El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid
Helena Bianco actúa en Valladolid

«Quiero sentir el aplauso y la aceptación de los hijos y nietos de mi gente»

  • Helena Bianco, cantante vallisoletana de Los Mismos que actúa hoy en la Plaza Mayor

La vallisoletana Helena Bianco, líder de la música pop española en las décadas de los 60 y 70, vuelve a su ciudad para hacer vibrar a los fans más nostálgicos. El concierto tendrá lugar en Plaza Mayor a las 21:00, donde la cantante espera congregar a sus seguidores más fieles junto a sus hijos y nietos. Emocionada, promete una actuación emotiva, pues será ante su gente, a la que espera llegar al corazón mediante su música.

¿Es especial para usted actuar en la ciudad que le vio nacer? ¿Afronta el acto de diferente manera que si fuera en otro lugar?

Lo afronto con algo más de nervios y de inquietud. Es una situación especial, porque me vuelvo a encontrar con un publico que desde 1996 no he tenido. He estado en el Teatro Calderón, pero el público que asiste es inferior al de una plaza al aire libre. Lo afronto con mucha responsabilidad y con muchísimas ganas e ilusión.

¿Qué importancia le da a la enseñanza de su padre en diferentes estilos musicales ya desde niña?

Le doy una gran importancia. He dedicado toda mi vida a la música pop, o al pop rock de mi época, y el conocer lo que era la lírica o el mundo del flamenco, que es lo que manejaba mi padre, me ha abierto unos cauces diferentes a la hora de colocar la voz, de cantar. Me ha dado mayor amplitud en el sentimiento al expresar una canción. Fue una enseñanza muy buena y que de alguna manera especial ha formado un alma mas completa a la hora de interpretar el pop.

Desde muy joven, Valladolid ha visto a Los Jolly's triunfar, ya que se proclamaron ganadores del festival de la canción, ¿qué sería para usted un triunfo en la noche que actúe en Plaza Mayor?

Llevo 53 años dentro del mundo de la música y un triunfo es esa emoción de ver que después de tanto tiempo sigues teniendo seguidores, gente que te quiere, que te recuerda, que oye tus canciones, que quiere verte... Y sobretodo sentir el aplauso y espero que la aceptación de sus hijos y de sus nietos, porque nosotros ya abarcamos una tercera generación. Es una emoción muy particular y especial. Es la que te da vida para seguir peleando en este mundo de la música y seguir dando conciertos.

Con más de 50 años en los escenarios, ¿cuál fue la actuación más emotiva para usted?

Todas tienen algo muy particular. La de Valladolid va a ser emotiva al 100% porque me vuelvo a encontrar con toda mi gente, la ciudad donde he nacido, donde voy muy a menudo, donde hay personas que gracias a ellas me han conocido sus hijos. Emotiva es toda aquella actuación que los medios a nivel técnicos te ayudan y favorecen y tú tienes la posibilidad de tener una plaza llena y llegar al público. Si tú consigues engancharlos y llegar a su corazón, que canten, que admiren lo que haces y disfruten, esa es en ese momento la actuación más emotiva.

La música ha cambiado mucho de las décadas de los 60 y 70 a la época actual, ¿cree que para mejor o para peor?

Toda la evolución que esta habiendo en todo, a nivel de Internet y a nivel musical es a veces bueno y a veces no tan bueno. Hay personas que opinan que la música de hoy en día no vale, que no es lo mismo que la de antes. Yo soy defensora de la música de hoy en día pero de la música con categoría, con clase y con humanidad. Quizá le falta esa frescura que antes teníamos, pero también porque antes no había apenas medios. Eso lo compensábamos con el alma, el impulso, el corazón, con la forma de actuar. Ahora hay gente muy buena, pero también mucho tongo y mucho mito que no valen para nada.

Actuaciones como la suya de hoy en Plaza Mayor, ¿a qué tipo de público van destinadas? ¿Nostálgicos de los 70 o jóvenes de ahora que no conozcan esa música?

A nostálgicos de los 60 y los 70, seguro. Para los jóvenes también. Hay una edad, entre los 30 y los 45 años, donde hay seguidores absolutos de la música de los 60 y los 70. Y los jóvenes que son amantes de la música están queriendo ver y sentir que es lo que se hacia en aquel entonces, por lo que hay mucho público joven. Cuando estuve en el programa 'Vivo Cantando', hace más de diez años, mi actual presidenta del club de fans tenia 13 años y es cuando se constituye el club de fans de Helena Bianco. Eran niñas y niños de 13 a 20 años.

Han sido muchos años actuando con Los Mismos y varios actuando por su cuenta, ¿cómo se ha sentido más cómoda?

En ambas, porque la época de Los Mismos, desde el 65 que eramos Los Jolly's, que ya tuvimos nuestros tres primeros éxitos, hasta el 80 que yo estoy formando parte absoluta del grupo Los Mismos, fue una etapa brillante a nivel de éxitos. Yo era una jovencita que para mi todo era nuevo, y disfrutar del éxito con esa edad es muy importante, sobretodo llegar a ser el numero 1 en un país que despertaba a la música. Mi época en solitario, la cual yo decido, fue feliz también porque me permitió experimentar, me metí en el mundo del pop rock, con unas tendencias del rock sueco, a través de mis compañeros de Bianco. Me dio la posibilidad de hacer comedia musical, y tener un espectáculo cantado y contado a través de bolero, y me dio sobre todo la gran oportunidad de conocer a Rafael Alberti, dedicarle un concierto entero musicando como 20 de sus poemas y sobretodo compartiendo escenario con él. Eso me aportó también una madurez y una satisfacción enorme como profesional. Y luego con la vuelta a Los mismos, me he reencontrado con toda mi gente y seguidores y se ha reenganchado gente joven y nueva que quiere saber que era la esencia de la música. Ambas etapas han sido muy buenas y muy fructíferas.

Usted compitió con ilustres como Nino Bravo o Rocio Jurado en el programa 'Pasaporte a Dublín', aunque por entonces solían ir a Eurovisión solistas, ¿le hubiera gustado participar en la competición europea? ¿qué hubiera supuesto para usted representar a España?

Hubiera significado mucho. Es una asignatura pendiente que he tenido durante muchos años. Estuvimos compitiendo siempre para ir a Eurovisión, teníamos mucho éxito y mucha votación, pero es cierto que en aquella época se llevaba a solistas. Me hubiese gustado en la época donde Eurovisión era Eurovisión. Todo era fresco, natural. Tú cantabas con una gran orquesta y había una sencillez. Ahora mismo para mi es un espectáculo visual, pero no la Eurovisión que yo recuerdo. Ahora participar tiene un riesgo, que realmente duras tres días. Antes te proyectaba para el resto de tu carrera, ahora no, ahora estas un año y te tienes que ir metiendo en otros huecos, pero no dentro de la música. Da mucha pena porque es un espectáculo visual que nutre a toda Europa pero a nivel artístico no aporta tanto. Hay tal parafernalia que ya no se sabe quién canta en directo.

Ya representó a España en 1994 en el Festival de la Primavera de Corea del Norte, donde venció a más de 40 cantantes de todo el mundo, ¿qué se siente al ser la mejor cantante en una competición como esta?

Una emoción muy especial, pero sobretodo fue una experiencia fantástica y extraordinaria, al ir tantos países y cada uno con una música distinta. No se permitía la música pop ni el rock, con lo cual yo lleve tres temas de mi concierto para quinteto de cámara de música contemporánea de Rafael Alberti. Más que el éxito y el puesto que consigas, es la experiencia de batirte y de actuar con tantísimos países y con unos medios a tu alcance tan importantes. Hay que estar en esos teatros para ver técnicamente como están dotados, es impresionante actuar allí.

La más famosa de sus canciones propone crear un puente hasta Mallorca y evitar así aviones y barcos, ¿qué suponen para usted los viajes que ha realizado para llevar su voz por todo el mundo?

Supone mucho pero me he quedado a medio camino, por inconsciente (risas) Por mi miedo al avión y al barco he tenido que viajar durante muchos años por muchísimos países de Europa. Ha Latinoamérica he ido menos, y a Miami solamente he ido una vez, y luego Argentina con mi concierto 'El mar, la mar', sobre Rafael Alberti. Pero realmente mi miedo al avión en la época de finales de los 60, me privó de realizar una gira por toda Latinoamérica de cerca de 60 conciertos, porque era incapaz de subirme a un avión que no fuese grande. En aquella época fui muy inconsciente, me lo podía permitir porque aquí no parábamos de trabajar. Teníamos 150 galas anuales, y no eche de menos el no ir a Sudamérica pero realmente ahora me arrepiento porque mis canciones las han hecho famosas otros cantantes allí y ahora eso me impide a mi el realizar una gran gira. Actualmente sigue existiendo el miedo pero también existe mas cabeza. Ahora me tomaría una pastilla y me iría directamente, durmiendo (risas) Si que me gustaría ir, y de hecho hay muchísimos seguidores, pero aquel mercado también ha cambiado mucho y quien lo maneja tampoco deja que entren personas nuevas o cantantes nuevos para actuar allí, es todo muy particular, particularmente complicado.