontáis el concierto en Valladolid desde Generación Canalla?

-Lo afrontamos ilusionados y con ganas, porque desde nuestra época en Los Inhumanos no hemos estado en Valladolid, y después de estar 25 años en la carretera, estar en una ciudad tan importante, pues lo veo como algo muy apetitoso, muy goloso.

-¿Qué vais a ofrecer al público vallisoletano?

-Es un viaje en el tiempo, eso es lo que vamos a intentar hacer. Durante dos horas van a regresar a otra época, y no solo con canciones nuestras, vamos a cantar temas de Los Tennessee, No me pises que llevo chanclas y diferentes artistas englobados todos en un espectáculo común y volviendo a los 80'. Vamos a demostrar que aún estamos en forma, como decía el gran Miguel Ríos, «los viejos rockeros nunca mueren».

-¿Vosotros disfrutáis volviendo a vuestra generación?

-Sí, aunque a veces me siento un poco el abuelo cebolleta porque me siento muy distinto. Ahora voy a una discoteca, escucho electolatino y me siento muy distante a esas cosas. Supongo que cada generación tiene su banda sonora, pero desde luego esa no es la mía. Me siento ajeno a esa música. Nosotros estamos para los que quieran escuchar algo distinto a «me gusta la gasolina», «te la meto por no sé qué lado» y «agáchate y reza lo que sepas» y «el serrucho» y demás. El que quiera escuchar otra cosa, que se venga.

-¿Cómo está respondiendo la gente en vuestra gira?

-Bien, la verdad es que estamos contentos porque es un público muy distinto, no solo gente mayor, también hay muchos jóvenes. Son canciones que todo el mundo ha escuchado, son todo éxitos cantados por sus artistas originales.

-¿Sois todos artistas consagrados?

-Sí, se podría decir que tenemos el culo pelado, para estar aquí. Lo principal es haber estado en muchos bolos. No hay ni un solo pelo ya.

-¿Se disfruta del escenario más con los años?

-Bueno, es diferente, las actuaciones las espacias más, no es como antes, que tenía bolos todos los días, eso ya pasó a la historia. No es lo mismo tener 20 años, que 48. Ahora las espacias más. De todas maneras, ver la ilusión de la gente es una oportunidad única volver a oír las canciones de su época. Hay gente que se emociona mucho cuando vuelve a oír las canciones de su época, pero además hasta las lágrimas y nos vienen a decir lo bien que se lo han pasado. Eso es muy bonito, porque transmitir esa empatía con el público da un satisfacción enorme.

-Aunque cambien las sensaciones, ¿se mantienen los nervios?

-Sí, se sigue teniendo el cosquilleo en el estómago, que no se va con los años, ni mucho menos. Ahora te haces mucho más responsable. Antes lo eras un poco menos. Salías con menos responsabilidad. Ahora te preocupas de que todo salga bien. El cosquilleo sigue, y nos tenemos que tomar un cubata antes de salir.

-¿Esa adrenalina es lo que más te atrae para subirte al escenario?

-A ver, lo que atrae para seguir después de tantos años es que viene muy bien la pasta que ganas, para qué nos vamos a andar con memeces, la gente dice una serie de bolas que yo alucino. Me quedo diciendo “y este tío, ¿de qué va? Se hacen los poetas cuando la pasta viene muy bien. Pero luego los escenarios son también una droga, cuando estás acostumbrado a salir ante tu público y te falta, lo echas de menos, tienes el mono. Mucha gente ha vuelto porque andan pelaos de pasta, pero otros porque es algo que se te mete y que cuando te falta, te joroba.

-¿Alguna vez habíais tocado en una Plaza Mayor?

-Sí, en la época de Los Inhumanos hemos tocado en todos los sitios que te puedas imaginar, vendimos 600.000 copias. En 1989 fuimos el grupo español que más vendió. El ambiente es muy importante, porque cuanta más gente hay, más motivado sales, enseguida se capta esa sinergia con el público. El espectáculo es participativo, siempre hacemos coros. Nos gusta que coreen las canciones. No es del rollo ir de estrellas que salen de arriba y «mirad lo guapos y lo estupendos que somos». Primero porque no estamos buenos ninguno, segundo porque estamos mayores y tenemos tripita cervecera y tercero, porque no lo hemos hecho nunca. Vamos a que la gente se lo pase bien y eso enseguida se capta.

-Toño Sanchís ha sido de actualidad los últimos meses ¿Cómo lo lleváis dentro del grupo?

-Esas cosas no nos afectan. La vida personal y nuestras historias no nos afectan, y menos en la época de Los Inhumanos, que eramos treinta y cada uno tenía su carácter y una personalidad fuera. Nadie hace comentarios sobre eso, en nuestra vida nos dedicamos cada uno a una cosa. Si contara a lo que se ha dedicado cada uno de Los Inhumanos, la gente fliparía porque hay cosas surrealistas. Somos como una familia y cuando nos vamos de concierto, vamos a eso.

-¿A los que estén dudando si acercarse a ver a la Generación Canalla, qué les dirías para que se acercaran?

-¡Que vengáis, coño!. Bueno, eso es solo un grito. Luego, en serio, creo que vamos a pasar un rato divertido en un viaje al pasado.